segunda-feira, 22 de fevereiro de 2010

En sólo 34 horas escaló el Aconcagua

Es un chubutense de 29 años; llegó a la cumbre por la peligrosa pared sur en un tiempo récord

MENDOZA.- No sólo llegó a la cumbre del Aconcagua en soledad, sino que lo hizo en 34 horas, un tiempo récord para el andinismo argentino, y por la pared sur, el lado más riesgoso. El autor de esta hazaña es el chubutense Mariano Galván, de 29 años, que en sus cinco años de estada en Mendoza ya tiene en su haber 9 cumbres.

Galván tenía 24 años cuando dejó Trelew para venir a Mendoza a estudiar en la Escuela de Guías de Alta Montaña. En poco tiempo afianzó su vocación por el andinismo y así fue como tras recibir su título oficial comenzó a trabajar como guía.

La ruta por la pared sur es la menos popular entre los andinistas por su alto grado de dificultad con la superficie de hielo y roca. Además, está entre las 10 paredes más difíciles del mundo, lo que requiere un acabado conocimiento de las técnicas de ascensión en condiciones extremas, mucha disciplina y la condición física de un atleta.

Galván eligió el día y la preparación física adecuados. El 12 de febrero último partió desde el campamento base de Plaza Francia (4200 metros) a las 3.30 de una oscura madrugada, pero con tiempo favorable, y llegó a las 13.30 del día siguiente. Sólo debió apurar el paso en el descenso porque parecía inminente una nevada cerca de la cumbre.

El andinista conocía bien los peligros que entrañaba su misión, pero la idea de exponerse a un accidente fatal se le hizo carne cuando en la escalada vio a la distancia los cadáveres de dos de tres brasileños que murieron en febrero de 1998. "No fue una ascensión hecha irresponsablemente -dijo Galván a LA NACION-, en toda expedición hay riesgos pero conocía bien la zona, estuve aclimatado toda la temporada en el cerro y así gané confianza."

El plan indicaba que debía estar en buena forma para recorrer en un día y medio una ruta que, en general, se hace en cuatro o cinco días. Para eso, el lastre fue mínimo y sólo llevaba una carga de no más de 12 kilos, que incluía una bolsa de dormir, cuerdas, picos, un calentador, alimentos y bebidas hidratantes.

Para el andinista "el aspecto psicológico fue fundamental en la ascensión. Hay que estar muy bien de la cabeza para pensar con claridad". La idea de subir surgió de manera circunstancial. Inicialmente iba a hacerlo junto con otros andinistas que prestan servicios en el Aconcagua, pero llegó el día de la partida y ninguno de ellos pudo deshacerse de sus compromisos laborales.

"Con esta ascensión quise reivindicar el andinismo argentino porque otros logros se los llevan las expediciones extranjeras", explicó el andinista y agregó que el récord mundial en menor tiempo por la pared sur sigue en manos de un francés que lo hizo en 22 horas.

"Me enamoré del Aconcagua, donde es bueno trabajar, pero también hay que escalar por placer", afirmó

Fuente: La Nacion

Por: M.Marques
miltonmarques@meridies.com.ar