sexta-feira, 13 de abril de 2012

La rotura de una cinta fija provoca un accidente en BaltzolaLa rotura de una cinta fija provoca un accidente en Baltzola

Durante un intento a Bizkarroiak (7c), en la cueva de Baltzola (Dima, Vizcaya), un escalador voló descontroladamente y se fracturó el codo. La causa: la cinta fija que tenía que haber parado la caída se partió.
José Manuel Velázquez-G. - Jueves, 12 de Abril de 2012

Cinta fija rota tras una caída en la cueva de Baltzola.
(Foto: Javi Legorburu)
“El pasado jueves 5 de abril, fuimos a escalar a la cueva de Baltzola, en Dima, Bizkaia. Estaba probando Bizkarroiak (7c), cuando al colgarme se partió la cinta exprés. La caída fue bastante violenta (ya que no me lo esperaba) y el resultado fue rotura del codo izquierdo, al golpear contra la pared antes de que me parara el siguiente seguro”. Esto nos escribía Javi Legorburu hace unos días. Y añadía: “La cinta que se rompió es una de las que están colocadas en la pared de forma permanente. Muchas de ellas se encuentran en mal estado, ya sea por el excesivo tiempo que llevan, la humedad o por las condiciones en general de la cueva”.


Las rutas con cintas fijas suelen atraer a los escaladores: es más cómodo no tener que colocarlas, uno se puede bajar de donde quiera y, de alguna forma, da la impresión de que se trata de vías cotizadas y recomendables. El problema es que algunas líneas llevan con las mismas exprés y mosquetones desde hace años, que el viento, el frío, el sol y el agua deterioran el material y que en solo unos meses su resistencia disminuye de forma alarmante.

Le hemos preguntado a nuestro técnico de material, Tino Núñez: “Pueden influir multitud de parámetros: horas de insolación, humedad, contaminación bacteriana, fatiga por detención de multitud de caídas, daño de las fibras por contacto con magnesio y sudor, que trabaje con mosquetones de radios muy estrechos... En una conversación durante una escalada con Pit Schubert en La Pedriza, me comentó alguno de los aspectos que había publicado al respecto en la revista del DAV (Club Alpino Alemán): que cintas de 1 a 2 años resistían sólo la mitad de lo habitual y que las de color oscuro o negro eran más débiles. A mí me parece más seguro dejar anillos de cuerda que cinta, son más longevos y el nudo absorbe más energía que una costura”.

En algunos casos, se han usado cadenas con mosquetones (en Baltzola, por ejemplo, hay vías o pasos críticos protegidos con tramos de cadena y mosquetones en vez de cintas exprés); la seguridad se multiplica pero el resultado “estético” es bastante nefasto.

Agradecemos a Javi su aviso y le deseamos una rápida recuperación y que encadene pronto su 7c pendiente en la cueva.

Fuente: http://desnivel.com/escalada-roca
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br


quarta-feira, 11 de abril de 2012

Simone Moro, a por la travesía Everest-Lhotse sin oxígeno

Después de que las autoridades nepalíes revocaran el permiso del Everest a Vittorio Brumotti, a quien Simone Moro iba a ayudar a subir en bicicleta de trial, el alpinista italiano marcha por su cuenta al Khumbu para hacer una travesía todavía no realizada sin oxígeno.
 

Desnivel.com - Miércoles, 11 de Abril de 2012

Extraño inicio de temporada premonzónica para Simone Moro. El alpinista italiano tenía previsto formar parte como guía de la expedición de Vittorio Brumotti, quien pretendía ser el primero en alcanzar la cumbre del Everest en bicicleta de trial. Por unas extrañas circunstancias, el permiso para el biker fue revocado por las autoridades nepalíes. Brumotti, pues, regresó de vacío a Italia, mientras Moro se adentraba por su cuenta en el valle del Khumbu con una idea nueva en la cabeza: completar la travesía Everest-Lhotse, algo que todavía nadie ha podido hacer sin oxígeno.

El reloj de la discordia

Según informa la web italiana Montagna.tv, el permiso de Vittorio Brumotti fue cancelado por parte de las autoridades nepalíes a causa de la polémica suscitada a raíz de la presentación del “reloj del Everest”. Por lo visto, el prestigioso relojero estadounidense Michael Kobold, cuyas obras limitadas adornan las muñecas de celebridades como Bill Clinton, así como el ejército americano y los científicos la NASA, presentó hace unas semanas su última creación: un reloj de pulsera cuyo cuadrante está fabricado con piedra recogida en la cumbre del Everest.

Las 25 piezas, fabricadas en Nepal, salían a la venta al módico precio de 16.000 dólares (8.848 dólares en el mercado nepalí). La historia comenzó como homenaje del propio Kobold a la comunidad sherpa, después de que sus dos sherpas le salvaran la vida cuando se le agotó el oxígeno mientras subía al Everest con su mujer hace dos años. Decidió recompensarles con formación como relojeros y creando para ellos un laboratorio de relojes en Nepal, que se ha presentado con el reloj del Everest.

Sin embargo, las autoridades nepalíes no han visto con buenos ojos esta iniciativa. Y, como contrapartida, han decidido cancelar todos aquellos permisos al Everest que no tenían una evidente vocación alpinística. Entre ellos, el de la expedición de Brumotti con Simone Moro.

Plan B

Pero mientras Brumotti regresaba a su país, no lo hacía así el fuerte alpinista italiano, que emprendía igualmente camino hacia el valle del Khumbu sin que se supiera realmente cuál iba a ser su objetivo. Finalmente, Montagna.tv ha desvelado que Moro pretende completar la primera travesía Everest-Lhotse sin oxígeno.

Para conseguirlo, Simone Moro deberá ascender primero al Everest, montaña en la que lo acompañarán los hermanos Hans Peter y Helmut Karbon, que pretenden realizar la película de la expedición. Después, descenderá de nuevo hasta el Collado Sur, desde donde atacará el Lhotse siguiendo la arista entre ambas montañas, a través de la vía abierta por su amigo Denis Urubko en 2010, para bajar al campo base por la ruta normal.

“Este intento no era premeditado”, ha declarado Moro a Montagna.tv, “lo he puesto en marcha para no echar a perder la preparación, el dinero y la logística. En lugar de hacer una subida normal, he recordado un sueño dormido”. Y es que Simone Moro ya ha intentado esta travesía en varias ocasiones anteriores: primero en 1997 con Anatolij Boukreev, después en 2000 con Denis Urubko, en 2001 cuando renunció a 8.000 m para participar en el rescate de Tom Moores, y todavía un par de años atrás cuando las condiciones meteorológicas no permitieron ni tan siquiera iniciar el intento.

Fuente: http://desnivel.com/expediciones
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br