terça-feira, 7 de dezembro de 2010

Montaña Adentro

Aportar a construir un país mas íntegro, afianzar valores positivos, promover actitudes pro-activas, difundir para respetar los recursos integrales del país, son parte de los ejes que 36 jóvenes de Santiago del Estero empezarán a trazar desde hoy cuando se pongan las mochilas al hombro y partan de expedición, a partir de uan convocatoria abierta por la Fundacuiòn Explora. En total serán 6 días en la montaña visitando refugios, acampando en valles y cruzando filos. Foto e informe de Nahuel Alonso.

Desde la convocatoria abierta hecha por la Fundación Explora en escuelas públicas de esa provincia, se recibieron más de 600 participaciones. Evaluando a los aspirantes desde lo humano, lo académico y lo social se seleccionaron 36 exploradores que llegaron ayer al Parque Nacional Nahuel Huapi para conocerse entre si y armar equipos de trabajo. Desde el contexto de la naturaleza es que Fundación Explora trabaja para promover el patrimonio social y cultural en los jóvenes entendido que así se nutre con vida sana a la sociedad.

"Es la expedición de los chicos" comenta Agustín Barrilli uno de los Guías educativos que acompaña al grupo, "son ellos los que deben tomar las decisiones", evaluar sus logros, afrontar el desafío de la autonomía, la gestión y el consenso grupal. Nuestro rol es la seguridad y el de dinamizar, pero cada chico es dueño de sus propio viaje y juntos deben trabajar para lograr el objetivo.

Ayer hicieron trabajos de planificación y armado del equipo, debieron despojarse de celulares, mp3 y demás elementos cotidianos en su mundo urbano debiendo elegir elementos y herramientas para este nuevo desafío.

Han dejado todo listo para salir a caminar con los primeros rayos del sol. En total serán 6 días en la montaña visitando refugios, acampando en valles y cruzando filos. Esto es recién es el comienzo, hoy los chicos son todo entusiasmo pero con el correr de los días deberán afrontar la gestión total de la expedición conviviendo con el clima patagónico; evaluando las consecuencias de las decisiones bien o mal tomadas y es esto lo que forjará el espíritu de cada uno de estos jóvenes.

En la naturaleza los chicos incorporarán dinámicas replicables en la vida cotidiana, como la separación de residuos, códigos de respeto muto, el valor del cuidado personal en post de lo grupal, lautilización adecuada de los espacio naturales, etc. Pero tal vez el mayor aprendizaje este dentro de cada uno de ellos y ningún manual o evaluación lo pueda captar porque ya que estos chicos de simpática tonada que tan solo el viernes dormían la siesta por los 50 grados de su Santiago natal, ahora se emocionaban con lo magnifico de un lago o lo vertical de una montaña; y lo mejor es que ya empezaban a sentirlos como propios y como dijo Don Pascacio "uno no cuida ni respeta lo que no conoce"

Fuente: http://www.bariloche2000.com
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br

segunda-feira, 6 de dezembro de 2010

Se terminaba así la odisea de estos andinistas

A SALVO. Merlín, apenas arribó a El Chaltén.
La llovizna que amenazó durante todo el día, comenzó a caer a las cinco de la tarde. Suave y molesta. A esa hora, los picos del Fitz Roy eran solo un recuerdo oculto detrás de una masa de nubes grises que el viento amontonaba contra las montañas. A las 17.55, por un pequeño sendero y a paso lento, aparecieron los cuatro caballos.

Con el cuerpo doblado y una sonrisa forzada, Merlín Lipshitz se aflojó hasta dejarse caer del caballo. Abajo, Marcela, esposa de uno de sus rescatistas, lo atajó. Sin decir nada, lo abrazó y lo ayudó a caminar hasta el auto. Atrás, Carolina Codó, coordinadora del rescate, repetía la escena con Damián Vilches.

En silencio, sin mucho más que unos pocos brazos amigos, se terminaba así la odisea de estos andinistas . Casi seis días habían pasado desde que dieran la primera señal de alarma, el lunes a las 23.49, cuando Lipshitz envió un mensaje con sus coordenadas. Fue lo único que dijo.

Lipshitz y Vilches –guía y ayudante– son los sobrevivientes de la expedición que debía transitar 130 kilómetros sobre el Campo de Hielo Sur, en una travesía de nueve días sobre el glaciar Viedma. Mario Corsalini, el empresario mexicano que los había contratado para hacer la expedición, fue el único que no sobrevivió. Su amigo, Roberto Dutily –también empresario mexicano– había decidido volverse antes. Ellos tres siguieron pero en la noche del lunes una ráfaga de viento de más de 100 km/h les destrozó la carpa y los dejó a la intemperie. Con la ropa mojada y sin lugar donde resguardarse, entraron en un cuadro de hipotermia. Corsalini no resistió.

Murió una hora antes de que llegara el rescate , contaron ayer los brigadistas que fueron a socorrerlos.

Para Lipshitz y Vilches las cosas no fueron nada fáciles. El panorama con que se encontraron los rescatistas fue bastante peor de lo que creían.

Ya no coordinaban ni los movimientos ni lo que decían , dos síntomas claros de una hipotermia moderada. Es el escalón previo a entrar en un estado del que es muy difícil salir. Y el cuadro es mucho más grave en medio de un campo de kilómetros y kilómetros de hielo.

Pero las cosas no mejoraron con la llegada del rescate. Castigados por una tormenta de nieve, tuvieron que esperar otra dos horas hasta que sus compañeros pudieran levantar una cueva de nieve que los protegiera. De inmediato, los rescatistas comenzaron a calentar agua en tres calentadores para levantar la temperatura de los andinistas. Dentro de la cueva, que se cierra por completo, el gas casi termina matándolos: fue el norteamericano Collin Halley quien se dio cuenta de que se estaban quedando sin aire.

Tanto Lipshitz como el equipo de avanzada que subió a rescatarlos forman parte de la Comisión de Auxilio de El Chaltén, formada por los guías más experimentados de la zona.

El primer grupo de cuatro rescatistas llegó recién al Nunatak Viedma –una formación rocosa que asoma en medio del Campo de Hielo– el jueves al mediodía. Allí se habían refugiado Lipshitz y Vilches. Para entonces, en El Chaltén, la Comisión de Auxilio que coordina Carolina Codó intentaba conseguir un helicóptero. Cuando al fin pudieron traer uno –hubo que trasladarlo desde el puesto de Gendarmería de Trevelin, ya que en Santa Cruz no había uno–, el viento hizo imposible el rescate y los dos sobrevivientes no tuvieron más remedio que hacer todo el regreso a pie.

Más de 25 kilómetros entre nieve, viento y hielo tuvieron que hacer hasta llegar a casa. Partieron el sábado por la mañana y recién en las últimas cuatro horas lograron alcanzarles un caballo que los trajera en el tramo final.

Codó, quien además es doctora en el Puesto de Salud de El Chaltén, confirmó que los dos andinistas está estables y fuera de peligro, y que continuarán internados al menos hasta hoy . Sólo Vilches tiene algunos síntomas de congelamiento en uno de sus pies. De todos modos, Codó dejó en claro cuál era la situación: “Salieron de la muerte” . Para ella, y para todo el equipo de la Comisión de Auxilio, este se trató del rescate más difícil que hicieron desde que se creó el grupo, hace catorce años.

En la habitación del Puesto de Salud, Lipshitz y Vilches se encontraron al fin con sus familias. Lipshitz con su mujer y sus dos hijos. Vilches con su esposa, a punto de parir. Cansados y refugiados entre sus íntimos, no quisieron hablar con la prensa. Durante los cinco días que estuvieron juntos con el equipo de rescate, ninguno dijo una palabra sobre lo que había pasado. Nadie preguntó tampoco.

Fuente: http://www.clarin.com
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br  

DESPEJADO. EL CLIMA MEJORO AYER Y EL VIENTO CEDIÓ EN EL CHALTEN.

A las seis de la mañana, el ruido tosco y áspero de la radio despertó a Carolina Codo. “Empezamos a caminar. Vamos a buscar un plano. No hay viento”, le avisó Max Odell, uno de los rescatistas, desde los Campos de Hielo Continental.

Carolina, a cargo del equipo de rescate, se entusiasmó. Por primera vez desde que los andinistas quedaron varados el lunes pasado, un cielo celeste y despejado cubría a El Chaltén y dejaba ver, perfecto, el pico del cerro Fitz Roy. Con la ayuda de doce brigadistas, Merlín Lipshitz y Damián Vilches –guía y ayudante de la expedición en que murió un andinista mexicano – lograron salir de un cuadro de hipotermia y se preparaban para el regreso.

En El Chaltén, Carolina avisó a Gendarmería para que preparen el helicóptero. Pero el piloto, por la intensidad del viento en las alturas, apenas pudo asomarse al glaciar Viedma y el primer intento de evacuación se frustró. A las once de la mañana, miembros de la Comisión de Auxilio –cuya base de operaciones funciona en el comedor de la casa de su coordinadora– lograban contactarse con el Instituto Geográfico Militar de Chile. Uno de sus helicópteros sobrevolaba la zona. Horas más tarde la aeronave lograría aterrizar sobre el Nunatak Viedma, pero a destiempo: para ese entonces, el grupo ya había iniciado la marcha y se adentraba por el Hielo Continental hacia otro campamento.

RESCATE. MIEMBROS DE LA COMISIÓN DE AUXILIO ESTUDIABAN AYER
 LA RUTA POR  DONDE EVACUARON A LOS ANDINISTAS.

Quince minutos después, Jimmy era el que llamaba desde el glaciar: “No hay viento, puedo prender una vela y no se apaga”. Diez minutos más y otra vez sonó el VHF. “Carolina, Carolina, te paso la posición, el clima está perfecto”, avisaron los andinistas seguros de que el helicóptero llegaría. Pero las horas siguieron pasando y ningún helicóptero lograba llegar hasta ellos. A las cinco de la tarde, nadie supo muy bien cómo pero la Comisión recibió un llamado diciendo que el Ejercito chileno tenía en camino tres helicópteros más y una avioneta . Creen que la orden debió haber partido desde Mar del Plata. Allí estaban en la cumbre de presidentes, Cristina Fernández y sus colegas de México y Chile, los tres países involucrados en el rescate. Otra vez volvió el entusiasmo a la Comisión.

Marcela, la mujer de Max, no había dejado uñas por comerse y Tehuelche, otro del equipo, se resignaba: “El problema es que un día nosotros nos vamos a cansar y ya no va a haber más gente que quiera hacer esto”.

“Esto” es un rescate en medio de una planicie de hielo de miles de kilómetros cuadrados, con vientos que superan los cien kilómetros por hora. Los únicos en condiciones de hacerlo son los integrantes de la Comisión de Auxilio, formada por los propios guías y vecinos. De tan pocas, en la comisión pueden enumerar una por una las veces que consiguieron un helicóptero.

La provincia de Santa Cruz no tiene una unidad propia . En los tiempos en que Néstor Kirchner era presidente, solían prestarles el que estaba en El Calafate.

Pero en la era de Cristina Fernández dejaron de usarlo.

La mejor noticia llegó al final del día, cuando los rescatistas confirmaron que habían llegado al vivac Ferrari, un campamento natural dentro de la planicie blanca, pero resguardado y de buen acceso.

“Los andinistas están a salvo”, expresó por la noche Carolina Codo, y se aflojaron las tensiones.

En el equipo de rescate calculan que el grupo llegará recién esta noche a El Chaltén, si se mantienen las buenas condiciones. Esperan que finalmente un helicóptero pueda evacuarlos.

Operativo en el hielo
Fuente: http://www.clarin.com
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br

Andinistas iniciaron descenso del último tramo. Dificultades con el viento y 10 horas de marcha

05/12 – 10:00 - Con meteorología adversa, los andinistas, acompañados de los rescatistas, partieron desde Laguna Ferrari a Laguna Toro. En ese tramo deben sortear inconvenientes del terreno y fuertes vientos. Sin embargo, el contingente ya abandonó el campo de hielo y ya sobre terreno firme, dependerá solo de la velocidad de desplazamiento, el horario de llegada a la localidad de El Chaltén.

(OPI Santa Cruz desde El Chaltén) – El pintoresco pueblo cordillerano amaneció hoy domingo con muy buen tiempo y una temperatura de 13° C. A partir de las 09:00 hs el viento fuerte del N.O comenzó a cruzar el soleado paisaje de El Chaltén, en un día de expectativas y esperanzas.

A las 07:00hs los andinistas Merlín Lipshitz y Damián Vilches, junto al equipo de socorristas, dejaron atrás Laguna Ferrari donde pasaron la noche y comenzaron el descenso hacia Laguna Toro, lugar al que, desde muy temprano, partió desde El Chaltén un grupo de apoyo que colabora llevando caballos hasta allí, para que los andinistas puedan realizar el último tramo (Toro-Chaltén), montados y de esa manera descansar de las agotadoras jornadas que vienen sorteando desde ayer a la mañana cuando partieron del campo de hielo.

“Si todo va bien, los muchachos tiene unas cinco horas entre posta y posta (Ferrari-Los Toros-Chaltén) pero la dificultad que presenta el viento, especialmente en “Paso del viento”, podría retrasar la marcha y eso será determinante para saber si llegan después del mediodía, como estaba previsto en un principio, o más cerca de las 19;00 hs como se prevé, si la marcha reduce el ritmo”, refirió a OPI, aquí en la villa, una fuente de Gendarmería Nacional.

Consultado un par de empresarios del medio que se dedican al andinismo, nos señalaron que les llama la atención la velocidad con que viene bajando el grupo “indudablemente los muchachos (Lipshitz y Vilches) están en muy buenas condiciones físicas, porque el ritmo de marcha indica que ambos se desplazan sin dificultad”, indicaron. También nos aseguraban algo que luego en el escuadrón de Gendarmería lo ratificaron, “ni bien haya claridad y saquen la cabeza de la carpa, los muchachos se van a poner en marcha. Los conocemos y sabemos que clase de andinistas son.

El apacible pueblo de la cordillera santacruceña comenzó a sentir los embates de la alerta meteorológica advertida desde hace días para la región. A medida que se acerca el mediodía, el viento crece y la nubosidad tapa a intervalos la monumental vista del cerro Monte Fitz Roy.

Organizadores de la logística que montó el operativo de rescate, señalaron a esta Agencia, que alrededor del mediodía, estarían bajando a El Chaltén los integrantes del grupo de rescate que hicieron base en el campamento de laguna Toro.

El equipo de OPI llegó al negocio “Mountaineering Patagonia”, propiedad de Merlín Lipshitz y desde donde partió la excursión contratada por el malogrado turista mexicano Mario Corsaglini. La agencia de Treaking permanece cerrada y no hay nadie que aporte detalles sobre las condiciones en que se contrató este servicio que terminó en tragedia. (Agencia OPI Santa Cruz)

Fuente: http://www.opisantacruz.com.ar
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br