sexta-feira, 22 de janeiro de 2010

Oficina de informes del Club Andino Bariloche



Toda visita a la montaña bien que debería comenzar por la oficina de informes del Club Andino Bariloche, ubicada entre 20 de Febrero y Neumeyer. Circuitos, travesías, refugios, senderos. Dificultades, registros, seguridad. Todo.

La Oficina de Informes del Club Andino Bariloche (CAB) brinda datos importantes a tener en cuenta en la temporada de verano. A grandes rasgos, describen la cantidad de turistas que demandan datos acercas de los circuitos, travesías y refugios, de acuerdo a las temporadas de verano e invierno. Destacaron las características y dificultades de los senderos y recuerdan la importancia del Registro de Trekking Obligatorio y los contactos ante cualquier accidente en la montaña.


Los concesionarios de la Oficina de Informes del CAB, Fernando Guaglianone, Martín Nicrosini y Ariel Cachazo, aseguraron que no hay estadísticas exactas acerca de los turistas que solicitan información en el área. No obstante, Guaglianone destacó que “durante los meses de enero y febrero se observa la llegada de turismo nacional y aumenta aún más entre octubre y diciembre”.

Mientras que en el caso de los turistas extranjeros, “aumenta más durante los meses marzo y abril”, destacó. Estos provienen, principalmente de Estados Unidos, Canadá, Alemania, Inglaterra, España, Italia, Suiza unos pocos de países nórdicos”, manifestó Guaglianone, y agregó que “año a año, va aumentando la cantidad de turistas que vienen de Brasil, aunque si se compara con la época de invierno, vienen en menor cantidad. Muchos de ellos vienen en busca de lugares para practicar escalada en roca”.

Respecto a la información, el concesionario comentó que la demanda tiene que ver con los circuitos por el Parque Nacional Nahuel Huapi y sobre los diferentes refugios. “Preguntan mucho por el Frey y Jakob, así como también por el López, Laguna Negra, Pampa Linda y el Paso de las Nubes”.

Seguridad

Entre las recomendaciones para salir a la montaña, desde la Oficina de Informes, hicieron hincapié en que “la realidad es que año a año la gente ha invertido en el equipamiento adecuado: en mochila, indumentaria, calzado. Se nota a simple vista, que se preocupan más respecto a los elementos para transitar en la montaña. También hay cierta noción acerca de la zona y qué tipo de actividad quiere realizar”.

Recordaron que se debe completar el registro de trekking on line en www.nahuelhuapi.gov.ar o en las oficinas del Parque Nacional Nahuel Huapi. Este es obligatorio y gratuito. Hay que ir acompañado; salir temprano; dar aviso del lugar adonde se dirige y cuándo regresa.

Los niños necesitan mucha atención, hay que tomar en cuenta ese dato.

Es aconsejable ir con calzado cómodo; llevar protector solar, lentes y gorro para el sol.

No está permitido hacer fuego, se puede utilizar calentador. Siempre hay que llevar una botella con agua u otro líquido. Siempre hay que regresar con los residuos.

--------------------------------------------------------------------------------

Ante un accidente o extravío de una persona en la montaña, comuníquese con el Club Andino Bariloche (CAB) y otros organismos de las siguientes maneras:
Secretaría CAB
Teléfono (02944) 42-2266 / 4579
En VHF: 148.450
Correo electrónico: info@clubandino.org Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

Centro de Informes de Montaña (CAB)
Teléfono 52-7966
Correo electrónico: info@activepatagonia.com.ar Esta dirección electrónica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla

Emergencias Parques Nacionales Tel: 105 ó 42-2479
En VHF: 155.675

Comando de Operaciones de
Emergencias en Montaña:
Celular CAX: 15636960

Defensa Civil Teléfono 103 ó 42-8276
En VHF:149.335

Fonte: Bariloche2000

quinta-feira, 21 de janeiro de 2010

El misticismo de los cerros Torre y Fitz Roy


Desde las primeras décadas del siglo pasado, cubriendo largos trayectos a caballo, comenzaron a llegar a un valle del suroeste santacruceño -donde actualmente se encuentra la población de El Chaltén-, algunos expedicionarios europeos expertos en técnicas de escalamiento. Los atraían las cadenas montañosas de piedra granítica por su particularidad de elevarse como agujas hacia el cielo.


No era la altura lo que les preocupaba porque ellos habían llegado mucho más alto en otros sitios del mundo, sino sus paredes verticales ya que sobre ellas tendrían que aplicar una delicada destreza para ascender utilizando el equipamiento disponible en esa época.

Pero también las condiciones climáticas eran para tener muy en cuenta: cambiaban bruscamente y podrían quedar atrapados en una tormenta de nieve y viento. Notaban que los temporales venían del oeste, con nubarrones que envolvían a gran velocidad el campo de operaciones.

Las imponentes moles les transmitían un desafío mucho más excitante que otras montañas, sobre todo cuando no se tenían antecedentes de que alguien hubiera llegado a sus cumbres. En cierta forma, los escaladores “gringos” anhelaban perpetrar sus nombres en la mítica leyenda de las altas cumbres.

Para intrépidos

El Fitz Roy, con sus 3.405 metros de altura, del cual alguien les había contado en la viaja Europa, estaba allí desde hace dieciséis millones de años, y los llamaba. Su nombre se debe a un legendario explorador pero hoy también vuelve a denominárselo Chaltén en reconocimiento al nombre que le dieron los tehuelches, en cuyo idioma significa algo así como “piedra que echa humo” porque la turbulencia de las nubes le da ese aspecto.

Y no muy lejos, en otra cadena montañosa, observaban al Torre, de 3.102 metros, aún más escarpado y aislado en su base por inmensos y milenarios glaciares.

Pero llegar a la zona tampoco era fácil ya que había que vadear varios ríos ante la inexistencia de puentes; cruzar los equipos y luego de varios días de campamento estar listos para emprender el ascenso con un plan estructurado, apenas las condiciones climáticas fueran favorables.

Seguramente escribas especializados en este tipo de informes habrán elaborado la historia exacta de lo que fue sucediendo en estas montañas santacruceñas. Lo nuestro, lo reconocemos, se basa en datos que hemos ido recogiendo de algunos vecinos de la joven localidad de El Chaltén y en algunos recortes de publicaciones gráficas.

Jaques Poincenot

Un viejo y amarillento artículo de revista cuenta que ya en 1917 comenzaron a arribar distintas expediciones, entre ellas las que conformaban los alemanes Alfred Koewiker, Franz Kühn y Lutz Wite, pero en rigor fue un grupo francés el que cobró notoriedad a mediados del siglo pasado, sobre todo uno de sus integrantes llamado Jacques Poincenot, aunque él nunca pudo llegar a la cumbre del Fitz Roy.

Había llegado al lugar a fines de 1953, junto a otros “alpinistas” llamados René Ferlet, Lois Depazze, George Strauve y Luis Libautry.

Jacques, según recuerdan las viejas crónicas, era de estatura mediana, ojos grises y cabellera entrecana pese a su juventud. Su apariencia física nada revelaba de sus cualidades como trepador, pero ya había vencido cimas muy difíciles en los Alpes, con admirable soltura de movimientos.

Pero sólo pudo acompañar a sus compañeros de expedición hasta el turbulento Río de Las Vueltas porque sorpresivamente lo arrastró una fuerte correntada cuando intentaba cruzarlo sujetando parte del pesado equipo expedicionario.

Se cuenta que al ver que no salía a la superficie, sus compañeros cortaron la soga, con la esperanza que se liberara de las aguas, pero todo fue en vano. Poincenot murió ahogado el 28 de diciembre de 1953, irónicamente, el día de los santos inocentes. Su cuerpo fue hallado varios días después aguas abajo, pero no fue repatriado sino inhumado en el cementerio de Puerto Santa Cruz, siguiendo la tradición de los hombres de montaña de entonces, la cual indicaba que debían permanecer en una necrópolis cercana al sitio de la muerte.

Luego de ese penoso episodio, el resto del equipo pudo alcanzar la cumbre del Fitz Roy entre enero y febrero de 1954 (no pudimos establecer la fecha con exactitud), siendo entonces los franceses los que lograron la proeza de ser los primeros en vencer al majestuoso cerro.

Muchos años después, un periodista de la revista “Aconcagua”, editada en Buenos Aires, trató de ubicar la tumba de Poincenot en Puerto Santa Cruz. Pero luego de observar y hacer muchas preguntas a los pobladores, no pudo encontrar a alguien que recordara ese nombre.

Aún así, no se dio por vencido y más tarde logró obtener una antigua fotografía donde se veía una verja con una chapa de color negro, en la cual estaba escrito el nombre del escalador en 1952.


Volvió al cementerio y halló una tumba perdida que aún conservaba la verja ya desvencijada. Aunque el nombre se había borrado, no tuvo dudas: allí descansaban los restos de Jacques y le dejó una flor. Hoy, en su memoria, uno de los cerros aledaños al Fitz Roy lleva su nombre. El Poincenot tiene 3.005 metros de altura.

Tonny Egger

Desde abajo, las paredes del cerro Torre se ven casi verticales y representan un desafío más difícil que las del Fitz Roy. Tal vez por ello hubo que esperar –como sucede en otros deportes de alto riesgo- a que mejoraran los equipos de escalada.

Quien pudo haberlo conquistado por primera vez es algo que está en discusión, a tal punto que las historias dividen a los propios habitantes de El Chaltén, aunque cuando ello supuestamente ocurrió, en febrero de 1959, el pueblo no existía. Algunos atribuyen la proeza el austríaco Tonny Egger y otros al italiano Césari Maestri.

Supuestamente ambos habrían elegido con sus compañeros de expedición la cara este de la aguja que era virtualmente inaccesible, aunque recién lo notaron en plena expedición y no volvieron atrás.

Los defensores de Egger aseguran que fue él quien llegó solo a la cima pero en el descenso cayó al vacío y pereció, arrastrando también su cámara fotográfica semiautomática y rollos de película que constituían la prueba de la supuesta hazaña.

Otros se inclinan por otorgar el mérito a Maestri, pero su equipo no aportó fotografías. Pocos años más tarde el italiano trató de demostrar que había sido el primero y realmente lo logró, pero ascendiendo por otra ruta.

Sin embargo ya no podía asegurar que fue el primer hombre en alcanzar el techo de esa mole granítica porque otro italiano llamado Casimiro Ferrari llegó antes utilizando un moderno sistema para taladrar la roca y además certificó su hazaña con filmaciones que tomaron sus compañeros de expedición, integrada entre otros por un joven argentino de apellido Roca, quien más tarde llegaría a ser uno de los máximos directivos del grupo empresario Techint.

De todos modos no fueron los nombres de Maestri ni el de Ferrari los que quedaron impresos en las cumbres sino el de Egger ya que otro cerro que se encuentra junto al Torre y tiene 2.900 metros de altura, inmortaliza al escalador austríaco. Más aún, a principios de 1997 llegó a El Chaltén un container trayendo en su interior las partes de una capilla con cúpula ornamentada que fue diseñada en Europa y donada por compañeros de expedición de Egger. El santuario es un homenaje a todos los escaladores fallecidos en estas montañas santacruceñas y tiene una placa donde figuran los escaladores muertos hasta 1996. (APP)

Fonte: APP
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br

terça-feira, 19 de janeiro de 2010

Rescatan cuerpo de montañista italiano que murió en cerro Torre



El cuerpo de un montañista italiano, identificado como Fabio Giacomelli, de 51 años, quien el 1º de enero pereciera sepultado por una avalancha de nieve cuando descendía por la pared este del cerro Torre, fue rescatado el jueves por los socorristas que hicieron base en la localidad santacruceña de El Chaltén.

El descenso de los restos mortales en camilla se hizo bajo un sistema de postas en un difícil trayecto de 32 kilómetros hasta la localidad cordillerana, donde tomó intervención el Juzgado Federal de Río Gallegos que envió un médico para certificar el deceso.


El cerro Torre forma parte de una cadena de montañas que tienen como promedio tres mil metros de altura y son denominadas “agujas graníticas”, aunque geográficamente se las denomina cerros. Son sumamente difíciles de escalar porque sus laderas son virtualmente perpendiculares, como el caso del Fitz Roy (Chaltén en denominación autóctona), Poincenot y Eger.

DRAMATISMO

De acuerdo a informaciones propaladas a través del diario digital Ahora Calafate, el accidente se produjo luego de que Fabio Giacomelli y su amigo, Elio Orlandi, terminaran de descender la pared este del cerro Torre, donde desde hace cuatro años estaban intentando abrir una nueva y dificultosa vía de escalada hacia la cima.

Camino hacia el campamento base y en una zona fácil para los experimentados montañistas, hubo un desprendimiento de nieve que se había acumulado en los últimos días.

Giacomelli quedó sepultado bajo dos metros y Orlandi, que alcanzó a escapar, inmediatamente inició en solitario una búsqueda del cuerpo. Luego de casi dos días pudo dar con él, desenterrarlo y ponerlo a resguardo de nuevas avalanchas, para luego regresar a El Chaltén y dar aviso de lo sucedido.

DESCENSO

La coordinadora del grupo de rescate, Carlina Codó, informó al periodismo el miércoles partió el primer grupo de socorristas conformado por integrantes del Club Andino, miembros de Parques Nacionales, gendarmes y el propio Orlandi, quienes a media mañana del jueves pudieron ubicar el sitio donde había quedado el cuerpo de Giacomelli.

A pesar de las condiciones climáticas adversas, con vientos muy fuertes en la zona, la patrulla logró localizar al escalador muerto dentro del tiempo previsto, para de inmediato iniciar el operativo de retorno bajo un sistema de postas hasta la base del cerro. Luego, en la zona de senderos, se utilizaron caballos.

Finalmente se esperaba que los restos de la víctima fueran traslados ayer a la morgue de Río Gallegos, donde tras la autopsia de rigor serían cremados para finalmente enviarse las cenizas hacia la ciudad italiana de Trento, de la cual era oriundo.

Fonte: Patagónico.net

domingo, 17 de janeiro de 2010

Asisten a ciclista de montaña



Personal de Gendarmería Nacional y Parques Nacionales asistió a un ciclista herido en la zona del lago Steffen. Ocurrió el viernes por la tarde, cuando un ciclista de montaña , identificado como Gabriel Andrés Olivieri, de 24 años de edad, estudiante universitario, oriundo de la Bahia Blanca, quien descendia, junto a otros ciclistas hacia el lago, sufrió una caída que le ocasionó politraumatismos varios y debió ser trasladado a la seccional de la administración de parques nacionales, en estado de inconciencia.


Este hecho motivó que parques nacionales, solicitara la ambulancia del Escuadron 34 Bariloche, que en forma inmediata se movilizó hacia el lugar distante a 72 kilometros de la ciudad, arribando a la 1.30.

Junto al personal de gendarmeria, el accidentado fue atendido por el médico clínico Fabian Quiroz, quien estabilizó al joven y decidió el traslado inmediato a Bariloche. El diagnóstico final determinó que padecía traumatismo de cráneo, posible fisura de clavicula y diferentes golpes.

Fonte: Bariloche2000

quinta-feira, 14 de janeiro de 2010

Aconcagua: dudas sobre la idea de exigir un seguro para subir al cerro

Foto aérea del cerro Aconcagua. Foto: Jaqueline Watzl
Proyecto en análisis

La Dirección de Recursos Naturales Renovables busca implementar mecanismos para amortizar los costos que implican las tareas de evacuación y rescate. Los reparos de las empresas aseguradoras.
Para las empresas aseguradoras con filiales en Mendoza, correr con los gastos que implican los operativos de rescate y evacuación en el cerro Aconcagua necesita un pormenorizado estudio de costos-beneficios y un afinado plan de acción para la implementación de una póliza que es única en su tipo.

Si bien nadie ve con malos ojos la idea de la Dirección de Recursos Naturales Renovables, intentando de alguna manera responsabilizar solidariamente a aquellas personas que se aventuran a conquistar la cima del Aconcagua y así evitarle al Estado provincial los costos que significan rescates y evacuaciones en caso de accidentes, especialistas y técnicos aseguran que este tipo de cobertura necesita mucho consenso y negociación para poder concretarse.

En la actualidad, 90% de los extrajeros que suben al cerro cuenta con cobertura internacional en caso de accidentes, lo que ocurre es que la cobertura de estas pólizas no contempla la absorción de los costos en caso de operativos de rescate.

En Mendoza, dos empresas aseguran a personas que realizan deportes extremos, pero estos seguros tampoco amortizan este tipo de gastos.los seguros. En este rubro existen dos tipos de pólizas. Por un lado, la cobertura en caso de accidentes personales deportivos, que asume costos de asistencia médica y muerte, para el tomador de la póliza y el correspondiente beneficio para la familia en caso de fallecimiento. Y el segundo caso es un seguro de Responsabilidad Civil que toman los guías de montaña profesionales nucleados en la Asociación Argentina de Guías de Alta Montaña. (AAGM) y que absorbe los costos en caso de accidentes en las expediciones en las cuales estos guías son responsables.

Los seguros de accidentes deportivos cubren además de los deportes de escalada otras prácticas extremas.
"Son servicios que se van modificando de acuerdo con el riesgo, a mayor riesgo de accidente, mayor es la póliza que el tomador paga y contempla la absorción de los costos en caso de accidente, por ejemplo una quebradura, un corte, los gastos de la asistencia médica y el pago a la familia en caso de fallecimiento, pero no se tienen en cuenta los gastos de evacuación y rescate, porque de eso se hace cargo el Estado", explicó Milagros Maidana, de Mapfre.

Así, la póliza que intenta implementar la Dirección de Recursos Naturales sería nueva.

"Además, las empresas no asumen estos costos porque no tienen equipos ni autorización para realizar este tipo de tareas, la única manera es, por así decirlo, contratando los servicios del mismo Estado", detalló Maidana.

Y es algo similar a esta idea lo que impulsan desde la repartición dependiente de la Secretaría de Ambiente, aunque más que prestar el servicio para las compañías, el espíritu de la medida apunta a que las empresas corran con parte de los gastos ante un supuesto operativo.

La Mercantil Andina es la otra empresa que presta este tipo de servicios y una de las aseguradoras que está en conversaciones con la Dirección de Recursos para buscar darle forma al proyecto.

"Lo importante a tener en cuenta acá es la acumulación de prima, es decir, toda aseguradora funciona a base de la acumulación de fondos para responder ante un posible siniestro. Ahora, si los siniestros son tan costosos o seguidos en el tiempo, como para no permitir esta acumulación de prima, el negocio deja de ser rentable, y, es más, hasta se vuelve riesgoso", explicaron fuentes de la firma.

Igualmente, para las empresas no deja de ser atractivo el número de visitantes anuales y la ecuación con los rescates.

Se estima que, por temporada, al Aconcagua suben unas 6.000 personas y, en los últimos años, el promedio de los rescates ha sido aproximadamente de 300 operativos.

Lo que ocurre es que no todos los operativos son iguales ni demandan los mismos costos.

"Si la póliza se le cobra a todos de manera obligatoria, las cifras pueden llegar a amortizar los costos en caso de siniestro, pero también hay que evaluar que, en un solo rescate, la empresa puede llegar a tener que pagar montos muy elevado, por eso hay que analizar la situación muy finamente", finalizó el técnico de La Mercantil.

Fuente: www.elsolonline.com 

Por: M.Marques
miltonmarques@meridies.com.ar