segunda-feira, 31 de janeiro de 2011

Valle de Tena: nueva ruta en la cara sur del Arriel

Los navarros Miguel Ángel Vicente Zunzarren y José Luis Goñi Labiano han abierto una estética ruta en la cara sur del pico Arriel, “Elena Goñi”. No es una cara muy habitual de ascenso debido a su elevadísimo riesgo de avalanchas; de hecho, ambos piensan que puede ser la primera ascensión de la misma. Finalmente, consiguen una vía que si no es muy difícil técnicamente, sí es compleja, espectacular y, sobre todo, muy expuesta

Miguel Ángel Vicente Zunzarren, de Liédena, y José Luis Goñi Labiano, de Sada, abren una ruta en una pared que prácticamente no conoce ascensiones, debido a su elevadísimo riesgo de aludes en invierno, a su proximidad a algunos colosos pirenaicos, y a su mala calidad de la roca en verano. Piensan que puede ser la primera ascensión que se realice a esta pared, tanto en invierno como en verano; es posible que haya habido alguna antes, pero desde luego, no serán numerosas, en el caso de haberlas.

Así nos lo cuentan ellos:

“La cara sur del Arriel probablemente sea una de las paredes estéticamente más bonitas de los Pirineos. Su perfecta forma triangular y sus casi 700 metros de desnivel la hacen muy atractiva, aunque su orientación sur, la mala calidad de su roca y su elevadísimo riesgo de avalanchas unido a su proximidad a dos grandes colosos pirenaicos como son el Palas y el Balaitous la han relegado a un segundo plano.

Creemos que la pared jamás había sido ascendida, ni en invierno ni en verano.

Hace muchos años que habíamos echado el ojo a esta vertiente, pero nunca encontrábamos el momento adecuado para intentar asaltarla. Bien porque la nieve no era suficiente, bien porque no estaba transformada , bien porque hacía demasiado calor, siempre teníamos alguna excusa.

El año pasado realizamos el primer intento. Este primer intento lo realizamos siguiendo el espolón central, pero la continua caída de piedras y hielo hizo nos hizo desistir después de seis largos.

Por fin, el pasado domingo 23 de Enero, decidimos que había llegado el momento de intentarlo de nuevo, pero esta vez pretendimos que la ruta elegida fuera menos expuesta que la del año anterior . Nieve suficiente, perfectamente transformada, mucho frío y tiempo estable nos hicieron decidirnos.


La ruta que seguimos intenta ser lógica y estética, evita en lo posible el altísimo riesgo de desprendimientos que se producen en los diversos canales que surcan la pared longitudinalmente, aprovecha al cien por cien la continuidad de la nieve y termina de manera, a nuestro entender espectacular, por el espolón central que divide la pared en dos partes diferenciadas. No es una ruta difícil técnicamente, pero sí compleja, espectacular y, sobre todo, muy expuesta. Obliga a ser muy rápido en las zonas de dificultad baja, ser capaz de superar zonas de gran exposición sin apenas posibilidades de aseguramiento y tener muy claro que una vez metido, lo más “fácil” es salir por arriba, ya que el descenso podría ser muy complicado.

Partiendo de un punto situado a aproximadamente 200 metros al este de la base del espolón central, la vía sigue una sucesión de goulottes, corredores y palas de nieve de gran inclinación hasta alcanzar, a una altura aproximada de 2600 metros un pequeño collado situado en el espolón central que desciende directamente de la cima. A partir de allí sigue íntegramente este empinado y nevado espolón hasta la cima.

Comenzamos a escalar con una temperatura de 15º Bajo cero manteniéndose la temperatura durante todo el día alrededor de los 8-10º bajo cero.

700 metros de desnivel. 6 horas para la vía. MD (entendemos que merece esta calificación debido a su gran exposición). 80º hielo. 70º nieve. V mixto. Ambiente magnífico.


Detalle de la ascensión :

Supera el resalte inferior de la pared por medio de un estrecho y precioso corredor- goulotte encajonado mediante tres largos Primer y segundo largo, 55-65 º en nieve con algún corto tramo de hielo. Tercer largo, primero 70º hielo, después V mixto-80º hielo. Se alcanza una zona más tumbada prosiguiendo por un largo corredor , que en diagonal de derecha a izquierda alcanza un hombro con arista (3-4 largos de 50-60º en nieve).

Hacer una travesía muy expuesta (55º) para enlazar con otro corredor-rampa también en diagonal derecha izquierda. Continuar durante varios largos por dicho corredor (50-60º) hasta llegar debajo del espolón central. Ganar el espolón (posibilidad de cornisas) a una altura aproximada de 2600 metros por medio de una goulotte mixta (70º IV+ mixto). A partir de aquí la vía sigue íntegramente el espolón hasta la cima.

Continuar por el filo del espolón durante dos largos (50-55º con algún paso mixto fácil) hasta situarse debajo de un resalte de roca característico en extraplomo. Superar el resalte por medio de una travesía de unos 15 metros hacia la derecha muy expuesta (70º). Salir hacia la izquierda por una rampa de nieve espectacular. Superar unos abombamientos (60-65º, muy delicado con nieve inestable) y ganar de nuevo el espolón por medio de una rampa abierta de nieve (60-65º, difícil de asegurar). A partir de aquí la inclinación disminuye y en dos largos fáciles se alcanza la cima.

Utilizamos un juego completo de friends y micro friends, tres tornillos de hielo y algún clavo extraplano. Salvo los cuatro largos más expuestos, el resto de la vía la realizamos encordados en ensamble metiendo seguros intermedios.

Agradecemos a Fidel Mendía, alpinista, escalador y fotógrafo navarro, por la gentileza de dejarnos utilizar una preciosa fotografía de su propiedad para el trazado del croquis de la vía.

Proponemos la apertura de esta nueva vía con el nombre de “Elena Goñi”.

José Luis Goñi y Miguel Ángel Vicente

Fuente: http://www.barrabes.com
Por: M.Marques
milton@mxb.com.br