quinta-feira, 11 de março de 2010

tragedia en la montaña palentina

El Espigüete se cobra la vida de otros dos montañeros al precipitarse al vacío.
Alberto Fuentes y Juan Manuel García murieron cuando practicaban escalada en hielo.Un tercer escalador, Javier Fernández, logró salvar la vida al sujetarse con el piolet en la montaña .
El pico Espigüete (2.450 metros), esa montaña de piedra caliza que desde determinadas vistas se asemeja a una esbelta pirámide, se cobró en la noche del pasado martes la vida de dos experimentados montañeros palentinos: Alberto Fuentes Luis, de 35 años, y Juan Manuel García Crespo, de 34, que se precipitaron al vacío mientras practicaban escalada en hielo en la temida cara norte, en el denominado Circo Norte, en la localidad palentina de Cardaño de Abajo. Ambos escaladores residían en Palencia, aunque el segundo había nacido en Valladolid, y eran muy conocidos entre los aficionados a la montaña y a los deportes de aventura.
Un trágico accidente más en las cumbres de la Montaña Palentina, que se produce cuando apenas ha transcurrido un mes y medio de la muerte, en el pico Curavacas, de dos hermanos de Bilbao, y de una mujer madrileña, ocurrida también en el pico Espigüete. Cinco víctimas mortales en lo que va de este año que se han producido mientras practicaban su afición al deporte de la escalada.
El accidente que ha costado la vida a Alberto Fuentes y a Juan Manuel García se produjo sobre las 18.30 horas del pasado martes, cuando los dos infortunados montañeros se encontraban a unos cien metros de la cima de la montaña junto con un tercer alpinista, Javier Fernández Izquierdo, natural de Cervera de Pisuerga, cuando se rompió una placa de viento, -un fenómeno denominado así entre los montañeros al caer la nieve blanda sobre nieve dura que crea una bolsa de aire que hace que la placa se rompa-.
Como consecuencia del impacto se produjo un alud, que provocó que los dos montañeros se precipitaran al vacío por una pared vertical de cien metros de altura, mientras que Javier consiguió evitar la caída y posiblemente el mismo destino que sus compañeros al sujetarse con los piolets.
El escalador descendió rápidamente por la cara sur del Espigüete, que presenta una mayor accesibilidad que la cara norte, para solicitar ayuda, ya que sus compañeros no respondían a las llamadas que efectuaba para conocer su paradero. Javier comunicó primero el accidente al Servicio 112, desde donde se inicio un amplio operativo de búsqueda para intentar rescatar a los dos montañeros.


Un gran despliegue

Así, fueron movilizados integrantes del Centro de Asistencia Ciudadana (CEDAC) de la Agencia de Protección Civil y Consumo, que a su vez movilizó un equipo por tierra de cuatro miembros del Grupo de Rescate de la Agencia de Protección Civil y a la Guardia Civil, que organizó un grupo de cuatro efectivos del Grupo de Rescate Especial de Intervención en Montaña (GREIM) de Sabero (León) y a Emergencias Sanitarias de Sacyl. Desde este servicio se desplazó también una UVI móvil hasta las cercanías del lugar del accidente en previsión de un posible traslado de los montañeros.
El operativo se completó con siete voluntarios, todos ellos montañeros experimentados y conocedores de la zona y amigos de los accidentados. Desde ese mismo lugar, los miembros del Grupo de Rescate de la Agencia de Protección Civil y Consumo iniciaron el ascenso al Espigüete en plena noche. Sobre las 23 horas del martes, los grupos de rescate localizaron a los dos montañeros, a los que nada pudo hacerse ya para salvar sus vidas. La localización de los cuerpos resultó muy complicada, debido a las condiciones meteorológicas que presentaba la montaña y porque todo el rescate de los cuerpos ocurrió de noche.
Minutos después, y con la colaboración de los efectivos del Grupo de Rescate Especial de Intervención en Montaña y de los voluntarios que habían acudido a la llamada de auxilio, se inició la evacuación de los cadáveres y el descenso. Los cadáveres de los montañeros fueron trasladados al tanatorio de Cervera de Pisuerga, donde se les practicó la autopsia. A mediodía de ayer, dos coches fúnebres llegaban al Tanatorio de Palencia, donde quedó instalada la capilla ardiente, donde se fueron sucediendo la llegada de familiares y amigos en medio de hondas muestras de conmoción por el accidente. El funeral por Alberto Fuentes Luis y Juan Manuel García Crespo se celebrará a las 13 horas de hoy en la iglesia de San Lázaro de la capital, tras lo que recibirán sepultura.

Fuente: http://www.nortecastilla.es

Milton Marques
contato@miltonmarques.com