sexta-feira, 18 de fevereiro de 2011

Para “Cacho” el único límite es el cielo

Miguel Angel Cáceres es un cordobés de 80 años que escalará el Aconcagua por tercera vez. De lograrlo, superará su propia marca, en el 2002.

Subió por primera vez en el ’98, con 67 años, y repitió en el 2002, con 71. Ya ahí, era el hombre mas longevo del mundo en llegar a la cumbre del Cerro Aconcagua, el pico más alto de América Latina, con 6952 metros sobre el nivel del mar. Buscó repetir la hazaña en el 2006, pero una vena semi tapada se lo impidió. No se amilanó: al año siguiente se hizo cuatro by pass para lograrlo, aunque un problema en una de sus piernas le frustró la travesía. Con voluntad de acero, Miguel Angel Cáceres, “Cacho” para los amigos del Club Andino de Córdoba, lejos de tirar la toalla empezó a entrenarse duro en el 2009, con el único fin de alcanzar lo que está por intentar en los próximos días: quebrar su propio récord, y coronarse a los 80 años como el hombre que por tercera vez trepó al “Coloso”, el símbolo del andinismo latinoamericano.

“Muchos me preguntan por qué voy tan seguido al Aconcagua y yo les digo ¿por qué no? Es imposible conocerlo todo de una vez y a eso se le suma que permanentemente está cambiando el cerro, los colores. Es como si tuviera vida. Es un símbolo con sus leyendas, sus historias. Es mucho más que un pedazo de roca que constituye el pico más alto de América. Es una pasión”, destacó un emocionado Cacho en una entrevista con el diario Los Andes, de Mendoza.

Tucumano de nacimiento y cordobés por adopción, este ex empleado ferroviario carga además –por si fuera poco– con cuatro by pass en el corazón, aunque eso no parece ser un obstáculo para quien sigue desafiando los límites de su físico y la naturaleza. “Mi cardióloga me realizó una ergometría y me dijo que por como dieron los resultados, no estoy para hacer un Aconcagua: estoy para hacer dos”, ironizó Cacho al matutino cuyano.

Con los pibes. En el marco de una exigente preparación física, Cáceres llegó hace dos días llegó a Mendoza acompañado de cuatro amigos, uno de los cuales es guía de montaña y compañero de ruta en la tercera trepada, que demandará 20 días si todo sale bien y el clima no les juega una mala pasada, como ya les pasó una vez. “Vamos a estar juntos en todo momento”, explicó Cáceres al diario Los Andes. En cambio, los otros integrantes de la comitiva –también miembros del Club Andino de Córdoba, acompañarán a Cacho y Julio Domínguez, de 36 años, en la aclimatación previa, pero se despegarán de ellos en Plaza de Mulas.

Fuerte como un atleta. “Hace más de un año que vengo con un entrenamiento intenso: gimnasio todos los días, 10 kilómetros de trote diarios y, por supuesto, los controles necesarios. La última ergometría me la hice el 25 de enero y salió todo perfecto”, destacó Cacho, quien dijo que casi ninguno de los miles de andinistas que buscan hacer cumbre en el Aconcagua cada temporada se hace exámenes tan rigurosos como los que él se ha sometido.

Según Julio Duarte, uno de los que acompañará en la primera etapa, Cáceres es un deportista de toda la vida: “Ha hecho natación, acrobacia, lucha libre y siempre, siempre se ha estado preparando y entrenando. Hemos tramitando el permiso y no hemos tenido ningún reparo hasta el momento. Igual, creemos que la palabra final estará arriba. Si los médicos consideran que no está en condiciones, se lo dirán allí”, aclaró, momentos antes de emprender junto a su amigo uno de los mayores desafíos del mundo. Si será el último, nadie lo sabe. Con Cacho nunca se sabe.

Fuente: http://www.diaadia.com.ar
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br