quarta-feira, 14 de julho de 2010

ARVA, PRUEBAS DE CAMPO (2)

En Landher Formación organizamos cada año un curso-seminario sobre el riesgo de aludes. Exponemos ahora el contenido reducido de la segunda parte de dicho seminario, dedicado al empleo del ARVA. Nos centramos en el Ortovox Focus F1 por ser el más utilizado por los esquiadores de nuestro entorno. Mostraremos además los tiempos de búsqueda que resultaron de una práctica desarrollada durante el curso y que, sin duda, fueron muy significativos y alentadores para los que se iniciaron en estas técnicas.

Hay que tener presente que el empleo del ARVA debe ser el último recurso y que sobre todo debemos evitar ser víctimas de una avalancha.
Pero si, a pesar de todas las precauciones, alguno del grupo es atrapado y ocultado bajo la nieve, comienza la búsqueda con el ARVA:

Búsqueda de la primera señal del ARVA
En primer lugar marcamos el último punto donde hemos visto a la víctima y comenzamos a hacer un barrido de toda la avalancha desde ese punto hacia abajo.
El método variará en función del nº de rescatadores y de la anchura de la avalancha. En cualquier caso es fundamental actuar rápidamente pero sin precipitación. Una vez captada la primera señal procedemos a la búsqueda fina por alguno de los métodos que se explican:

Figura 1: Método de búsqueda de las cruces, o perpendiculares

Figura 2: Método de búsqueda direccional

Búsqueda por el método de las cruces, o las perpendiculares.
Este método es más simple y muy fiable. En nuestras prácticas fue el método con el que se consiguieron los tiempos de búsqueda más cortos.

Aplicamos este método desde el punto donde captamos la primera señal. Como se refleja en la figura nº1, continuamos en línea recta en la dirección que llevábamos. La señal irá aumentando hasta un punto donde comienza a disminuir (Punto de Máxima Intensidad, PMI). Desde ese PMI tomamos una dirección perpendicular. Si en cuanto tomamos esa nueva dirección la intensidad de la señal decrece tomamos la contraria. La señal volverá a aumentar hasta un nuevo Punto de Máxima Intensidad (PMI). A medida que trazamos estas "cruces" vamos disminuyendo el volumen del receptor (el volumen va indicado en metros de distancia a la víctima). De esa forma la búsqueda es más sensible a medida que nos acercamos a la víctima. Mediante estas cruces llegamos un punto en el que la intensidad de la señal es máxima en la distancia mínima (2 m.).

Búsqueda por el método direccional
Este método requiere más práctica, pero con experiencia se acortan los tiempos de búsqueda. En nuestras prácticas las búsquedas mediante este método direccional fueron más largas. Una exigencia casi obligatoria es que el receptor conste de señal luminosa (por ej. ORTOVOX FOCUS F1).

Este método consiste en seguir la dirección de emisión de las ondas hasta la víctima (ver figura nº 2). Desde el punto donde captamos la primera señal giramos el receptor en un arco de 180º para captar esa dirección de las líneas de las ondas. Seguimos en esa dirección durante unos 5m. y redireccionamos el receptor. Para determinar mejor la dirección de la onda es muy aconsejable acompasar giro del receptor con el sonido intermitente de la señal.
Al igual que en el método anterior vamos disminuyendo el volumen del receptor. Cuando reducimos el volumen hasta el límite (2 m.) debemos proceder a la búsqueda de precisión, seguida del desentierro.

Resultados de las prácticas
Como hemos adelantado, en el cursillo que desarrollamos en nuestra Aula de Formación, realizamos unas prácticas con participantes poco experimentados en el manejo de ARVAS y se obtuvieron unos tiempos de búsqueda que ofrecemos a continuación.
De un total de 24 búsquedas la más larga se prolongó 6 minutos 14 segundos, siendo la más corta de 1minuto 6 segundos. La mayor parte de las búsquedas duraban entre 2 y 3 minutos.
Creemos que son unos tiempos realmente alentadores para alpinistas-esquiadores que realizan estas prácticas por primera vez. Tiempos en los que podemos garantizar la supervivencia de la víctima en el mayor número de casos.
Otra conclusión, probablemente la principal, es que no debemos depender de la improvisación, las prácticas periódicas con ARVA son absolutamente necesarias para reducir los tiempos de búsqueda y evitar consecuencias fatales.

Fuente: http://www.landher.net/

Por: M.Marques
milton@mxb.com.br