quarta-feira, 1 de outubro de 2014

MONTE SAN LORENZO

Los esquiadores y alpinistas Andreas Fransson y JP Auclair fallecen en una avalancha en Chile

Considerados dos de los mejores freeskiers, tenían mucha experiencia en descensos de grandes montañas. Un alud los arrastró 700 metros en el Monte San Lorenzo, en la frontera entre Chile y Argentina, en el Campo de Hielo Patagónico Norte.
Desnivel.com - Miércoles, 1 de Octubre de 2014 - Actualizado a las 12:00h.



Una avalancha ha acabado con la vida del sueco Andreas Fransson y el canadiense JP Auclair, dos de los mejores freeskiers del mundo y con mucha experiencia en descensos de grandes montañas. Los dos esquiadores y alpinistas habían ascendido al Monte San Lorenzo (3.706 m), situado en la frontera entre Chile y Argentina, en el Campo de Hielo Patagónico Norte, cuando una avalancha los arrastró unos 700 metros.
Se encontraban allí filmando un nuevo proyecto llamado Apogee Skiing e iban acompañados por los fotógrafos y cámaras suecos Bjarne Salen y Daniel Ronnbak, que resultaron ilesos. Una llamada realizada por teléfono satelital el lunes por la tarde advirtió a la policía del suceso y la desaparición de los dos esquiadores. Sin embargo, lo remoto y accidentado de la zona no permitió activar un rápido plan de rescate. De hecho, un grupo de rescate hubiera tardado 13 horas en acceder al punto donde se produjo la avalancha.
Según relata la página web chilena de información local BioBioChile.cl, el grupo había llegado al aeropuerto de Balmaceda -principal acceso por vía aérea a la región de Aysén- el pasado día 26 de septiembre. Al día siguiente, partieron con un guía local hacia la población de Cochraine, desde donde accedieron al Campo de Hielo Patagónico Norte. La citada web apunta que la zona montañosa se encuentra "a 18 horas de la ciudad, para luego conectar a otro tramo de dos horas y recién comenzar a ascender al lugar donde ocurrió el accidente".
En declaraciones a BioBioChile.cl, el capitán Álvaro Herrera Vidal, subcomisario de los Servicios de la Curta Comisaría de Carabineros del Cochrane, explicaba que Andreas Fransson y JP Auclair "se encontraban en la cara norte del Monte San Lorenzo. En esta situación se originaría una avalancha alrededor de las tres de la tarde y habría arrastrado 700 metros a dos personas, una de nacionalidad canadiense y otro sueco. Efectivamente, es una avalancha de nieve y rocas que habría embestido a estos dos amigos que se encontraban en el lugar".
Las autoridades sobrevolaron la zona en helicóptero, ubicaron el lugar del accidente y localizaron los cuerpos sin vida de los dos deportistas.

Dos grandes personalidades del esquí

La confirmación de la noticia ha generado una gran repercusión en las redes sociales, con multitud de mensajes de condolencias por la muerte de dos grandes personalidades del mundo del esquí y la montaña. JP Auclair, nacido en Québec hace 37 años, fue uno de los Aventureros del Año de National Geographic en la última edición de este prestigioso galardón, junto a nombres tan reconocidos como los de Kilian Jornet, Raphael Slawinski e Ian Welsted o Adam Ondra. Durante las dos últimas décadas ha estado en la vanguardia del esquí, redefiniendo algunas de sus disciplinas y llevándolas más allá, como celebrado protagonista de producciones audiovisuales icónicas como All.I.Can (2011).
Por su parte, Andreas Fransson tenía un perfil más montañero y había fijado su residencia en Chamonix. No es de extrañar que el macizo alpino fuera uno de sus terrenos de juego favoritos, aunque había llevado su habilidad por todo el mundo. Había completado el descenso desde la cumbre del Mont-Blanc, la ruta Mallory de la cara norte de la Aiguille du Midi, una línea inédita en medio de las agujas de Chamonix... En junio de 2011 se convirtió en la primera persona capaz de realizar el descenso de la cara sur del Denali, en una expedición de tres días en la que también esquió la Orient Express y escaló la arista Cassin.

Fuente: http://desnivel.com/
Por: M.Marques
contato@miltonmarques.com.br
 

segunda-feira, 29 de setembro de 2014

Erupción sorpresa del volcán Ontake

La erupción del Monte Ontake se produjo el sábado sin que nadie la hubiera previsto. El volcán es un popular destino senderista, especialmente concurrido en otoño. Las cifras de muertos y desaparecidos todavía no son definitivas.

  Volcán Ontake antes de la erupción (Atsushi Ueda)

Ningún experto había previsto que el volcán japonés Ontake, destino popular de senderistas situado unos 200 km al oeste de Tokio en la frontera entre las prefecturas de Nagano y Gifu, podía entrar en erupción este pasado sábado pocos minutos antes de mediodía. Y así ocurrió, con una violenta explosión que los testigos han comparado al estallido de un trueno, seguida por una espesa nube de cenizas que se acumularon en una gruesa capa de hasta 20 centímetros y por una lluvia de rocas que atravesaron los tejados de los refugios.
La popularidad del lugar entre los aficionados al senderismo, especialmente en época otoñal, provocó que hubiera centenares de personas ascendiendo el Monte Ontake el sábado y que se vieran atrapadas por la nube de cenizas mientras disfrutaban de los paisajes y el color cambiante de las hojas bajo un día claro y soleado. Un número cercano a las 250 personas consiguió descender a salvo de las vertientes del volcán el mismo sábado, una vez se depositó la nube de cenizas. Otro grupo de supervivientes, lo logró el lunes, tras pasar la noche en un refugio. En total, se han contabilizado 63 heridos hasta ahora.
Menos suerte tuvieron otros excursionistas. Al menos 36 de ellos habrían fallecido según fuentes locales, aunque las autoridades sólo han confirmado diez muertos hasta ahora. Por lo visto, en Japón sólo se puede hablar de muertos oficialmente cuando han sido reconocidos por un médico, y el resto de esos 36 cuerpos sin vida no habían podido ser evacuados todavía de su ubicación cercana a la cima del volcán y de las emanaciones de gases tóxicos. Aunque los números no son todavía definitivos, podría haber otros ocho desaparecidos.
De hecho, las tareas de rescate han sido canceladas por culpa del incremento de los gases tóxicos y de su efecto en los equipos de rescatadores. Más de 500 efectivos participaron en la operación, entre policías, bomberos y soldados de las Fuerzas de Autodefensa de Japón.

Erupción inesperada

El Monte Otake (3.067 m) es el segundo volcán más alto de todo Japón, sólo superado en altura por el mítico Monte Fuji (3.776 m). Había sido considerado inactivo hasta octubre de 1979, cuando se desencadenó una serie de erupciones que expulsaron unas 200.000 toneladas de cenizas. En 1991 le siguió otra erupción menor, mientras que en 2007 el Monte Ontake provocó una serie de terremotos volcánicos.
A pesar de que ninguna agencia ni experto vulcanólogo había advertido sobre el riesgo de que se produjera una erupción inminente, algunos residentes comentaban después de la tragedia que habían sentido un aumento de la actividad sísmica durante los dos últimos meses. Algo que les había parecido extraño.
Expertos citados por la agencia Reuters señalaban que era difícil prever la erupción a pesar de esa intensificación de los temblores. El experto vulcanólogo Toshitsugu Fujii apuntaba que la erupción parecía haber sido provocada por una explosión de vapor de un tipo especialmente difícil de pronosticar. "A menudo ocurre de repente y no hay ninguna garantía de que los terremotos de este mes estuvieran conectados", explicaba, y concluía que "no hay garantía de total seguridad cuando tratas con la naturaleza".
La Agencia Meteorológica japonesa ha previsto que se produzcan más erupciones durante los próximos días, que podrían provocar la caída de cenizas volcánicas y rocas en un radio de 4 km en torno al volcán.

Fuente: http://desnivel.com/
Por: M.Marques
contato@miltonmarques.com.br