quarta-feira, 21 de março de 2012

Invernal al Corredor Norte del Dru: la vía es eso, La Vía

Hace poco, nos fuimos 4 amigos a trepar un poco por la zona de Chamonix. La palmada fue terrible. Salimos abriendo huella desde Chamonix al estar cerrado el tren de Montevers, tremenda aproximación, tremenda montaña, tremenda vía, pero infinitamente más tremenda la cagada a tres largos de cima, tras 900 metros de la mejor actividad que he hecho en mi vida, con unos horarios buenísimos, unos cinco largos y el resto en ensamble, dos cordadas increiblemente coordinadas, y la todavía incredulidad al darnos cuenta de lo fácil que es evitar la incertidumbre con un móvil en la seta de la mochila.
Salió mal, o bueno, salió bien porque estoy escribiendo estas líneas lo que quiere decir que ¡sigo vivo!

Hace menos, el 29 de febrero, volvimos a realizar una incursión por la zona dos amigos.

Como siempre intento, he ido a pasármelo bien, a disfrutar del precioso tiempo que robo a la familia, a cumplir sueños, y a compartir esos delicados y tensos momentos con un buen amigo, ya hermano, como es Jesús, el Chakel.

Y el día que deje de disfrutar, y priorice la actividad sobre la relación humana, pierda esos valores que considero fundamentales, dejaré la montaña, puesto que habrá dejado de valer la pena el sacrificio.
Jesús Andrés ”Chakel” y yo, Adriano M Cófreces “Pincho”, somos 2 amigos que llevamos bastante tiempo saliendo al monte. Casi todo, terreno alpino y expediciones, alguna nuestra y otras del Grupo Militar de Alta Montaña, institución de la que somos miembros activos.

Nos conocemos y compenetramos bastante, aspecto fundamental en estas jabalinadas, y ya estuvimos hace tiempo liando alguna, como cuando pensamos que estábamos abriendo vía en Telera, la “Senda de los Cuervos” (650mts, MD+, IV/5-, M5+) y fue al final la 1ª invernal de esa ruta, O cuando fuimos al Denali (6.195m), subimos por la Upper West Rib del tirón para aclimatar desde el Medical Camp a 4.200 m para ir al objetivo, la Cassin, y me bajé con 8 dedos congelados…..

Corredor Norte del Dru
Tremendo rutón, compleja vía donde diferentes tipos de escalada están representados: nieve, hielo, mixto, dry, artificial y roca..... Abierta por Walter Cecchinel y George Nomminé en 3 días, del 28 al 31 de diciembre de 1973, en la era del piolet tracción..... Vía de referencia en el Macizo del Mont Blanc, camino de convertirse en clásica estos últimos años gracias a la evolución del material.

La primera española, fue para Paco Aguado en el verano del 80, y la primera invernal española, en 2 días, con vivac incluido, la realizaron los días 16 y 17 de marzo de 2003 los excepcionales alpinistas Conrad López, Xavi Mètal y José Isidro Gordito.
Hoy en día, sigue siendo una vía de referencia, y no demasiadas cordadas se aventuran en invierno, frío, viento, pocas horas de luz, y siempre en sombra no animan demasiado…

De hecho, todavía no me explico, y mucho menos algunos “de los que escalan”, como un "matao" de mi calibre ¡ha podido escalar ese telar!
Desde luego, no se puede menospreciar tanto la aproximación desde Grands Montets, como la bajada por el Nant Blanc hasta La Mer de Glace, con sus seracs, grietas, corredores, rápeles y destrepes, bolos del tamaño de un coche cayendo…
Ni el hecho de empezar a escalar a 3.000 metros de altitud, cuando aquí en España normalmente acabamos a esa altura…

Y qué decir de la bajada de cima, más si eres un "matao" como yo, y tienes que rapelar de noche, por terreno desconocido 800 metros de abalakovs, propios y extraños, buscar a la luz del frontal tras unas cuantas de horas esos fantásticos descuelgues de cordino del 5 inoxidable en la Directa ¡a 59,9 metros!

El montaje del vivac desenmascaró seguramente nuestra pertenencia al GMAM y la instrucción recibida e impartida en materia de refugios de nieve, al coger la pala que llevamos, y mientras yo voy sacando bloques como un poseso de la cantera de nieve, Chakel los coloca como un auténtico oficial de albañil, construyéndonos un confortable vivac para estas horas de descanso que nos quedan.
Aunque seguramente no nos desenmascaramos porque los únicos humanos cercanos estaban escalando a 800 metros de altura y tendrían otros asuntos más urgentes que atender…

La vía es eso: La Vía.
Si la rimaya está practicable, que lo estaba, ya sales al corredor inicial por una goulotte tiesa, muy tiesa, como lo que todos nos imaginamos, fina como un salvaslip extrafino, y ancha como un tanga de hilo dental.

Ya calientes y metidos en el ambiente, inmenso, llegaremos a un par de largos “sympa”. Ojo, ojito con estos 2 largos de "recorrido mixto incierto" según reseñas. Esta vez, estaban muy secos. Como soy una persona bastante cobarde, a la par que precavida, saco los gatos que llevo en la mochila, y me los casco para ir por esas placas graniteras, y fui más a gusto que un arbusto con técnicas de “cat tooling” por esas placas de cuarto grado.

La protección, pues la justa, o más bien, la injusta. Bajo la Fisura Nominée, largo de 6a obligado improtegible. El colega con toda la ferralla puesta. Olé sus cojones. Yo soy bastante más cobarde.
La Nominée, tiene el nombre, pues igual es el largo más “relajado” del itinerario, al estar prácticamente clavada.
El siguiente, ese sí que da risa. Pero risa floja, esa risa nerviosa que contagia a tus gemelos y se conoce comúnmente como “moto”. Moto y coche, me dio a mí, en alguna placa-paca. Pero se dejó, fue noble y me permitió llegar a la reunión, jodido, pero contento.
Y la fisura-bavaresa, espectacular, tanto ella misma como el arte de Jesús trepando por ese terreno más que vertical. Si ya se dice por ahí que cuando tienes que llevar un Camalot del 4, telita….

Por fin, volvemos al hielo.
Hielo gris-negro y duro, famosos 300 metros de hielo trabajoso, no miente su fama. Comprobado.
De repente soy consciente de dónde estoy . Más que nada, porque se está haciendo de noche en cuestión de minutos, y a duras penas he llegado bajo la “S”. La “S” es un paso de varios metros de mixto, que esta vez es roca. Roca pura. Pero roca noble, se deja asegurar y ganchear. Gracias “S”.

Unos pocos largos más, de hielo trabajoso, y llegamos al Collado de los Drus, final de la vía.
Es medianoche, hemos ido bastante lentos después de todo…..
Unas palabras para pensar que hacer, si esperar al amanecer para bajar con luz, o rapelar 800 metros por terreno desconocido.

Bajamos
Bajada divertida. Ahora. Esa noche, comprometida, como si es durante el día. Descenso serio, abalakovs, propios y extraños, cintas con maillón fuera de sus bloques, por el viento, al recuperar cuerdas o lo que sea, tiradas de 58 metros volados en la directa. Solo hubo un enganchón, y ya en nieve, casi abajo, cosa de la cual me alegro, en fin, hasta que no aterrizas bajo la rimaya, no empiezas a respirar tranquilo.

Bajada al vivac, y piltrada. Descenso juguetón hasta la Mer de Glace, repechico hasta el collado, y bajada por la pista hasta Chamonix.
Plas-Plas, choques de manos, abrazo, sonrisas y euforia contenida.
Hoy sí, hoy podemos celebrarlo, una actividad seria, comprometida y expuesta, en invierno, y entre colegas.

Mañana más.

Fuente: http://desnivel.com/alpinismo
Por: M.MArques
milton@mxb.com.br