segunda-feira, 9 de setembro de 2013

Rescatan a Kilian Jornet en el macizo del Mont Blanc

En la Aiguille du Midi, con las Jorasses al fondo
La gendarmería de Chamonix se vio obligada el pasado sábado por la tarde a rescatar a un hombre y una mujer de la cara norte de la Aiguille du Midi, a 3.800m de altura. Se trataba de Kilian Jornet.
La llegada del mal tiempo puso en peligro a dos alpinistas en el macizo del Mont Blanc el pasado sábado por la tarde, en concreto en el Espolón Frendo, en la norte de la Aiguille de Midi. El helicóptero no podía volar, y las previsiones indicaban que no podría hacerlo durante al menos una semana, así que un equipo accedió por tierra.

La sorpresa del equipo vino cuando constataron que el rescatado era Kilian Jornet.

El tema ha reactivado el debate sobre la mínima equipación en montaña, o más bien la falta o inadecuación de la misma, que tan vulnerables hace a los montañeros en caso de mal tiempo o incidente. Jean-Louis Verdier (Guía de montaña y a cargo de la seguridad en montaña en la alcaldía de Chamonix) ha afirmado en declaraciones a Le Dauphine tras el rescate que “la montaña se debe de practicar equipado con el material adecuado, y con aquel que permita afrontar un cambio de tiempo en la mochila. Monto en cólera cada vez que veo que, a pesar de nuestros ruegos, él continúa subiendo a altura con zapatillas.”

Kilian Jornet en un principio no comentó detalles al respecto, excepto una indirecta confirmación en su facebook del incidente: “A veces la montaña nos recuerda quien es la más fuerte...¡ella! Cada día aprendemos muchas lecciones. Gracias al PGHM de Chamonix-Mont Blanc.”. Pero posteriormente, ha publicado una nota en su página web:

"El pasado 8 de septiembre estaba haciendo un itinerario de montaña en la cara Norte de la Aiguille du Midi (Francia), el llamado espolón Frendo. Este era un itinerario que ya había realizado anteriormente yendo ligero de material. Íbamos según el horario previsto, para así tener tiempo de salir antes de que llegara el mal tiempo, e íbamos equipados con el material de escalada necesario (para hielo y roca). Fui seguramente poco previsor al pensar que habría temperaturas más cálidas y no cogiendo suficientes chaquetas. En el último tramo de desnivel perdimos mucho tiempo tomando un itinerario equivocado y volviendo de nuevo al correcto. A 50 metros de la cima de la Aiguille du Midi, viendo que la meteorología degeneraba rápidamente y que continuar podía poner en riesgo a mi acompañante, decidimos llamar al PGHM (cuerpo de rescate de alta montaña). Ellos nos sacaron hasta la cumbre de la Aiguille, sin más problemas que un poco de frío. Quiero aprovechar la ocasión para agradecer el trabajo siempre tan profesional y eficaz que realizan los cuerpos de salvamento en montaña.

Esta es una alerta de que la montaña es dura, y que a pesar de ser meticulosos es peligrosa. Hay que ser humilde frente a ella pues nuestros fallos, sobretodo cuando se va ligero, se pueden pagar caros. Debemos aceptar y ser conscientes de los riesgos que queremos tomar individualmente y con las personas que nos acompañan, en función de nuestras capacidades físicas, técnicas y también de nuestra experiencia."


Fuente: http://www.barrabes.com
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br

sábado, 31 de agosto de 2013

Monzón


Para otros usos de este término, véase Monzón (desambiguación).
El monzón, monsón[cita requerida] o monsún[cita requerida] es un viento estacional que se produce por el desplazamiento del cinturón ecuatorial. En verano los vientos soplan de sur a norte, cargados de lluvias. En invierno, son vientos del interior que vienen secos y fríos. Especialmente en el océano Índico y el sur de Asia. El monzón del suroeste que arranca de la costa de Kerala, en la India, comienza generalmente en la primera quincena de junio.

Etimología

"En los tiempos muy remotos" (mosem), especialmente en el mar Arábigo, que sopla desde el suroeste la mitad del año y desde el noreste durante la otra mitad.

Procesos

Los monzones son provocados por el hecho de que la tierra se calienta y se enfría más rápido que el agua, de acuerdo con el proceso de diatermancia del aire. Por lo tanto, en verano, la tierra alcanza una temperatura mayor que el océano. Esto hace que el aire sobre la tierra comience a subir, provocando un área de baja presión (borrasca). Como el viento sopla desde áreas de alta presión (anticiclones) hacia áreas de baja presión (ciclones) con el fin de igualar ambas presiones, un viento intenso y continuado sopla desde el océano durante el verano hemisférico (mayo a octubre). La lluvia es producida por el aire húmedo elevándose y enfriándose por ese ascenso en las montañas. Es el mismo proceso que se forma con las brisas en las costas entre el día y la noche pero a una escala gigantesca. En el caso de las brisas de tierra se producen durante la noche y especialmente en las madrugadas y son bastante débiles. Cuando el sol calienta las tierras, las brisas soplan en sentido inverso, del mar a la tierra.
En otoño e invierno, como la Tierra se enfría más rápidamente, el océano, que tarda más en enfriarse, está a una temperatura mayor. Así, el aire se eleva, causando un área de baja presión en el océano. El viento ahora sopla desde la tierra hacia el océano. Pero como la diferencia de temperaturas es menor que durante el verano, el viento que sopla desde anticiclón a la borrasca no es tan constante.
Los monzones se producen típicamente en las costas meridionales asiáticas en el Océano Índico y, sobre todo, en las laderas meridionales de la cordilleras más elevadas del mundo (Himalaya y Karakorum) donde se producen las lluvias más intensas de nuestro planeta, con más de 10 m de agua al año (Cherrapunji, Assam), sólo comparables a las que se registran en el noroeste de Colombia, en la depresión del Quibdó y en la selva de Darién, ya en la frontera con Panamá.

Sistemas monzónicos

A medida que se ha podido comprender mejor a los monzones, su definición se ha ampliado para incluir casi todos los fenómenos asociados con el ciclo meteorológico anual en los continentes tropicales y subtropicales de Asia, Australia, América del Sur y África junto con sus mares y océanos adyacentes. En estas regiones es donde ocurren los cambios climáticos más dramáticos en la Tierra.
En un sentido más amplio, en el pasado geológico, los sistemas monzónicos han acompañado siempre la formación de supercontinentes como Pangea, con sus climas continentales extremos.

Monzón en la India

Monzón de verano

En el desierto de Thar y sus alrededores, en el norte de subcontinente indio, la temperatura diurna en verano es muy alta y el aire de la superficie se eleva en altitud causando una depresión local. Este es el origen de la circulación que se establece con las costas del Océano Índico. El aire cálido y húmedo procedente del mar llega tanto del este como del oeste y converge en el Himalaya. Esta cadena de montañas fuerza al aire a elevarse y se enfría por la ley de los gases ideales y la humedad se condensa en forma de nubes y de lluvia. El flujo constante de aire húmedo produce abundantes lluvias y se pueden llegar a recoger hasta 10.000 mm de lluvia al año en algunos lugares.
Este monzón, que llega desde el suroeste, se divide en dos ramas debido a la topografía de la India. Estos son: el monzón del suroeste del Mar Arábigo y el del Golfo de Bengala. El viento llega primero a la región de las montañas Ghats en la costa del estado de Kerala en el suroeste de la India. La circulación del viento se divide en dos: la primera rama se mueve al norte a lo largo de la vertiente occidental de las montañas, mientras que la segunda pasa por el lado este de la meseta del Decán y sufre un efecto foehn, que lo deseca y produce sólo lluvias ligeras y de distribución variable en la península del Decán.
El viento monzón de esta segunda rama pasa por la bahía de Bengala, donde se humedece por la evaporación de la superficie del mar, y luego corre hacia la desembocadura del Ganges y remonta la pendiente del Himalaya al este de las montañas de Birmania. Esta rama del monzón lleva la lluvia al noreste de la India, el Estado de Bengala Occidental, Bangladesh y Birmania.
La elevación del viento monzón se acentúa en esta región por la forma de embudo del delta del Ganges y las escarpadas montañas . El viento monzón, bloqueado por las montañas, debe girar hacia el oeste en la Llanura Indo-Gangética y la riega en abundancia. Cherrapunji, en el estado de Meghalaya, situada en la ladera sur del Himalaya, es uno de los lugares más húmedos de la Tierra. La humedad contenida en el monzón va desaguando gradualmente a lo largo de su trayecto y el noroeste de la India no recibe casi nada de lluvia, siendo una región muy árida.
Este proceso de desarrollo de lluvias del monzón de verano se establece de forma gradual en el subcontinente indio, por lo que la fecha de su comienzo puede variar entre marzo y junio dependiendo de la región, y la de su término, de septiembre a noviembre. A veces sucede que se debilita durante algunos años, o que se interrumpe por diferentes períodos.

Monzón de invierno

A partir de septiembre, las temperaturas diurnas disminuyen en el norte del subcontinente, con días más cortos y la temperatura desciende por la noche en estas zonas del desierto. Un gran anticiclón térmico llamado anticiclón siberiano, se forma en la región del lago Baikal. Las áreas de subsidencia que lo recubren son alimentadas en altitud por vientos de ascendencia que mantienen entonces la ZCIT en las regiones húmedas del Hemisferio Sur, principalmente por encima de Indonesia, al noreste de Australia y las costas orientales de África.
En estas condiciones, los vientos alisios nacen al sur del anticiclón de Siberia y van en dirección sureste para dirigirse hacia la ZCIT, que está al sur del ecuador. Debido a que el Océano Índico se enfría más lentamente que el continente que lo rodea, estos vientos alisios se mezclan con la advección de aire polar que rodea al anticiclón de Siberia y forma con ellos corrientes del noreste que soplan de la tierra al mar. Antes de llegar a la India, el aire debe franquear los Himalayas y sufre, por lo tanto, un fuerte efecto foehn que lo deseca aún más y lo recalienta considerablemente. la circulación de los vientos se establece así por los mismos corredores que el monzón de verano utilizó durante el verano en los valles del Ganges y el Indo, dando lugar al monzón del noreste o «monzón seco».
Este viento despeja el cielo en el norte del continente, pero una vez que pasa por el Océano Índico acumula humedad por la evaporación de la superficie del Golfo de Bengala. Este monzón de invierno a continuación, pasará por las islas y el sureste de la India y forma nubes al subir las laderas de estas regiones. Estas lluvias son menos abundantes que durante el monzón de verano, pero ciudades como Madrás y los estados, tales como Tamil Nadu se benefician de él. Estos lugares recibe el 50% a 60% de la precipitación anual durante este monzón.

Impacto en la economía y cultura indias

El monzón de verano produce un ochenta por ciento de la precipitación total en las zonas afectadas. El regreso del monzón tiene un ritmo desigual ya que, de un año para otro, las lluvias tienen una duración y una intensidad diferentes. El monzón es beneficioso, ya que riega la tierra, y a la vez perjudicial, cuando inunda las aldeas. Es irregular e impredecible.
El eterno retorno de los monzones es una sorpresa permanente: ¿Será temprano o tardío, abundante o débil, regular o brutal? Así, la agricultura en la India, que representa el veinticinco por ciento del producto nacional bruto y el setenta por ciento del empleo, depende del monzón. Cultivos como el algodón, el arroz, los aceites tienen una alta demanda de agua. Un monzón débil, el retraso del mismo o interrupciones prolongadas se convierten en un giro dramático para cientos de millones de indios y bangalíes, cuya vida económica depende completamente de la contribución de estas lluvias monzónicas. Durante los años 1990, la sequía causada por un cambio en el patrón clásico de la temporada de los monzones causó daños humanitarios y financieros importantes.
En sus oraciones, una nación de agricultores pide un buen monzón, sin el cual el país se sumirá en la hambruna. La peregrinación se utiliza para obtener un mundo doblemente mejor, más rico y más justo. Pues, todo el año sujetos a la jerarquía de castas, los peregrinos quieren, durante el tiempo de su devoción, vivir en un mundo igualitario en el que todos los creyentes sean iguales ante los ojos de los dioses.
El monzón es también popular entre los habitantes de la ciudad, ya que enfría la atmósfera. En efecto, el cielo nublado deja pasar menos radiación solar y mantiene la temperatura ligeramente más baja que durante el periodo precedente al monzón. Sin embargo, la humedad aumenta considerablemente y la lluvia inunda las calles. Las lluvias, de este modo, dañan muchos edificios, sobre todo en las calles en cuesta. Cada año se producen muertes por ahogamiento y por las enfermedades transmitidas por insectos que se reproducen bien en estas condiciones. Algunos años, como el 2005, hubo miles de muertos debido a las inundaciones. Recientemente, algunas zonas áridas como el desierto de Thar han sufrido inundaciones cuando se prolongó la estación del monzón.

Ampliación del concepto

Desde que el sistema del monzón es mejor comprendido, su definición se ha ampliado para incluir a casi todos los fenómenos relacionados con el ciclo anual del Clima en las regiones tropicales y las regiones subtropicales de Asia, Australia, América del Sur, África y en los mares y océanos regionales. Todas estas regiones tienen los ciclos climáticos más potentes y más espectaculares de nuestro planeta, la Tierra, y es especialmente el monzón de verano que predomina en estas áreas. El monzón en el sur de China y Asia del Sur se inscribe en el mismo ciclo que el de la India. Se produce con alguna diferencia en otras regiones y no se puede hablar en general de monzones de invierno en ninguna de estas regiones excepto en la India. Por último, los fenómenos de los monzones siguen siendo marginales en las zonas tropicales y subtropicales de América, pero el término es utilizado con bastante frecuencia por el Servicio Meteorológico Nacional para designar a la temporada de lluvias en los desiertos del Oeste americano.

Monzón africano

El caso más llamativo en este sentido es el del África subsahariana. En el suroeste de esta región de África, hay un monzón que está relacionado con el desplazamiento semi-anual de la Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT) y con la diferencia de recalentamiento del Sáhara y la costa del Atlántico ecuatorial en el Golfo de Guinea. Los vientos alisios secos del nordeste, y en especial su forma más intensa de harmattan se cortan por el movimiento hacia el norte en verano de la ZCIT donde los vientos son ligeros. El cinturón húmedo de la costa africana se amplía, sin introducirse en el interior del continente, a diferencia de lo que sucede en la India o China.
El monzón de África occidental difiere en muchos aspectos del monzón asiático. El fenómeno es muy simétrico de oeste a este a gran escala, mientras que al comienzo en la India el flujo es más complejo. Otra diferencia importante, entre muchas otras, se encuentra en el hecho de que el monzón de la India parece más constante en términos de la precipitaciones que el monzón africano. La India nunca ha conocido más de dos años consecutivos de sequía durante el siglo XX, mientras que la región del Sahel ha sufrido la sequía desde principios de 1990.
El monzón de África sigue siendo un tema de estudio. De hecho, varía hasta un 40% de un año a otro, mientras que el monzón de la India oscila sólo en un 10%.[1] Las regiones semiáridas del Sahel y Sudán tienen un período de lluvia muy aleatorio dentro de un flujo del sur, del que depende la supervivencia de la población.

Monzón del sudeste asiático y Oceanía

En Asia del Sur, los monzones se producen desde junio hasta setiembre, con vientos del noreste. La temperatura en el centro de Asia es menor de 25º C porque es invierno, lo que crea un anticiclón sobre la región. La corriente en chorro en esta región se divide en una rama subtropical y una rama polar. La primera corriente sopla sobre todo desde el noreste, con lo que aporta aire seco a la India y Asia meridional. Al mismo tiempo, una baja presión se está desarrollando en Asia sudoriental y Australia, cuyos vientos se dirigen hacia Australia, formando una convergencia húmeda.

Monzón de América del Sur

La mayor parte de Brasil se ve influenciada por un monzón de verano. Río de Janeiro es famosa por sus inundaciones durante el mismo.

Monzón de América del Norte

En América del Norte, la diferencia de temperatura entre los grandes desiertos del oeste de Estados Unidos y México y el Golfo de California sirve de motor a un monzón que se extiende desde finales de junio hasta finales de julio. Comienza a lo largo de la costa y se extiende hasta el desierto durante este período. Afecta a México la Sierra Madre Occidental y EE. UU. en los estados de Arizona, de Nuevo México, Nevada, Utah, Colorado, Texas e incluso la parte sureste de California. Rara vez llega a la costa del Pacífico.
El monzón se asocia con episodios de tormentas breves pero torrenciales, y no con lluvias continuas. De hecho, hace que grandes cantidades de humedad del Golfo de México den lugar a un aire cálido e inestable. Esta humedad no se distribuye por amplios territorios y las tormenta se producen cuando están presentes desencadenantes suplementarios. En general, las tormentas se producen y causan crecidas súbitas de los arroyos secos de estas áreas si el nivel del agua "precipitable" es superior a 34 mm. Hasta el setenta por ciento de la precipitación total anual en estas regiones cae durante el monzón. Las plantas se han adaptado a esta precipitación y estas regiones desérticas, Sonora y Mojave, son considerados como desiertos "húmedos". Estas lluvias también juegan un papel en el control de incendios forestales.

Fonte: http://pt.wikipedia.org/
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br

domingo, 25 de agosto de 2013

Los ochomiles de Pakistán viven su verano más negro

Chungfeng Yang (44 años), el civil chino con más ochomiles escalados (12), incluyendo una repetición al Everest; Ali Hussain (24 años), natural del valle de Hushe (Pakistán) y cocinero de expediciones; Xevi Gómez (37), gerundense casado y con dos hijos; Artur Hajzek (51), leyenda del alpinismo polaco especializado en escaladas invernales; Zdenek Hruby (57), también padre de dos hijos y con ocho ochomiles en su haber; Marty Schmidt (53), guía de montaña californiano afincado en Nueva Zelanda y con siete ochomiles ascendidos; su hijo Denali (25).
¿Qué tienen en común estas siete personas? se preguntará el lector. Todos ellos han compartido un dramático destino este verano. Han perdido la vida en los cinco ochomiles que acoge Pakistán: K2, Nanga Parbat, Broad Peak, Gasherbrum I y Gasherbrum II. Son siete de los 22 montañeros que en los últimos dos meses, los que dura la temporada de ascensiones, han enterrado sus sueños en la cordillera más abrupta y salvaje del planeta. Una temporada negra que será recordada como la más mortal desde que en 1985 Albert F. Mummery y los dos gurkha que le acompañaban fallecieron en las laderas del Nanga Parbat buscando una ruta hacia su cumbre. El británico y sus dos soldados abrieron una trágica cuenta que suma ya 225 muertos en las cinco montañas de más de ochomil metros que hay en Pakistán.

Chungfeng Yang

La temporada se truncó nada más empezar. En un hecho sin precedentes en el mundo del alpinismo, un ataque terrorista al campo base del Nanga Parbat el 23 de junio costaba la vida a once personas. Un comando talibán disfrazado de montañeros ascendió hasta el campamento y tras reunir a los escaladores los ejecutaron a sangre fría. Las víctimas fueron 3 chinos, 3 ucranianos, 2 eslovacos, un sherpa, un lituano y un joven cocinero pakistaní al que creyeron de una etnia rival. Le preguntaron su nombre, y cuando respondió que se llamaba Ali Hussain le pegaron un tiro en la cabeza. La tragedia pudo ser mucho mayor si la mayoría de los alpinistas y sherpas de la media docena de expediciones que se habían marcado el Nanga Parbat como objetivo, casi una treinta, no llegan a encontrarse en los campos de altura de la montaña.
La noticia apuntilló la temporada alpinística en el Karakorum. Las expediciones al Nanga Parbat fueron suspendidas, salvo una que se encontraba en la vertiente opuesta a la del lugar de
la tragedia. La cumbre que lograron 19 de julio se la dedicaron a los fallecidos. Muchas de las que iban a ir al resto de ochomiles anularon sus planes, además, por supuesto, de prácticamente todos los treking previstos. No hubo reproches. No podía haberlos. El miedo es libre. Las palabras del finlandés Samuli Mansikka tras abortar su expedición al G-I reflejaron el sentir general: «Aceptamos exponernos a posibles accidentes de escalada, avalanchas, mal tiempo… Pero ser asesinado por extremistas no forma parte de nuestro deporte».

Xevi Gómez, con un grupo de niños durante la arpximación al G-I


Prácticamente, los únicos alpinistas que siguieron adelante con sus planes fueron los que ya estaban en los campos base o se encontraban inmersos en las marchas de aproximación. Apenas cuatro o cinco expediciones al Broad, G-I y G-II, cuando lo habitual es el doble y hasta el triple, y tres expediciones al K2.
Las estadísticas dicen que la segunda montaña más alta del planeta es también una de las más peligrosas, mientras que sus hermanas menores Broad Peak, G-I y G-II son de las más ‘seguras’. Este año, sin embargo, los acontecimientos se han empeñado en contradecirlo. El Broad, con cuatro fallecidos, y el G-I, con cinco, han batido su récord de muertos en una temporada. Solo el G-II ha mantenido su reputación como el ochomil con el menor índice de fallecidos (una veintena frente a casi mil ascensiones) y no ha vivido accidentes.
Las desgracias comenzaban pronto en el Broad. A principios de julio, la alemana Dana Heide (38 años) fallecía al caer en un torrente glaciar cuando volvía del campo 3. Pero el ‘Pico Amplio’ aún se reservaba su mayor tragedia. El 16 de julio, el planeta alpino se congratulaba con la cumbre lograda por tres escaladores iraníes tras abrir una nueva ruta en la cara suroeste. Era la actividad más importante de la temporada en el Karakorum. Pero las celebraciones dieron paso inmediatamente a la preocupación ante los problemas de Aidin Bozorgi, Pouya Keivan y Mojtaba Jarahi durante el descenso por la ruta normal. Se extraviaron y siguieron una arista equivocada que les llevó a un callejón sin salida cerca de la cota 7.500. Tras varios días de infructuosa búsqueda, finalmente fueron dados por muertos.

Memorial en recuerdo de Xevi Gómez, Álvaro Paredes y Albel Alonso

El tercer foco negro de este año en el Karakorum estuvo en el Gasherbrum I o Hidden Peak, que a comienzos de julio se cobraba su primera víctima. El polaco Artur Hajzer sufría una caída en el Corredor de los Japoneses, el tramo más técnico de la ruta normal, tras abortar su ataque a cumbre debido a una ventisca. Hajzer era uno de los himalayistas más destacados de Polonia. Su palmarés, que incluye siete ochomiles principales, está plagado de aperturas e invernales, entre las que destaca la primera invernal al Annapurna, junto a Jerzy Kukuczka, en 1987, y nuevas rutas al Manaslu (1986), Shisha Pangma (1987) y Annapurna Este (1988).
Pero la mayor tragedia en el Pico Oculta estaba aún por llegar. En la madrugada del 21 de julio, los alpinistas españoles Abel Alonso, Alfredo García, Xevi Gómez, David López y Álvaro Paredes partieron del último campo de altura hacia la cima. A cien metros de ella, Alfredo y David decidieron darse la vuelta ya que era tarde y el tiempo estaba cambiando. Abel, Xevi y Álvaro siguieron adelante y sobre las tres de la tarde llegaron a la cumbre. La peor de las previsiones se confirmó y durante las siguiente horas el tiempo empeoró. David y Alfredo se separaron y mientras el primero lograba alcanzar el campo 1, el riojano se extravió y pasó una noche al raso. Al día siguiente, pudieron darle por teléfono satélite las coordinadas del campo 3, en el que aguantó tres días antes de ser rescatado. Para entonces, ya se había perdido todo rastro de Abel, Xevi y Álvaro y la esperanza de encontrarlos con vida se había esfumado. En su última comunicación, horas después de hacer cima, explicaron que descendían con problemas y creían haberse desviado de la ruta. Después, el silencio.

Artur Hajzer, con Alex Txikon en invierno de 2012
 Una semana después, el protagonismo se trasladaba al K2, inhabitualmente tranquilo este año. Los pocos alpinistas que lo habían intentado, entre ellos Alex Txikon, se habían dado por vencidos ante la acumulación de nieve que presentaba la vía del espolón de Abruzzos. Todos menos el experimentado guía Marty Schmidt y su hijo Denali, que decidieron continuar adelante. Llegaron hasta el campo 3 (7.200 m.), pero no se volvió a saber nada de ellos. Días después, varios sherpas subieron hasta el campamento para recuperar el material de sus clientes y comprobaron que había sido arrasado por una avalancha. De Marty y Denali no había ni rastro.

Marty y Denali schmidt

Y hace apenas una semana, cuando la temporada parecía ya terminada, el G-1 se cobraba un último tributo en el checo Zdenek Hruby, que sufría una caída de mil metros cuando intentaba abrir una nueva vía en la cara suroeste. De nuevo, la montaña se llevaba a un grande. Hruby, casado y con dos hijos, era uno de los mejores alpinistas de su país. Realizaba todas sus ascensiones en estilo alpino o ligero, había recibido cuatro veces el premio a la mejor actividad del año y también había sido premiado con el trofeo europeo ‘Fair Play’ por haber salvado la vida a un polaco y un español en el Dhaulagiri.
Un tributo, por cierto, al que habría que sumar en este año la muerte de los polacos Maciej Berbeka y Tomasz Kowalski en marzo pasado, que fallecían durante el descenso tras lograr la primera invernal al Broad Peak junto con Adam Bielecki, Artur Malek; y la desaparición del alpinista y snowboarder francés Joel Wischnewski, desaparecido en el Nanga Parbat en febrero cuando intentaba lograr la primera ascensión invernal, y además en solitario, a la ‘montaña asesina’. Tres muertos más que añadir a un 2013 definitivamente funesto para los ochomiles de Pakistán

Los cinco ochomiles de Pakistán
K2 (8.611 m)
Este verano han muerto 2 personas y no ha habido cimas. En toda su historia suma 336 cimas y 82 muertos (indice de peligrosidad: 24,4%, el segundo más alto de los 14 ochomiles tras el Annapurna).
Nanga Parbat (8.125 m)
El único ochomil paquistaní de la cordillera del Himalaya ha sumado 11 muertos en el ataque terrorista del CB de la vertiente Diamir y 4 cimas logradas por la vertiente Rupal. Su historia cuenta 341 ascensiones y 68 muertos (19,9%).
Gasherbrum I (8.080 m)
En 2013 han muerto 5 alpinistas y a tenido 17 cumbres. En total, 337 cima y 34 muertos (10,1%).
Broad Peak (8.051 m)
6 cimas y 4 muertos este año para un total de 422 ascensiones y 29 muertos (6,9%).
Gasherbrum II (8.034 m)
28 cimas y ningún muerto este año. En total, 962 cumbres y 20 muertos (2,1%).

Fuente: Desnivel
Por: M.Marques

Manaslu Conservation Area

Dossiers Parques del Himalaya, quinta entrega. Un area de conservación protegida por el Gobierno de Nepal que permanece como detenida en el tiempo.El Manaslu y una difícil historia de conquistas que les contamos al detalle en este dossier.
 

La región del Manaslu fue declarada "Área de Conservación" en diciembre de 1998 por el Ministerio de Bosques y Conservación del Suelo bajo la Ley de Conservación de Vida Silvestre de los Parques Nacionales de Nepal. Es una región montañosa en la parte norte del distrito de Gorkha, tiene una base de recursos naturales frágiles pero diversos y un rico entorno cultural.
Cubre un área de 1.663 kilómetros cuadrados. La región alberga un mosaico de hábitats de 33 especies de mamíferos, 110 especies de aves, 11 especies de mariposas y 3 especies de reptiles. Hay aproximadamente 2000 especies de plantas, 11 tipos de bosques y más de 50 especies de plantas útiles. Las zonas bio-climáticas varían de subtropical a Nival. La altitud se eleva desde un simple 600m. a la cumbre del monte. Manaslu (8163), el octavo pico más alto del mundo.
Cuenta con una población de 9000 habitantes, en su mayoría autóctonos.
Geológicamente la zona está compuesta de rocas sedimentarias, como la pizarra, piedra caliza y piedra arenisca de edades comprendidas entre Cámbrico al Eoceno.    

EL RIO BUDI GANDAKI EN UNA REGION DE BOSQUES DE EXULTANTE BIODIVERSIDAD
Climatología
La región del Manalsu desde Arughat a Larkhe La, cuenta con seis zonas climáticas: tropical, subtropical, templado, subalpina, alpina y artica.
Los extremos climáticos contrastan fuertemente dentro de una estrecha región de 100 km en la zona de Arughatand Samdo. Esto se asocia a grandes diferencias de altura, topografía y precipitaciones.
La zona tropical se encuentra en las cuencas de los ríos de bajo nivel Buri Gandaki, Maryangdi y otros afluentes, valles y colinas bajas inferiores por debajo de la cota de 1000 m. La zona climática subtropical persiste entre los 1000m y 2000m. En la temporada estival la temperatura media en esta región se encuentra en el rango de los 34 grados centígrados, mientras que en invierno varia entre 8 y 13 grados.
La zona climática denominada templada que se encuentra en regiones que oscilan entre los 2000m y 3000m, cuenta con temperaturas entre 22 y 25 grados centígrados para el verano y -2 y 6 grados en la temporada invernal.
Para la región subalpina que catalogamos entre los 3000 y 4000 metros, encontramos temporada de nevadas entre los meses de diciembre a mayo. Aquí el invierno es muy frío, incluso en verano la temperatura no alcanza valores importantes, teniendo una media anual situada entre 6 y 10 grados centígrados.
La zona alpina se situa entre 4000 y 5000 m y se compone de prados abiertos. La zona climática del Ártico se encuentra en altitudes superiores a 4.500 m. La cota de nieve se encuentra a unos 5000 m. Las precipitaciones son en forma de nieve y las temperaturas caen muy por debajo del punto de congelación.
El monzón se produce entre junio y septiembre, y proporciona alrededor de las tres cuartas partes de la precipitación total. El período post-monzón (octubre a noviembre) y los meses de invierno (diciembre a febrero) son por lo general de baja precipitación. La precipitación media es de alrededor de 1.900 mm al año. En general, la parte sur de la región tiene un clima generalmente nublado y húmedo, contrastando con las regiones alpinas y subalpinas.


LA REGIÓN TROPICAL DEL MCA CON LA IMAGEN DEL MANASLU AL FONDO
Flora
La vegetación de la zona se puede dividir en tres categorías principales, basados principalmente en la altitud, a saber: baja altitud, altitud media y alta montaña.
Cada categoría tiene sus propios tipos de bosques dominantes y otras especies asociadas. Los tipos de vegetación, sin embargo, tienden a superponerse los adyacentes en lugares especialmente en relación con el aspecto y el microclima.
La región cuenta con unos 19 tipos de ecosistemas forestales que se caracterizan por especies arbóreas como el pino Chir, Schima, Castanopsis, Englehardtia, roble, abeto, pino azul, rododendro, hemlock, abeto, etc El gran altura, se caracteriza por el abedul y matorrales. La zona es rica en plantas medicinales y aromáticas.
La lista de verificación floral incluye 587 plantas vasculares que se han registrado en la zona.

Fauna
La lista de control de fauna incluye 33 especies de mamíferos, 110 especies de aves y 3 especies de reptiles / anfibios. Las especies de mamíferos son simbólicos leopardo de las nieves, el ciervo almizclero del Himalaya y tahr, ardilla de tierra, mientras que las especies de aves simbólicas se Vareigated riendo tordo, grandala, Azor.



Infraestructura y calidad de vida de la región
El área está muy descuidada en términos de desarrollo de la infraestructura, así como todos los servicios básicos, que afectan directamente a la vida de la gente. Los habitantes locales están privados de los beneficios del acceso, suministro de agua potable y electricidad. Los servicios de educación y salud son casi inexistentes. Las oportunidades económicas disponibles, dependen de la agricultura marginal, la ganadería y la explotación de los recursos naturales para su supervivencia.
Como la región del Manaslu es una zona con déficit de alimentos, alta dependencia de los recursos naturales, fuerza constantemente la capacidad del ecosistema.




En lo que respecta al Turismo, debido a la situación del área (semi-restringida) el acceso a la misma se limita a mil excursionistas por año, y sólo el 60% de la cuota está suscrito.
La región de por si tiene muchas maravillas para ofrecer a los excursionistas, desde el hermoso paisaje de las majestuosas montañas del Himalaya y los lagos glaciares de gran altitud a la diversidad biológica y cultural.
La cultura es igualmente atractiva y la gran mayoría se basa en la religión budista. El rico patrimonio cultural es evidente visible en los monasterios budistas, como Shringi Gompa en Bihi, así como Mu y Rachen Gompas en Chhekampar.

Ejemplos locales de la armonía entre la religión y la conservación del medio ambiente se puede ver en toda la región, como Lamas (líderes religiosos) de los monasterios han prohibido los lugareños cazar animales salvajes. Esto ha ayudado a la vida silvestre a prosperar. La región es un hábitat privilegiado para el elusivo leopardo de las nieves, el lobo gris, el ciervo almizclero, la oveja azul del Himalaya y el Thar.
El gobierno de Nepal ha venido implementando diversos programas para motivar y movilizar a la población local para tomar la iniciativa en la gestión de sus propios recursos. El eje principal de todos estos programas es Educación para la Conservación. Programas de extensión extensos están en marcha para crear conciencia entre la población local para que entiendan y se convierten en una parte integral de la empresa.


Circuito de Treking
La región de Manaslu ofrece una variedad de opciones de senderismo. El Circuito "Trek Manaslu" por lo general comienza en Arughat Bazar y termina dos o tres semanas más tarde en Besisahar, el punto de partida del Circuito "Trek Annapurna". Hasta hace poco la caminata utilizada requeria acampar, pero la construcción de casas de té implica que la caminata se puede completar con alojamiento local.
La caminata requiere un permiso de la zona restringida de us$50 por semana y que los excursionistas viajen en un grupo de al menos dos con un guía certificado. La caminata se encuentra en el Camino del Gran Himalaya de nuevo desarrollo.
Sigue una antigua ruta de la sal de comercio a lo largo de la empinada cara del río Budhi Gandaki. Desde la localidad de Lhogaon, una impresionante vista del Manaslu, con su pico doble, aparece descrito como "un monarca alza con una cumbre de doble filo que se eleva sobre los campos de cebada".
La ruta sigue el pueblo syala pinares, que cuenta con el telón de fondo de muchos picos en forma de herradura, y llega hasta el pueblo de Samagaon (Sama) a los pies del Manaslu. Hay un monasterio budista en Samagaon.
Después de caminata de medio día de camino de Samagaon, se llega a la aldea de Samdo, que es el pueblo más alto del valle de Budhi Gandaki y está habitada por Bhotias. Este pueblo tiene una vista del valle y el pueblo Phuchi con un telón de fondo de la frontera tibetana. La ruta sigue a lo largo de un importante valle secundario desde donde se observan ocasionales vistas del macizo del Annapurna.
Desde aquí, donde encontramos los prados de Bimtang (Bimdakhoti) en la cota 1.500 metros el Manaslu es claramente visible. Luego el circuito pasa por Dudh Khola (un afluente del río Marsyangdi), cruza el río antes de llegar Marsyangdi Bhulbule
A fin de mantener su cultura prístina y sostener su frágil ecosistema, el gobierno de Nepal está abocado a la promoción de un turismo responsable. Sin embargo, la participación local para el turismo sostenible sigue siendo una tarea difícil con un largo camino por delante

El Manaslu: Una historia de conquistas


La octava montaña mas alta del mundo, el octavo "ochomil" cuenta con 8163 metros de altitud. Situada en la cordillera del Himalaya también se la conoce localmente con el nombre de "Kutang". Manaslu proviene de la palabra "manas" que en sanscrito significa "mente".
El Manaslu tiene fama de ser una montaña peligrosa por el riesgo de avalanchas. Sin embargo, también es una montaña muy frecuentada por las expediciones comerciales.
Harold William "Bill" Tilman fue el primer europeo que en 1950 condujo una expedición al macizo del Annapurna con un pequeño grupo de cinco compatriotas. Caminaron a pie desde el valle de Katmandú (seis días de caminata), y exploraron sierras, picos y valles del macizo. Durante esta exploración, mientras que hace un reconocimiento de los tramos superiores del Dudh Khola, vieron claramente al Manaslu. Tres meses más tarde, después de su viaje abortado a Annapurna IV, Tilman, acompañado por el comandante JOM Roberts (quien más tarde se hizo popular como "el padre del senderismo en el Himalaya"), realizaron una caminata y desde allí volvieron a ver al Manaslu y su meseta y llegaron a la conclusión de que había una ruta directa a la cumbre, aunque no lo intentaron para entonces.
Después de la visita de reconocimiento de Tilman, cuatro expediciones japonesas entre 1950 y 1955 que exploraron y analizaron la posibilidad de escalar el Manaslu por las caras norte y este.

UN ASPECTO DEL C2 EN LA RUTA A LA CUMBRE DEL MANASLU, LA CUAL PARECIERA ESTAR "AHI NOMAS" EN ESTA IMAGEN.
En 1952, una expedición de reconocimiento japonesa visitó la zona después de la temporada del monzó y al año siguiente, un equipo de 15 escaladores liderados por Y. Mita, después de establecer el campamento base en Samagaon, intentó subir por el lado este, pero no pudo llegar a la cumbre. En este primer intento por parte de un equipo japonés a la cumbre por la cara noreste, tres escaladores alcanzaron una altura de 7.750 metros antes de pegar la vuelta.
En 1954, un equipo japonés se acerca desde la ruta Buri Gandaki. Ellos debieron enfrentarse a un grupo hostil de aldeanos en el campamento Samagaon. Los aldeanos pensaron que las expediciones anteriores habían disgustado a los dioses, provocando las avalanchas que destruyó el Monasterio Pung-Gyen y la muerte de 18 personas. Como resultado de tal rechzazo, el equipo hizo una rápida retirada a Ganesh Himal.
Para apaciguar los sentimientos locales, se hizo una gran donación para reconstruir el monasterio. Sin embargo, este acto filantrópico no alivió la atmósfera de desconfianza y hostilidad hacia las expediciones japonesas. Incluso la expedición en 1956 que subió con éxito la montaña frente a esta situación y como resultado de ello, la siguente expedición japonesa sólo se llevó a cabo en 1971.
Toshio Imanishi (Japón) y Gyaltsen Norbu Sherpa de Nepal consiguieron la primera ascensión del Manaslu, el 9 de mayo de 1956. El equipo fue dirigido por Yuko Maki, también conocido como Aritsune Maki.

EL "PLATEAU SOMITAL" Y LA CUMBRE DEL MANASLU.
En 1956, David Snellgrove, conocido estudioso de la cultura y la religión tibetanas, realizó una estancia de siete meses del medio oeste y el centro de Nepal. La ruta que siguió, acompañado por tres nepaleses, fue a través de Bumtang y Buri Gandaki río y cruzar al Larkya La.
Recién el 17 de mayo de 1971, Kazuharu Kohara y Motoki, consiguen el segundo ascenso. Formaban parte de un equipo japonés de 11 hombres, llegaron a la cima a través del espolón noroeste. También en 1971, Kim Ho-Sup encabezó un intento de expedición coreana a través de la cara nordeste. Kim Ki-Sup encontraría la muerte el 4 de mayo de ese año.
En 1972, la cara sudoeste fue escalada por primera vez por una expedición austriaca dirigida por Wolfgang Nairz. El 10 de abril de ese año, un alud sepultó un campamento a 6.500 metros, matando a 15 escaladores, incluyendo 10 sherpas de la expedición y el líder de Corea Kim Ho-sup, y Kazunari Yasuhisa de Japón en lo que constituye la mayor tragedia hasta el momento en la historia de la montaña.
El 22 de abril de 1973, Gerhard Schmatzm, Sigi Hupfauer y un escalador Sherpa alcanzaron la cumbre por la cara noreste.
El primer ascenso de una mujer a la cumbre del Manaslu se produjo el 4 de mayo de 1974, cuando todos los miembros de una expedición japonesa llegaron a la cima después de un intento fallido de la cordillera Oriental. Ellas fueron: Naoko Nakaseko, Masako Uchida, y Mieko Mori con Jambu Sherpa. Sin embargo, una escaladora murió el 5 de mayo a raíz de una caída en el campamento 4.
En el pre-monzón de 1980, un equipo de Corea del Sur liderado por Li en Jung llegó a la cumbre por la vía normal, en lo que fue la octava ascensión al pico. El año 1981 marcó a varias expediciones:. El mayor contingente de 13 escaladores de un equipo organizado por el Sport-Eiselin de Zurich dirigidos por HV Kaenel, llegaron a la cumbre por la ruta normal, en otoño, montañeros franceses abrieron una nueva ruta, una variación de la ruta cara oeste, y un equipo japonés, dirigido por Y. Kato, hizo una ascensión por la ruta normal.

VISTA DESDE LA CUMBRE DEL MANASLU.
En 1983, dos escaladores Yugoslavos, tratando de subir a la cima a través de la cara sur, quedaron sepultados bajo una avalancha. Un equipo de Corea llegó a la cima en el otoño del mismo año. Un equipo alemán dirigido por G. Harter logró escalar el pico por la cara sur, que siguió a la "Ruta 1972 del Tirol".
Durante el invierno de 1983-1984, un equipo polaco dirigido por L. Korniszewski siguió con éxito el Ruta del Tirol. En la temporada de primavera de 1984, un equipo dirigido por A. Kunaver de Yugoslavia, subió el pico por la cara sur. Durante el mismo año, en otoño, los equipos polacos subieron la arista sur y la cara sur-este.
El 12 de enero de 1984, Maciej Berbeka y Ryszard Gajewski de una expedición polaca lograron la primera ascensión invernal a través de la ruta normal. El 10 noviembre de 1986, Jerzy Kukuczka y Artur Hajzer llegaron a la cima a través de una nueva ruta, en estilo alpino, sin oxígeno suplementario.
El mexicano Carlos Carsolio subió a la cumbre del este de Manaslu, y luego Kukuczka y Hajzer subieron a la cumbre principal. En 1986, un equipo conjunto de Polonia y México dirigido por Kukuczka abrió una nueva ruta por la cresta este, descendiendo a través de la cara noreste.
El 2 de mayo de 1993, el suizo Joseph Brunner, Gerhard Flossmann, Sepp hinding y el Dr. Michael Leuprecht alcanzaron la cumbre por la vía normal y descendieron en esquís desde los 7.000 metros hasta el campo base. La expedición austriaca fue dirigida por Arthur Haid.
El 8 de diciembre de 1995, Anatoli Boukreev conquista el Manaslu con la Segunda Expedición al Himalaya de Kazajstán. El 12 de mayo de 1996, Carlos Carsolio y su hermano Alfredo, llegaron a la cumbre del Manaslu. Para Carsolio fue su decimocuarto y último ochomil, convirtiéndose en la cuarta persona en la historia y el más joven en lograr la hazaña.
En 1997, Charlie Mace hizo la primera ascensión americana.
Durante la primavera de 2000, había cuatro expediciones en el Manaslu. Una fue en la cara este, japonesa dirigida por Yoshio Maruyama.
Las otras tres estaban en la cresta noreste: una española dirigida por Félix María I. Iriate, otra coreana dirigida por Han Wang Yong, y una italiana dirigida por Franco Brunello. El 22 de mayo de 2001, un equipo de tres miembros de Ucrania Himalaya Expedition 2001 formado por Serguiy Kovalov, Vadim Leontiev y Vladislav Terzyul alcanzan la cumbre con éxito a través de la difícil cara sureste, sin la utilización de oxígeno suplementario. Durante el otoño de 2001, tres miembros y un sherpa de la Federación de Trabajadores "Alpine Japón" subieron la cima por la cara noreste, el 9 de octubre de 2001.
El 13 de mayo de 2002, cinco americanos, Tom Fitzsimmons, Jerome Delvin, Michael McGuffin, Dan Percival y Brian Sato y dos sherpas alcanzan la cumbre.
Piotr Pustelnik y Krzysztof Tarasewicz subieron Manaslu el 17 de mayo de 2003. Sin embargo, Dariusz Zaluski, Anna Czerwinska y Barbara Drousek, quien inició el ascenso después Piotr y Krzysztof, tuvieron que dar marcha atrás debido a los fuertes vientos y el mal tiempo. Con este ascenso Pustelnik consiguió un 12x8000 (dejando pendientes el Annapurna y Broad Peak)
El 29 de mayo de 2006, el alpinista australiano Sue Fear murió al caer en una grieta en su descenso después de alcanzar la cumbre. En 2008, Valerie Parkinson fue la primera mujer británica que subir Manaslu.
En 2011 Arjun Vajpai un joven alpinista indio corona el Manaslu el 5 de octubre de 2011 y se convirtió en el escalador más joven del mundo en escalarlo, a la edad de 18 años. Once alpinistas murieron en una avalancha en 23 de septiembre 2012.
Según se refleja en el libro On top of the world, hasta agosto de 2011 el Manaslu había sido ascendido en 521 ocasiones y habían fallecido 65 personas, un 12,5% por lo que aparece como el sexto ochomil en peligrosidad.
Especial agradecimiento por el material aportado para la nota: Department Of National Parks & Wildlife Conservation Babarmahal, Kathmandu, Nepal. P.O. Box: 860 Tel: 977-1-4220912 / 4220850 Fax: 977-1-4227675 info@dnpwc.gov.np


Autor: Carlos Eduardo González | Alpinismonline
Por: M.Marques

sábado, 2 de fevereiro de 2013

Iván Vallejo: “Intento disfrutar de lo que tengo y de lo que hago”

El alpinista ecuatoriano recuerda en esta entrevista sus Catorce, cuenta cómo vive actualmente la montaña y adelanta algunos de sus objetivos de futuro, entre los que figura el regreso a los ochomiles.
Desnivel.com - Lunes, 10 de Diciembre de 2012

Iván Vallejo (Darío Rodríguez / Desnivelpress)
Iván Vallejo, el más grande alpinista ecuatoriano, cerró su particular cuenta de los catorce ochomiles el 1 de mayo de 2008, cuando alcanzó la cima del Dhaulagiri en compañía de Edurne Pasaban. Fue el decimocuarto ser humano en escalar las catorce montañas de más de 8.000 metros del planeta, y el séptimo en lograrlo sin utilizar oxígeno artificial. Desde entonces, su participación en expediciones se ha explicado más por su ejercicio como guía de montaña que por el hecho de perseguir proyectos y objetivos propios, y prácticamente ha dejado de aparecer en las noticias especializadas de alpinismo.

Hasta este año, cuando su nombre ha vuelto a figurar en una expedición a uno de los colosos de más de 8.000 metros, el Manaslu. Pero no lo ha hecho sólo como alpinista, sino como jefe de expedición en el primer ochomil del proyecto Somos Ecuador, que persigue el desarrollo del alpinismo ecuatoriano a través de expediciones nacionales a las grandes montañas del planeta. Allí ha vivido, una vez más, las luces y sombras del himalayismo, con la trágica avalancha que terminó con la vida de 12 personas, seguida unos días después por la cumbre de ‘sus chicos’ Oswaldo Freire, Carla Pérez y Esteban Mena.

Aprovechamos su participación en un evento en la librería Desnivel de Madrid para charlar con él. Como siempre, lleva su sonrisa por bandera y se expresa educadamente, con exquisitez en las formas y profundidad en el mensaje. Todo un caballero.

¿Quién es Iván Vallejo después de los Catorce?

Pretendo ser el mismo Iván Vallejo de siempre, cuya razón de ser es el entusiasmo por hacer las cosas. Las pequeñas cosas cotidianas, las más grandes o las expediciones. En su conjunto, la vida es maravillosa, e intento mantenerme en eso, en disfrutar de lo que tengo a partir de la salud, que es lo primero. Puedo correr el riesgo de perder el encanto de las cosas que se van haciendo continuamente en el día a día, y ese es un riesgo muy alto. Es decir, un médico, a fuerza de ir cada día al hospital, podría correr el riesgo de perder la ilusión… A fuerza de ir tantas veces al Cotopaxi con la gente a la que guío, yo podría correr el riesgo de no ir con el mismo encanto al Cotopaxi.

Quizás, y eso sí es un cambio importante, voy un poco más relajado, porque antes estaba pendiente de un objetivo que cumplir. Si fallaba un ochomil, sabía que tenía que poner la hoja a cero y volver otra vez. Ahora no, he disfrutado muchísimo escalando por todas las partes del mundo: he vuelto a Perú, he vuelto a Bolivia, he estado en Alaska, he estado en Kirguistán un par de veces, he escalado bastante en los Alpes y ahora he regresado de Nepal donde he estado apoyando a los chicos ecuatorianos que lograron el Manaslu.

En el Manaslu, coincidiste con la tragedia de la avalancha que acabó con la vida de 12 personas, ¿qué reflexión haces al respecto?

El año pasado, un guía de montaña ecuatoriano amigo mío que estaba guiando para Russell Brice, me compartió unas fotografías de su expedición al Manaslu y la verdad es que fue una gran sorpresa. En la fotografía había unas 25 personas de camino a la cima del Manaslu, que es pequeñita, pequeñita, con lo que ya se podía intuir que iba a ser difícil que esas 25 personas hicieran cima en el Manaslu. Ahora que he vuelto a la montaña, me he vuelto a sorprender porque me he encontrado con unas condiciones totalmente distintas a las de cuando estuve yo en 1997 con Kari Kobler. Entonces éramos dos expediciones: una de dos japoneses y la otra, que éramos nosotros, de siete miembros, es decir, que entre el staff de las dos expediciones y los escaladores éramos como máximo 15 personas. Ahora, con el tema del accidente, fui en helicóptero y, buscando el sitio para aterrizar, se me abrieron los ojos como platos: eso era como una ciudad, con cientos de tiendas y con muchísima cantidad de gente (250-300 personas).

Obviamente, esto conlleva ciertas complicaciones y –con mucho respeto por la gente que participa en expediciones comerciales- la gran mayoría no es gente que tenga filosofía de montaña. Hay una parte de gente que va a la montaña porque lo ve como un logro necesario… Luego se genera como una desesperación por llegar antes y encontrar el mejor sitio para montar las tiendas… Es una sensación bastante incómoda. También sucede que el contacto entre la gente que estamos en la montaña pasa a ser muy superficial, epidérmico, mientras que cuando estuvimos en 1997 llegamos a tener una buena amistad.

Me resulta curioso que el Manaslu se sitúe como objetivo de expediciones comerciales. A raíz de lo que viví allí, hice una revisión y vi que, claro, es que no quedan montañas con un objetivo comercial en Nepal (con el Cho Oyu ‘eliminado’, quedan Annapurna, Dhaulagiri, Kangchenjunga y Makalu, que son imposibles). Pero es que el Manaslu es una montaña de mucho riesgo: es conocido que hay avalanchas a menudo, pero cuando hay esta cantidad de gente las repercusiones pueden ser mucho más grandes. Y el hecho de que coincidan varias expediciones y las expediciones comerciales hace que haya como un apuro de ir más rápidos, llegar antes, el tema de las cuerdas fijas… y eso coarta la libertad de agenda de la gente. En definitiva, la gran cantidad de gente que fue al Manaslu fue la razón que provocó que hubiera una cifra tan alta de muertes.

Otro ochomil masificado es el Everest, ¿qué piensas de las acumulaciones de gente que se vieron en fotografías de la pasada primavera?

En 1999 subí al Everest por el lado norte y disfruté muchísimo. Hubo también expediciones comerciales, como la de Russell Brice, pero en la cumbre fuimos diez personas como máximo, lo que me permitió disfrutar de la cima. Sin problemas.

En 2001, que fue la segunda vez que subí sin oxígeno, lo hice por la vertiente nepalí y ya me di cuenta de la complicación que podría ser la concentración de más gente en la arista final. Y entendí perfectamente lo que ocurrió en 1996. Cuando llegué al escalón Hillary, no me tocó esperar mucho tiempo (había 4-5 personas delante de mí), pero recuerdo haber pensado que si hubiera tenido que esperar por 15 o 20 personas hubiera sido dramático. Con las fotos que vi de la temporada pasada, es muy complicado, porque el tramo desde la Cima Sur hasta la cima es una arista muy delgadita, con una sola vía, que se puede convertir en una trampa mortal.

Eso es lo que está ocurriendo, pero no podemos hacer nada, no lo podemos impedir porque la montaña no nos pertenece y cada gobierno hace lo que considera con los permisos.

¿Has utilizado algún sistema para completar los catorce ochomiles con todos los dedos de los pies y de las manos intactos?

Creo que aportó mucho el hecho de haber sido muy disciplinado con el entrenamiento y con la forma de vida que llevaba (la comida, etc.). Por lo que he visto en la montaña, creo que el riesgo de congelaciones se acentúa cuando el montañista está agotado. En mi caso, como en el caso de Silvio Mondinelli o de Gerlinde Kaltenbrunner, hemos estado muy preocupados por el tema de la preparación, lo que ha permitido que el cuerpo funcione bien… y también hemos tenido la suerte de estar en buenas condiciones. Por otro lado, también he sabido darme la vuelta cuando ha sido necesario.

¿Qué valoración haces de haber subido los catorce ochomiles? ¿De cuáles guardas un mayor recuerdo?

Me siento muy afortunado de haber terminado los catorce ochomiles y de haber subido 16 ochomiles –repetí el Broad Peak acompañando a Edurne Pasaban y el Everest porque me hacía mucha ilusión hacerlo por el lado nepalí. Y me siento muy afortunado porque, de esos dieciséis, hubo catorce me salieron a la primera. En los que tuve que intentarlo varias veces fueron el Kangchenjunga y el Dhaulagiri.

En el Kangchenjunga, lo intenté por primera vez en 2002, cuando hice dos intentos de cima y llegué en ambos a los 8.000 m pero tuve que regresar porque el clima se estropeaba enormemente. Luego volví en 2006, cuando fue muy duro porque habíamos realizado dos intentos anteriores y en el segundo llegamos con Juan Vallejo, Mikel Zabalza y Josua Bereziartua a 8.350 m (a unos 200 m de la cima), pero vino una tormenta y nos tocó bajar. Es una de las veces que más frustración he tenido, y literalmente lloré de la frustración y del coraje. Estuve a punto de dejarlo todo, pero logré animarme para hacer un tercer intento, me uní a Joao Garcia y logramos la cima. Es una de las cimas que más me he emocionado, porque precisamente la logré en mi quinto intento.

El Dhaulagiri es una montaña bastante complicada. Mi primer intento lo hice en la primavera de 2005, cuando escalé con Iñaki Ochoa y nos quedamos a 7.850 m y nos tuvimos que bajar. Volví en otoño de 2006 y me fue peor, con unas condiciones malísimas, con placas de 80 a 90 cm ya en el C2 (6.250 m). Lo conseguí en el tercer intento, que fue en el que conseguí terminar los catorce ochomiles, el primero de mayo de 2008.

Esos dos ochomiles fueron los que dieron el matiz de la derrota, y me obligaron a superarlo, poner la página a cero y volver otra vez. Obviamente, lo que más le cuesta al ser humano es lo que más recuerdo le deja, y ese ha sido mi caso con el Kangchenjunga y con el Dhaulagiri.

¿Cuál es tu libro de montaña favorito?

Las preguntas así, tan taxativas, no me gustan porque por nombrar uno te dejas otros muchos. Así que contaré los que más me han marcado. El primero fue Annapurna primer ochomil, un relato épico maravilloso de Maurice Herzog. Luego me gusta muchísimo el libro de Georges Sonnier La montaña y el hombre; me encanta este libro porque mezcla la necesidad de aventura del ser humano con la filosofía de montaña que a mí me gusta y vuelvo muchas veces a él. Luego me gustó muchísimo leer Everest sin oxígeno de Reinhold Messner; en ese momento no sabía que yo iría en algún momento al Everest, pero me gustó mucho la filosofía y el principio que le puso para ir al Everest sin tanque de oxígeno, y lo tengo subrayado.

¿Cuál es el ochomil en el que más has disfrutado?

Hay dos muy importantes. Está la cima del Kangchenjunga, que la logré un 22 de mayo a las cinco de la tarde a 8.586 m en mi quinto intento en total, y teniendo en cuenta que 72 horas antes había decidido dejarlo todo. Conseguí darle la vuelta a la frustración y logré la cima. Era una tarde preciosa, con todas las nubes abajo, con las cimas del Everest, Lhotse y Makalu delante y una luz maravillosa. Alcé los brazos, me arrodillé y lloré. Un recuerdo maravilloso, de mucha gratitud con la vida.

Luego fue la cima del Dhaulagiri, que compartí con mi queridísimo Ferran Latorre, porque en los últimos 10 metros era consciente de que iba a terminar mis catorce ochomiles. Ferran además me dijo “anda, llega tú primero, que es tu gran objetivo”. Cuando llegué a la cima, lloraba abiertamente y Ferran me acogió en los brazos, entendía la emoción que sentía y se contagió y lloró conmigo. Levanté los brazos y giré 360º dando las gracias a dios y a la vida.

Y no quiero dejar la sensación maravillosa que fue para mí mi primer Everest, que significó luchar mucho, porque no teníamos auspiciantes, porque en momentos no sabía si iba a salir la expedición, y en la parte final fui igual de consciente, cuando me faltaban pocos metros para la cumbre. Me tocó muchísimo. Así que me quedo con estas tres cimas, con estos tres recuerdos.

Eres muy emotivo en tus cimas, expresando tus emociones llorando a menudo en ellas…

Ventajosamente, me he permitido desarrollar esa parte afectiva de mi persona, quizás porque lo vi en mi familia, quizás porque nací un 19 de diciembre y soy sagitario, quizás porque soy chancho de tierra en el horóscopo chino, pero soy muy feliz de expresar. Creo que es valioso que el ser humano se de esa opción de expresar lo que siente, que puede ser con un abrazo, con un saludo, con una expresión y cuando el momento lo merece, llorando. Yo personalmente no me guardo ni una lágrima de felicidad porque me parece una manera preciosa de agradecerle al universo. Y al final, un ochomil no lo subes cada fin de semana.

¿Tienes pensado volver a los ochomiles?

Creo que volveré para subir el Nanga Parbat por la vertiente del Rupal, que siempre me pareció un reto muy exigente. Si se dan las condiciones, estoy bastante seguro que volveré con el equipo Somos Ecuador, con quienes estoy ahora escalando y me gustaría un ochomil por una vía nueva. Esto es lo único que me atrae. El año que viene, con el equipo Somos Ecuador, los chicos van a subir el Everest; yo les acompañaré hasta montar los campamentos pero no más.

¿Por qué no subiste a la cima del Manaslu con el equipo Somos Ecuador esta vez?

Inicialmente, tenía planificado subir a la cima y me hacía ilusión por recordar cuál fue el proceso de mi primer hace muchísimos años. Pero por un tema familiar al que tenía que dar prioridad, renuncié a la cima.

Por: M.Marques

quarta-feira, 30 de janeiro de 2013

Sergio Tartari, Flavio Daflon y Luciano Fiorenza abren ‘Samba do Leao’ en la norte del Fitz Roy

Los alpinistas brasileños Sergio Tartari y Flavio Daflon y el argentino Luciano Fiorenza han llevado a cabo la apertura de esta nueva línea de 1.300 m de recorrido durante tres días en estilo alpino, superando en libre dificultades de hasta 6c.

Desnivel.com - Miércoles, 30 de Enero de 2013
Línea de 'Samba do Leao' a la norte del Fitz Roy (Rodrigo Díaz / Pataclimb.com)

La cordada formada por los alpinistas brasileños Sergio Tartari y Flavio Daflon, junto al argentino Luciano Fiorenza han protagonizado una nueva apertura de alto nivel en la prolífica campaña patagónica de este verano austral 2012-2013. El terceto ha abierto 1.300 m de nuevo itinerario en la cara norte del Fitz Roy, que han bautizado como Samba do Leao. Lo han hecho durante tres días en estilo alpino, superando dificultades máximas de hasta 6c y escalando los 30 largos en libre.
Según especifica Rolando Garibotti en su web patagónica Pataclimb.com, Samba do Leao empieza a la izquierda de la vía Tehuelche (1.300 m, 6b+, A0) y alcanza las repisas que conforman el vivac conocido como Gran Hotel después de nueve largos nuevos. A partir de ese punto, Tartari, Daflon y Fiorenza ascienden terreno virgen entre las vías Clínica de Aventura y The Hoser Chimney durante once largos para alcanzar la arista noroeste de la montaña.

Sergio Tartari en 'Samba do Leao' a la norte del Fitz Roy (Flavio Daflon)


Una vez allí, Samba do Leao comparte un par de largos con The Hoser Chimney (400 m, 6a, M5, variante de Tehuelche), para desviarse después a la derecha, cruzando la Afanassieff para alcanzar la cumbre a través de una sección también nueva y muy vertical del muro superior.
Según destaca Garibotti, de los 30 largos escalados, sólo dos se comparten con otra ruta. Samba de Leao se ha abierto en estilo alpino durante un ataque de tres días de duración, y sus aperturistas han escalado todo su recorrido en libre.

Apertura de 'Samba do Leao' a la norte del Fitz Roy, por Sergio Tartari, Flavio Daflon y Luciano Fiorenza

(Col. F. Daflon)


Dos alpinistas brasileños de alto nivel
Sergio Tartari y Flavio Daflon acumulan una larga experiencia en actividades alpinísticas. De hecho, Tartari es uno de los mitos del alpinismo brasileño, con ascensiones y aperturas en picos y paredes de medio mundo. Por nombrar sólo un par de sus realizaciones recientes, en enero de 2011 participó de la apertura de la vía Al abordaje! (900 m, 6c, A2+, en la que también se incluía Fiorenza) en el pilar norte del Fitz Roy, y un par de meses más tarde formaba parte de la expedición brasileña que ascendía la bóveda del Salto del Ángel (Venezuela) a través de una nueva vía.

Las habilidades escaladoras de Flavio Daflon también han destacado en ascensiones como por ejemplo la primera repetición de la vía abierta por Stefan Glowacz en Minas Gerais Place of happiness (850 m, 7c/+) en agosto de 2010.

Por su parte, Luciano Fiorenza tiene en su currículum una gran cantidad de ascensiones patagónicas. En la zona del Chaltén, ha firmado aperturas en el Fitz Roy (Crux del sur y Al abordaje!), Aguja Guillaumet, Aguja Val Biois y Aguja de la Silla (Destreza criolla). Además de las que ha realizado en otros muchos lugares del país, como el Cerro Catedral, Cerro López, Cochamó o Cerro Tronador.

Por: M.Marques