Según primeros informes, el accidente se habría producido por la ruptura de las cuerdas
El Equipo de Rescate de Alta Montaña de Huaraz encontró el cuerpo sin vida del parapentista francés Xavier Murillo (55), quien había desaparecido hace seis días en el valle de Caraz cuando participaba de las actividades de la semana del andinismo.
El cadáver del turista fue ubicado esta tarde por los brigadistas, cuando se encontraban sobrevolando la zona de los nevados Huandoy y Huascarán, a 5.200 metros sobre el nivel del mar, informó CPN.
Según primeros informes, el accidente se habría producido por la ruptura de las cuerdas del parapente.
En los próximos minutos, el rescatistas Alfredo Quintana se desplazará a la zona para rescatar el cuerpo del campeón mundial de parapente.
Fuente: http://elcomercio.pe
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br
quinta-feira, 21 de julho de 2011
terça-feira, 19 de julho de 2011
El secreto de la felicidad. La necesidad de entrenar
Uno de los aspectos más importantes que nos aporta la actividad física son ciertas sensaciones placenteras, tanto físicas como psíquicas. Nuestro cuerpo libera unos químicos naturales de efecto analgésico que estimulan los centros de placer del cerebro y contribuyen a eliminar el malestar y aumentar las sensaciones de bienestar.
Existen en el mercado multitud de libros sobre entrenamiento. En revistas especializadas se publica un buen número de artículos y consejos sobre cómo entrenar y mejorar el rendimiento. La mayoría están muy bien, puesto que tampoco existen grandes secretos y los sistemas y fórmulas son los mismos para todos, con tres líneas claras que marcan el camino a seguir: trabajo, constancia y planificación.
EL EFECTO DE LAS ENDORFINAS
Pero para mí, una de las cosas más importantes (además de los valores) que nos aporta la actividad física son las sensaciones, tanto físicas como psíquicas.
Al realizar ejercicio físico continuado, liberamos endorfinas, uno de los mejores antídotos contra el estrés, el dolor, la fatiga, la depresión o la ansiedad y al dejar de percibirlas, nuestro cuerpo y mente las echa en falta.
Asimismo, cuando sentimos dolor, las endorfinas actúan como analgésicos endógenos inhibiendo la transmisión del dolor al cerebro.
Las endorfinas, también llamadas hormonas de la felicidad, son sustancias químicas producidas por el propio organismo, muy similares a los opioides (opio, morfina, heroína) pero sin sus efectos negativos. Cuando abandonamos el ejercicio físico esa liberación no se produce y acaecen cambios de ánimo y de actitud.
El estrés derivado del ejercicio físico provoca un aumento de la cantidad de endorfinas presente en sangre y en el líquido encéfalo raquídeo. Se retrasa la fatiga lo que produce una sensación de vitalidad y bienestar.
EL PLACER DEL CANSANCIO
Estos químicos naturales producen una fuerte analgesia y estimulan los centros de placer del cerebro, creando situaciones satisfactorias que contribuyen a eliminar el malestar y disminuir las sensaciones dolorosas.
El bienestar mental que nos produce el ejercicio físico es para mí una cuestión fundamental aunque puede parecer un contradicción: ¿cansarnos provoca bienestar? Pues sí, desde luego que sí, y en mucha cuantía.
Muchas veces, la sola mención de la palabra entrenar, ya asusta a algunas personas, asociándola a cansancio, presión, dedicación. Por este motivo prefiero hablar de actividad física, pero al final, tanto da la palabra elegida para definir: ponernos en marcha. Lo que cuenta es decidirnos por lo menos a probar, experimentar si todo lo que nos cuentan los amigos o lo escrito en este artículo es verdad: el reto es descubrirlo.
¿Por qué explico todo este “rollo”?… Para acabar de convencer a los que todavía no están convencidos, de que vale la “pena” invertir un poco de tiempo y de esfuerzo, pues la cosecha será muy buena para nosotros: invertimos en nosotros mismos, en nuestra salud y en poder disfrutar al máximo las actividades al aire libre.
Realizar actividad física o entrenar, no ha de representar un suplicio, ni en el supuesto caso (cada vez se estila más, por suerte) de que debamos hacerlo por prescripción médica, situación a la cual no deberíamos llegar nunca. El interés por descubrir lo que somos capaces de hacer, debe surgir de nosotros mismos.
Fuente: http://desnivel.com/carreras-y-raids/entrenamiento
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br
Rafa Argote en el Maratón alpino Madrileño 2011. (© Sergio Prieto)
Hace más de dos años que escribo artículos sobre entrenamiento y he intentado transmitir experiencias y conocimientos propios, para que quienes ya entrenabais pudieseis aprovechar algún consejo. Pero, sobre todo, para “convencer” a quienes nunca habían entrenado habitualmente de "engancharse" y descubrir los beneficios que se pueden obtener con cualquier actividad física. Existen en el mercado multitud de libros sobre entrenamiento. En revistas especializadas se publica un buen número de artículos y consejos sobre cómo entrenar y mejorar el rendimiento. La mayoría están muy bien, puesto que tampoco existen grandes secretos y los sistemas y fórmulas son los mismos para todos, con tres líneas claras que marcan el camino a seguir: trabajo, constancia y planificación.
EL EFECTO DE LAS ENDORFINAS
Pero para mí, una de las cosas más importantes (además de los valores) que nos aporta la actividad física son las sensaciones, tanto físicas como psíquicas.
Al realizar ejercicio físico continuado, liberamos endorfinas, uno de los mejores antídotos contra el estrés, el dolor, la fatiga, la depresión o la ansiedad y al dejar de percibirlas, nuestro cuerpo y mente las echa en falta.
Asimismo, cuando sentimos dolor, las endorfinas actúan como analgésicos endógenos inhibiendo la transmisión del dolor al cerebro.
Las endorfinas, también llamadas hormonas de la felicidad, son sustancias químicas producidas por el propio organismo, muy similares a los opioides (opio, morfina, heroína) pero sin sus efectos negativos. Cuando abandonamos el ejercicio físico esa liberación no se produce y acaecen cambios de ánimo y de actitud.
El estrés derivado del ejercicio físico provoca un aumento de la cantidad de endorfinas presente en sangre y en el líquido encéfalo raquídeo. Se retrasa la fatiga lo que produce una sensación de vitalidad y bienestar.
EL PLACER DEL CANSANCIO
Estos químicos naturales producen una fuerte analgesia y estimulan los centros de placer del cerebro, creando situaciones satisfactorias que contribuyen a eliminar el malestar y disminuir las sensaciones dolorosas.
El bienestar mental que nos produce el ejercicio físico es para mí una cuestión fundamental aunque puede parecer un contradicción: ¿cansarnos provoca bienestar? Pues sí, desde luego que sí, y en mucha cuantía.
Muchas veces, la sola mención de la palabra entrenar, ya asusta a algunas personas, asociándola a cansancio, presión, dedicación. Por este motivo prefiero hablar de actividad física, pero al final, tanto da la palabra elegida para definir: ponernos en marcha. Lo que cuenta es decidirnos por lo menos a probar, experimentar si todo lo que nos cuentan los amigos o lo escrito en este artículo es verdad: el reto es descubrirlo.
¿Por qué explico todo este “rollo”?… Para acabar de convencer a los que todavía no están convencidos, de que vale la “pena” invertir un poco de tiempo y de esfuerzo, pues la cosecha será muy buena para nosotros: invertimos en nosotros mismos, en nuestra salud y en poder disfrutar al máximo las actividades al aire libre.
Realizar actividad física o entrenar, no ha de representar un suplicio, ni en el supuesto caso (cada vez se estila más, por suerte) de que debamos hacerlo por prescripción médica, situación a la cual no deberíamos llegar nunca. El interés por descubrir lo que somos capaces de hacer, debe surgir de nosotros mismos.
Fuente: http://desnivel.com/carreras-y-raids/entrenamiento
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br
sexta-feira, 15 de julho de 2011
Álex Txikon y el ABC Team hacen cumbre en el Gasherbrum 1
El equipo formado por Txikon, Gerfried Göschl y Louis Rousseau, junto a Juanra Madariaga y José Carlos Tamayo, hollan la cumbre de este ochomil como parte del proceso de aclimatación para su objetivo principal, abrir una nueva ruta en el K2.
Tras salir del campo base el pasado lunes 11 de julio, han conseguido respetar el horario previsto. Tras una dura jornada de doce horas, llevada a cabo durante el martes 12 de julio, la expedición llegaba al campo 3, situado a 7.100 metros.
Esta noche, a las 02:00 de la madrugada hora pakistaní, salían del campo 3 y conseguían llegar a la cumbre del G1, situada a 8.068 metros de altitud, a las 11:15 de la mañana, hora local. Según el Race Tracker oficial del alpinista vasco, todos se encontraban perfectamente en el momento de pisar la cima y se disponían a afrontar el descenso aproximadamente a las 08:30 de la mañana (hora española).
Txikon aseguró sentirse muy fuerte y poco cansado, además de que el tiempo les ha respetado. Se han encontrado mucha nieve por la ruta, pero el tiempo era bueno y apenas había viento, por lo que 8 horas han bastado para llegar hasta la cima del ochomil que tanto se les resistió en invierno. "Esto es una maravilla, qué pasada, qué ganas tenía de estar aquí" comentaba Álex, sin ninguna falta de aliento
El único problema que han sufrido ha sido con el Race Tracker que, debido seguramente a un golpe, ha dejado de funcionar durante ocho horas, lo que ha puesto nervioso al equipo que seguía la marcha de la expedición desde España.
Esta expedición a la undécima cumbre más alta del planeta es parte del proceso de aclimatación que el ABC Team está llevando a cabo para afrontar en las próximos días el que es es el objetivo principal de la expedición: hacer cumbre en el K2 abriendo una nueva ruta, situada al margen derecho de la cara este de la montaña.
Fuente: http://desnivel.com/expediciones
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br
Serak 6.250m. Gasherbrum I: Alex Txikon, Gerfried Göschl, Louis Rousseau, Juanra Madariaga, Jose Carlos Tamayo y Günther. (ABC Team)
Álex Txikon, Gerfried Göschl y Louis Rousseau, conocidos como el ABC Team, junto a los alpinistas españoles José Carlos Tamayo y Juanra Madariaga, han conseguido hacer cumber en el Gasherbrum 1.Tras salir del campo base el pasado lunes 11 de julio, han conseguido respetar el horario previsto. Tras una dura jornada de doce horas, llevada a cabo durante el martes 12 de julio, la expedición llegaba al campo 3, situado a 7.100 metros.
Esta noche, a las 02:00 de la madrugada hora pakistaní, salían del campo 3 y conseguían llegar a la cumbre del G1, situada a 8.068 metros de altitud, a las 11:15 de la mañana, hora local. Según el Race Tracker oficial del alpinista vasco, todos se encontraban perfectamente en el momento de pisar la cima y se disponían a afrontar el descenso aproximadamente a las 08:30 de la mañana (hora española).
Txikon aseguró sentirse muy fuerte y poco cansado, además de que el tiempo les ha respetado. Se han encontrado mucha nieve por la ruta, pero el tiempo era bueno y apenas había viento, por lo que 8 horas han bastado para llegar hasta la cima del ochomil que tanto se les resistió en invierno. "Esto es una maravilla, qué pasada, qué ganas tenía de estar aquí" comentaba Álex, sin ninguna falta de aliento
El único problema que han sufrido ha sido con el Race Tracker que, debido seguramente a un golpe, ha dejado de funcionar durante ocho horas, lo que ha puesto nervioso al equipo que seguía la marcha de la expedición desde España.
Esta expedición a la undécima cumbre más alta del planeta es parte del proceso de aclimatación que el ABC Team está llevando a cabo para afrontar en las próximos días el que es es el objetivo principal de la expedición: hacer cumbre en el K2 abriendo una nueva ruta, situada al margen derecho de la cara este de la montaña.
Fuente: http://desnivel.com/expediciones
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br
terça-feira, 12 de julho de 2011
Potencia de erupción del Puyehue se asemeja a 70 bombas atómicas
La erupción del volcán Puyehue – Cordón Caulle del 4 de junio de 2011 dispersó 100 millones de toneladas de ceniza, arena volcánica y piedra pómez, una cantidad comparable a la carga de 24 millones de camiones de transporte de áridos. Este es uno de los resultados obtenidos por Arturo López Dávalos, Hernán Asorey y Andrea Clúa, que decidieron estimar la potencia de la erupción como un problema de Fermi.
Enrico Fermi era un reconocido físico italiano, famoso por su capacidad para realizar cálculos aproximados cuyos resultados daban información confiable, a partir de algunos datos que para mucha gente resultaban insuficientes. Por ejemplo, decidió estimar la potencia de la primera bomba atómica detonada en Los Álamos (EEUU), midiendo la distancia recorrida por unos recortes de papel que dejó caer mientras participaba como observador de esa explosión. De allí el término “problema de Fermi”.
López Dávalos y Asorey son doctores en física y trabajan Bariloche, en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), la CNEA y el CONICET. Clúa es estudiante del Profesorado en Física de la UNRN y alumna de los primeros. En el primer curso de física de la carrera de Profesorado de la UNRN frecuentemente se plantea a los alumnos problemas de la vida diaria, que a veces pueden resolverse "à la Fermi", con la idea de que éste es un método que ayuda a agudizar la imaginación y la capacidad de observación, a la par que resulta un entrenamiento en el razonamiento lógico.
La primera parte de su trabajo, recientemente enviado a la “XVII Reunión de Enseñanza de la Física” a realizarse en Villa Giardino en septiembre, plantea la hipótesis que el área cubierta por las cenizas y arena equivale aproximadamente a tres veces el área del lago Nahuel Huapi (1700 km2), ya que analizaron imágenes satelitales difundidas por Internet. Además hacen uso de los datos informados sobre la altura de acumulación en diferentes puntos y miden la densidad de la arena y cenizas usando una jarra medidora (de las usadas para medir harina o azúcar) y una balanza, todos datos disponibles para cualquier vecino de la región. La segunda hipótesis sugiere que el espesor promedio de la ceniza en el área mencionada es de 10 cm, y por último plantean que la duración de la erupción del 4 de junio fue de 5 horas con una altura promedio de la pluma de 5000 metros.
Los resultados, y sobre todo el trabajo comparativo que realizaron para disponer de parámetros conocidos, demuestran la magnitud del evento natural producido por el volcán ubicado en la Cordillera de los Andes al norte del paso internacional Cardenal Samoré, concretamente a 40º latitud sur y 72º longitud oeste.
Calcularon que la cantidad de material caído se equipara a una pirámide de arena con base de 1 kilómetro de lado y con una cumbre que alcanza los 450 metros. Un poco más que la superficie visible de la Isla Huemul del Lago Nahuel Huapi, pero unas cuatro veces más alta.
A partir de allí, decidieron estimar la energía necesaria para elevar esta masa de arena a 5000 metros (el promedio de altura de la pluma) y el resultado de la ecuación es de 1000 kilotones, comparable con la energía liberada por 70 bombas atómicas como la de Hiroshima.
Con variables sencillas, con conocimientos al alcance de alumnos de la escuela media e introduciendo hipótesis razonables, este equipo conformado por investigadores y estudiantes universitarios facilita a la comunidad datos simples, cantidades comparadas con las energías vinculadas a las actividades humanas, que muestran la magnitud de la energía puesta en juego en este fenómenos geológicos, como por ejemplo, que la potencia de la erupción del volcán Puyehue-Cordón Caulle es equivalente a 12 veces la potencia eléctrica instalada en Argentina, o al 2% de la potencia eléctrica mundial. En las conclusiones los autores señalan que aun si se tomara la mitad de la altura para la elevación inicial del material, la potencia sería muy elevada.
Fuente: http://www.bariloche2000.com
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br
Enrico Fermi era un reconocido físico italiano, famoso por su capacidad para realizar cálculos aproximados cuyos resultados daban información confiable, a partir de algunos datos que para mucha gente resultaban insuficientes. Por ejemplo, decidió estimar la potencia de la primera bomba atómica detonada en Los Álamos (EEUU), midiendo la distancia recorrida por unos recortes de papel que dejó caer mientras participaba como observador de esa explosión. De allí el término “problema de Fermi”.
López Dávalos y Asorey son doctores en física y trabajan Bariloche, en la Universidad Nacional de Río Negro (UNRN), la CNEA y el CONICET. Clúa es estudiante del Profesorado en Física de la UNRN y alumna de los primeros. En el primer curso de física de la carrera de Profesorado de la UNRN frecuentemente se plantea a los alumnos problemas de la vida diaria, que a veces pueden resolverse "à la Fermi", con la idea de que éste es un método que ayuda a agudizar la imaginación y la capacidad de observación, a la par que resulta un entrenamiento en el razonamiento lógico.
La primera parte de su trabajo, recientemente enviado a la “XVII Reunión de Enseñanza de la Física” a realizarse en Villa Giardino en septiembre, plantea la hipótesis que el área cubierta por las cenizas y arena equivale aproximadamente a tres veces el área del lago Nahuel Huapi (1700 km2), ya que analizaron imágenes satelitales difundidas por Internet. Además hacen uso de los datos informados sobre la altura de acumulación en diferentes puntos y miden la densidad de la arena y cenizas usando una jarra medidora (de las usadas para medir harina o azúcar) y una balanza, todos datos disponibles para cualquier vecino de la región. La segunda hipótesis sugiere que el espesor promedio de la ceniza en el área mencionada es de 10 cm, y por último plantean que la duración de la erupción del 4 de junio fue de 5 horas con una altura promedio de la pluma de 5000 metros.
Los resultados, y sobre todo el trabajo comparativo que realizaron para disponer de parámetros conocidos, demuestran la magnitud del evento natural producido por el volcán ubicado en la Cordillera de los Andes al norte del paso internacional Cardenal Samoré, concretamente a 40º latitud sur y 72º longitud oeste.
Calcularon que la cantidad de material caído se equipara a una pirámide de arena con base de 1 kilómetro de lado y con una cumbre que alcanza los 450 metros. Un poco más que la superficie visible de la Isla Huemul del Lago Nahuel Huapi, pero unas cuatro veces más alta.
A partir de allí, decidieron estimar la energía necesaria para elevar esta masa de arena a 5000 metros (el promedio de altura de la pluma) y el resultado de la ecuación es de 1000 kilotones, comparable con la energía liberada por 70 bombas atómicas como la de Hiroshima.
Con variables sencillas, con conocimientos al alcance de alumnos de la escuela media e introduciendo hipótesis razonables, este equipo conformado por investigadores y estudiantes universitarios facilita a la comunidad datos simples, cantidades comparadas con las energías vinculadas a las actividades humanas, que muestran la magnitud de la energía puesta en juego en este fenómenos geológicos, como por ejemplo, que la potencia de la erupción del volcán Puyehue-Cordón Caulle es equivalente a 12 veces la potencia eléctrica instalada en Argentina, o al 2% de la potencia eléctrica mundial. En las conclusiones los autores señalan que aun si se tomara la mitad de la altura para la elevación inicial del material, la potencia sería muy elevada.
Fuente: http://www.bariloche2000.com
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br
segunda-feira, 4 de julho de 2011
¿Abandonados en el Lhotse?
A propósito del editorial que publicamos en nuestro número 301 hemos conversado con algunos de los protagonistas. Al profundizar en lo ocurrido hemos conocido datos que no habíamos tenido en cuenta al escribirlo. A partir de estos nuevos datos es muy discutible se produjera “abandono de compañeros”.
En el editorial del número 301, titulado “La locura del sin oxígeno”, hay una opinión que deseo matizar tras hablar con algunos de los alpinistas que estuvieron en el campo 4 del Lhotse. Debo hacerlo al conocer algunos datos nuevos que me han aportado.Sobre este tema he estado conversando con Juanito Oiarzabal, Carlos Soria, Miguel Ángel Pérez, Manuel González “Lolo”, Juanjo Garra, Roberto Rodrigo e Isabel García. Al profundizar más en lo ocurrido, me han revelado datos, que en parte desconocía, y que no había valorado a la hora de escribir este editorial. Es importante que el lector los conozca para entender mejor los hechos que expongo. Teniendo en cuenta estos nuevos datos, que doy a continuación, eliminaría del editorial cualquier referencia relativa al “abandono de compañeros”, pues es muy discutible que este se produjera.
En primer lugar porque los alpinistas que se encuentran en el campo 4 descienden a petición de la médico Mónica Piris quien se lo pide por radio. Está preocupada por el estado de Carlos Pauner y les explica que ya sube gente a ayudar a quienes quedan.
Además, Lolo baja de la cima por las cuerdas fijas delante de Roberto Rodrigo e Isabel García. Estos llegan al campo 4 sin haber visto a Lolo. Esto hace que quienes están en el campo 4 piensen que Lolo ha cometido un error en alguna maniobra y ha caído. Nadie se imagina que Lolo, de manera inexplicable, haya abandonado las cuerdas que llegan al mismo campo 4 y haya quedado perdido e inconsciente “en tierra de nadie”
Por otro lado ninguno conoce la existencia de las botellas de oxígeno que las expediciones comerciales tienen depositadas en el campo 4. Una herramienta importante para intentar un rescate a esa altura. El grupo cuenta con algo de oxígeno, pero no demasiado. Y posiblemente tampoco tenga las fuerzas necesarias para llevarlo a cabo.
También es un dato clave saber que desde el campo 4 se ve aproximadamente hora y media del recorrido hacia la cima (la parte alta se ve claramente, la parte baja no). En este tramo no ven a Manuel González “Lolo”. Ascender este tramo para subir más allá, en las condiciones en que se encuentran quienes están en el campo 4, les supondría posiblemente tres o cuatro horas, tras las que tendrían que comenzar la búsqueda.
Otro dato importante, tras hablar con Lolo es que no se siente abandonado por sus compañeros: “Subir a por alguien que se encuentra a ochomil metros, tras haber hecho cumbre sin oxígeno en el Lhotse, es muy complicado”.
Tampoco Rober e Isa creen haber sido abandonados pues piensan que, de no haber llegado Damián Benegas y Matoko, hubieran podido descender por sus propios medios a pesar de la gravedad de las congelaciones que sufre Rober.
Asimismo debe tenerse en cuenta un hecho importante por el que son muy peligrosos comentarios, como el que realizo de “abandonar compañeros”: no es lo mismo juzgar las cosas desde abajo que cuando tienes la mente confusa y estás en una situación de riesgo.
A pesar de haber sido, desde el campo base, testigo directo de lo ocurrido en el Lhotse, y haber contrastado minuciosamente toda la información publicada en el artículo de nuestro número 301, he conocido a posteriori algunos de estos datos que han cambiado mi opinión y es importante conozca el lector.
Darío Rodríguez
Si aún no lo has leído a continuación puedes leer el editorial publicado en el número 301 de la revista Desnivel.
LA LOCURA DEL SIN OXÍGENO
EL 21 de mayo nueve alpinistas de nuestro país ascienden el Lhotse. De ellos solo uno, Carlos Soria, regresa caminando a Kathmandú, el resto es evacuado en helicóptero. Lo que ha trascendido al gran público han sido las fuertes palabras que Juanito Oiarzabal lanzó a Edurne Pasaban. La anécdota.
Lo que allí ocurrió fue grave y exige una reflexión serena y profunda. De haber estado estos alpinistas en otra montaña no tan “poblada” como el Everest al menos dos de ellos (Roberto Rodrigo y Manuel González) habrían fallecido. Posiblemente alguno más. Sus compañeros, en estado límite tras la cima del Lhotse, descienden dejando en el campo 4 a tres personas (Roberto Rodrigo con congelaciones muy graves, Isabel García y el iraní Mahdi Amidi, que es el único que se queda a ayudarles). Más arriba está desaparecido Manuel González Lolo. En el Annapurna, un año antes, ocurrió algo parecido.
Cometen, en primer lugar, un error de “manual”: a pesar de lo lento que alguno asciende, y de lo tarde que alcanzarán la cima, no se retiran. Además, durante el ascenso, uno solicita medicación que solo debe usarse en caso de emergencia y siempre para descender. Varios bajan de la cumbre en muy malas condiciones. Ninguno tiene fuerzas para intentar salir a buscar a Lolo.
Lo peor viene en el rescate. A pesar de su delicada situación, algunos se niegan a utilizar oxígeno. Medicación (dexametasona) sí aceptan, ser rescatados y/o ayudados también, tampoco hay problema en sembrar la alarma transmitiendo por radio cada pocos minutos la mala situación en que se encuentran, o pedir un helicóptero..., pero ¿oxígeno? ¡No! Ni siquiera cuando usándolo pudieran encontrarse mejor y hacer un intento de buscar al compañero desaparecido. Eso sí: no pasa nada por usar cuerdas fijas instaladas por sherpas con oxígeno o porque el grupo de rescate sí que lo utilice.
Todo vale para alcanzar la cima menos el oxígeno. Cuerdas fijas hasta la misma cumbre, sherpas, uso de “medicinas”, ser rescatados y/o ayudados, dejar atrás a compañeros, utilizar el helicóptero… pero “sin oxígeno”.
El estilo es mucho más importante que el hecho de ascender sin oxígeno. En este caso es evidente: es mejor emplearlo que ascender y descender (aun con cuerda fija hasta la cima) en malas condiciones, sembrando la alarma por la radio, tomando “medicinas” y dejando arriba a compañeros.
Fuente: http://desnivel.com/expediciones
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br
Lo que allí ocurrió fue grave y exige una reflexión serena y profunda. De haber estado estos alpinistas en otra montaña no tan “poblada” como el Everest al menos dos de ellos (Roberto Rodrigo y Manuel González) habrían fallecido. Posiblemente alguno más. Sus compañeros, en estado límite tras la cima del Lhotse, descienden dejando en el campo 4 a tres personas (Roberto Rodrigo con congelaciones muy graves, Isabel García y el iraní Mahdi Amidi, que es el único que se queda a ayudarles). Más arriba está desaparecido Manuel González Lolo. En el Annapurna, un año antes, ocurrió algo parecido.
Cometen, en primer lugar, un error de “manual”: a pesar de lo lento que alguno asciende, y de lo tarde que alcanzarán la cima, no se retiran. Además, durante el ascenso, uno solicita medicación que solo debe usarse en caso de emergencia y siempre para descender. Varios bajan de la cumbre en muy malas condiciones. Ninguno tiene fuerzas para intentar salir a buscar a Lolo.
Lo peor viene en el rescate. A pesar de su delicada situación, algunos se niegan a utilizar oxígeno. Medicación (dexametasona) sí aceptan, ser rescatados y/o ayudados también, tampoco hay problema en sembrar la alarma transmitiendo por radio cada pocos minutos la mala situación en que se encuentran, o pedir un helicóptero..., pero ¿oxígeno? ¡No! Ni siquiera cuando usándolo pudieran encontrarse mejor y hacer un intento de buscar al compañero desaparecido. Eso sí: no pasa nada por usar cuerdas fijas instaladas por sherpas con oxígeno o porque el grupo de rescate sí que lo utilice.
Todo vale para alcanzar la cima menos el oxígeno. Cuerdas fijas hasta la misma cumbre, sherpas, uso de “medicinas”, ser rescatados y/o ayudados, dejar atrás a compañeros, utilizar el helicóptero… pero “sin oxígeno”.
El estilo es mucho más importante que el hecho de ascender sin oxígeno. En este caso es evidente: es mejor emplearlo que ascender y descender (aun con cuerda fija hasta la cima) en malas condiciones, sembrando la alarma por la radio, tomando “medicinas” y dejando arriba a compañeros.
Fuente: http://desnivel.com/expediciones
Por: M.Marques
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