sábado, 27 de fevereiro de 2010

Los rescatistas llegaron al refugio del andinista y no lo encontraron

A pesar del fuerte viento, las patrullas llegaron a 6.100 metros de altura.
Las patrullas que buscan a Javier Paduszek, el andinista porteño de 39 años perdido en el cerro Mercedario, en la provincia de San Juan, llegaron ayer hasta muy cerca de la cumbre de la montaña, pero no encontraron rastros del montañista, extraviado desde la noche del martes.

Según le informó a Clarín Silvio Apencio, director de Recreación y Turismo de San Juan, en la tarde de ayer los grupos de rastreo más adelantados llegaron a La Ollada, a 5.900 metros de altura, el lugar donde Javier Paduszek y Paula Morán -su compañera en la aventura- habían acampado antes de seguir hacia la cima. Allí encontraron la carpa que usó Paula la noche del martes, pero no había rastros de Paduszek.

Desde allí, esas patrullas de rescate siguieron ascendiendo, pero tampoco hallaron al andinista en su recorrido hasta El Diente del León (a 6.100 metros), un punto muy cercano a la cumbre.

Alrededor de las seis de la tarde, obligados por el gran cansancio, y ante las durísimas condiciones meteorológicas, los rescatistas que más alto ascendieron se dispusieron a pasar la noche en La Ollada, con la idea de seguir en el día de hoy la búsqueda.

Lo previsto es que desde la mañana de hoy los grupos de rescate vuelvan a ascender hacia la cumbre, y desde allí se dividan para cubrir vías de descenso alternativas, ya que se estima que Paduszek pudo haber tomado alguna de ellas.

También en el día de hoy se realizaría un sobrevuelo con un helicóptero. "Trataremos de recorrer la pared sur del cerro. La idea es cubrir todas las opciones posibles, pero con el paso de las horas la situación es más preocupante", dijo Apencio.

En tanto, Jorge Hogalde, jefe de la Agrupación San Juan de Gendarmería, le contó a este diario que ya estaba en camino a la cumbre una patrulla con dos perros rastreadores.

Según Apencio, un total de 17 personas, entre gendarmes y montañistas del Club Andino Mercedario, están en la montaña, divididas en seis grupos, buscando al andinista perdido.

Quienes coordinan el rescate señalan que la situación de Javier Paduszek es comprometida porque se perdió a una altura en que por la falta de oxígeno la exigencia física es muy grande. Una de las hipótesis es que el andinista puede haber sufrido "mal de altura" y haber confundido el camino de regreso. Esa sería la hipótesis de Paula Morán, ya que habría señalado que los lugares que él describía en sus últimas comunicaciones, no le resultaban familiares.
Apencio confirmó que Paduszek llevaba un equipo de radio (de corto alcance) y un GPS, pero no teléfono satelital, como trascendió en el día de ayer.

Morán permanecía ayer en la base del cerro. Según pudo saber Clarín, la mujer esperaba con angustia novedades del andinista. También trascendió ayer que la esposa del montañista había llegado a Barreal (localidad cercana a la base del cerro Mercedario) el jueves.

Paula Morán, una guardaparque de 32 años, alcanzó la cima del Cerro Mercedario y pudo volver íntegra al último campamento; su compañero, Javier Paduszek, un ingeniero civil porteño de 39 años, no tuvo la misma suerte. No pudo completar el ascenso y estaba retrasado en el regreso. Aunque ya llevaban varias horas por separado, hablaban vía walkie-talkies. El le dijo que se sentía un poco cansado. Ya no habría más comunicaciones. Desde entonces, nada más se sabe de Javier. Ese último contacto radial fue en la noche del martes 23, sobre la medianoche.

Paula esperó en el campamento pero Javier no llegó, y el miércoles a la mañana bajó por ayuda hasta Laguna Blanca (a 3.000 metros de altura, un punto al que se puede llegar en camioneta), y le pidió ayuda al empleado de una minera, que avisó a Gendarmería.

Fuente: Clarin

Por: M.Marques
miltonmarques@meridies.com.ar