quarta-feira, 21 de abril de 2010
Everest 2010 a 6.150 metros
El equipo está subiendo por 2º vez al Campamento 1, para quedarse un par de jornadas aclimatando a la altura (6.150 ms), y luego retornar al Campo Base (5.300 mts). Distinatas cancelaciones de vuelos (tema volcán Islandia) hicieron que el director de la Expedición Francisco Minieri Saint-Béat finalmente viajara el lunes a la noche, vía Miami - Katmandu. Se calcula que para fin de mes, estarán todos reunidos en el Campamento Base.
REPORTE CAMPO BASE y CAMPAMENTO 1 – 6.150 MTS – (Días 26)
Periche parece el último bastión de la civilización en el valle del Khumbu, a partir de este pequeño pueblito las laderas de las montañas se van acercando paulatinamente unas a otras conformando lo que es un clásico valle glaciar en U. Los kilómetros van quedando atrás y los metros se van haciendo sentir en la respiración agitada, el proceso de aclimatación es una lenta transformación del cuerpo y del espíritu, nada se parece en la vida cotidiana a estar sometido a la carencia de oxigeno por tiempo prolongado, desde el más sencillo acto de agacharse para atarse los cordones se puede convertir en una tarea opresiva para los pulmones y vacilante para la cabeza, con lo que la concentración es una más de las consignas a tener en cuenta durante el acercamiento.
Acometemos la ladera este de lo que ya representa el macizo del Everest y después de un par de horas de ascenso llegamos al caserío de Dhukla en donde tras una hidratación dilatada nos enfrentamos a una cuesta morrènica de unos 200 mts de desnivel, la primer muestra concreta del tamaño de este gran coloso que es el Chomolugma, la morrena frontal no sólo es descomunal sino que también presenta piedras del tamaño de containers portuarios, sino más… La caravana, que a esta altura sigue compartiendo a las expediciones y a los grupos de trekking que van hasta el base, es interminable y bajo los rayos del torturante sol por momentos el acercamiento a Logbuche se hace costoso. La tarde avanza y con la caída del sol llega el frio profundo, solo combatible desde las plumas de las espesas bolsas de dormir, en los hostels la única calefacción es una estufa en el centro del comedor, donde posteriormente sherpas y porteadores armaran sus jergones para pasar la noche, mientras las habitaciones son gélidas estancias de piedra que ayudan a dar una idea de lo que serán las noches en el campo base y en los campamentos superiores.
La fresca mañana trae el escenario nuevo de cielos diáfanos y nuevas vertientes y aristas de gigantescas montañas que hasta ahora sólo reconocíamos en relatos himalayescos, en este caso es la arista sudeste del Nupse, cumbre inferior del macizo del Everest, que por pocos metros no se convierte en uno más de los ochomiles, la que atrae nuestras miradas y nuestras ilusiones; sabemos que del otro lado de esta inescalada cresta nos espera la tan famosa y temida cascada del Khumbu, escollo inevitable de la ruta por el collado sur a la cima del mundo.
Caminamos por escasas horas sobre la morrena lateral del Khumbu, que ya entre las piedras va mostrando sus primeros hielos, hasta llegar a nuestro nuevo destino y último antes de llagar al base, el caserío de Gorak Shep en la base del Pumori a 5200 msnm. La comodidad de los alojamientos previos ya muestra la incomodidad de vivir y de construir a esta altura del valle. Escaso confort pero como siempre con muchísima hospitalidad nos reciben a nosotros y a otras alrededor de 50 personas, almuerzo liviano y sin dilación actividad de aclimatación subiendo al mirador del Khalapathar, hombro a 5600 msnm camino al campo uno de la arista sur del imponente Pumori. El viento arrecia y con él el frio que en esta latitudes puede convertirse en un odioso enemigo que junto con la carencia de oxigeno hace de un placentero paseo un agónico calvario. Fotos de rigor, filmaciones para mostrar en casa que seguimos enteros y adelante y entre mate y mate hacemos pasar las horas antes de irnos a dormir con la excitación de la llegada al base en la próxima jornada.
Los últimos kms son intrincados y complejos, el sendero es angosto y los cuellos de botella se suceden entre caminantes, porteadores y yaks. Ya desde lejos se van viendo los vivos colores de las decenas de carpas que atestan el campo base; habíamos tenido la oportunidad de observar desde el Khalapathar la pequeña ciudad de aluminio y tela que se desperdiga en la margen occidental del glaciar del Khumbu, por lo que llegar a ella no resultó tan impactante aunque no deja de ser impresionante. Decenas de carpas y tiendas cocina y comedor se desparraman entre espolones de hielo, lagunas congeladas y arroyos sumidero del glaciar. Una pequeña ciudad estacional que ebulle durante los 3 meses previos al monzón y que desaparece año tras año dejando atrás algo de basura, centenares de plataformas talladas por el hombre que con el avance del hielo desaparecerán hasta la nueva arremetida, y por sobre todo deja en este angosto valle las esperanzas y las alegrías de cientos de escaladores que lo dejan todo por llegar a la cima del mundo.
Callejuelas talladas en el hielo entre plataformas y tiendas nos van llevando al pie de la cascada Khumbu, donde se encuentra nuestro campamento, bien al fondo del base. El idioma de rigor es el ingles y abundan los saludos de cortesía, desconocemos el lugar de origen del resto de las expediciones, de seguro que tendremos tiempo de sobra de sociabilizar. Desensillar se hace más fácil de lo esperado ya que los sherpas han instalado ya nuestras carpas, por lo que sòlo nos queda ayudar en la instalación de los baños y el mejoramiento de los caminitos dentro del campamento. Todos damos la espalda a la inquietante cascada, necesitamos tiempo para sobreponernos a su impactante presencia, durante las primeras horas espero ansioso, a modo de test, que alguno de los chicos haga algún comentario al respecto, el silencio es de tumba, se lo atribuyo a la aclimatación no sólo a la altura sino a la presencia del coloso, del sueño, del ansiado objetivo desde hace casi dos años, con su principal escollo, los seracs del Khumbu.
Las jornadas se suceden entre reinstalaciones en el campamento, tensión de sobretechos, electrónica de paneles solares, cables, movimiento de piedras, comidas opíparas y largas charlas sobre lo que se viene en los próximos días. No hay forma de abstraerse de la presencia del Everest, aunque no podamos ver la cumbre, tanto las avalanchas de nieve como de hielo y piedras se suceden con el paso de las horas recordando que los riesgos son reales y que de nuestra estrategia y de nuestra agilidad a la hora de superar la cascada de seracs va a depender buena parte del éxito de la expedición.
A la caída del sol nada hay que hacer respecto del violento frío, se zambulle de los más que soportables 10º C a los torturantes -15 que escarchan hasta el té dentro de los termos en el interior de las carpas. Los rituales a la hora de irse a dormir dentro de la tienda de campaña distan bastante de los habituales en nuestra lejana Patagonia, meterse en la bolsa de dormir demora unos minutos, levantar la temperatura es crucial y entramos todos vestidos hasta que el plumón de la bolsa toma temperatura y podemos comenzar a sacarnos capas. Durante el día el sol es atesorado minuto a minuto, rara vez se sufre de calor pero se disfruta.
El 12de abril nos encuentra bastante instalados y a la espera de la Puja, una ceremonia budista por la que ya pasamos en Pangboche, en este caso con un lama distinto y con tintes más festivos, en la que se bendice el material de escalada, a los sherpas y a todos aquellos que pretendan ir a la cumbre, sin esta ceremonia nadie de nuestra expedición debe salir hacia el campamento 1, los dioses no lo aprueban, lo que podría traer mala suerte a todo el campamento. Frente a la cascada el lama entona canticos, el tambor retumba, el Té nepalí circula y las horas pasan, llega el mediodía y al finalizar la ceremonia comienza el festejo junto con los sherpas, la cerveza corre y finalmente los bailes tradicionales nos unen en un solo canto aderezado con un brebaje local llamado CHA, altamente alcohólico, mezcla de fermento de harina de trigo con fermento de arroz; el dolor de cabeza y el malestar no se hacen esperar y la tarde nos encuentra cansados y en algunos casos hasta descompuestos. Sin embargo el intercambio cultural y de tradiciones dejan un sabor dulce y el agregado de tener la venia de los Dioses para encarar la siguiente etapa de la expedición, subir a los campamentos superiores, aporta tranquilidad al grupo, principalmente a los lugareños.
Las prácticas en la parte inferior de la cascada son acotadas pero sumamente útiles, sabemos que la aclimatación se mezclará con el apremio de superar los 700 mts de desnivel y de riesgo de caída de seracs, por lo que maniobrar con agilidad en las cuerdas fijas y las escaleras de aluminio es crucial. Los doctores de la cascada, experimentados sherpas, definen una línea que atraviesa los peligros de este afamado glaciar del Khumbu, sorteando grietas y verticales paredones con rudimentos de cuerdas y escaleras de aluminio.
Finalmente el día 14 planeamos nuestro primer asalto a la cascada de seracs, el horario elegido es a las 4 de la mañana, el clima lo impide y como en la noche anterior un manto de nieve fresca cubre el campamento, acompañado de un arreciante viento que hace que posterguemos la partida para las 9 de la mañana, con la intención de comenzar el reconocimiento de la ruta, a sabiendas que se nos hará imposible superar la cascada en toda su extensión. Pasamos largas horas caracoleando por entre gigantescos y amenazantes bloques de hielo, recorremos un tercio de la distancia que nos separa del campo 1 y justo antes del comienzo de una zona más escabrosa detenemos la marcha, hidratamos y picoteamos algo y emprendemos el regreso al campamento. Si el clima lo permite encararemos nuevamente a eso de las 4 de la mañana del día siguiente la ruta hacia al campo 1. Tarde de descanso y de planificación. La noche nos encuentra viendo una película en una de las computadoras, un placer de sibaritas que forma parte de una expedición de 2 meses en la que el presupuesto permite portear objetos que por momentos parecen banales en la montaña pero que en ésta en particular están permitidos.
Madrugamos nuevamente y en esta ocasión los cortantes -18º nos reciben con un despejado cielo que indica que en una hora más hemos de partir hacia los 6150msnm del campo 1. Ya se ven las luces de las linternas de los sherpas, incansables trabajadores del Khumbu, que transitan la cascada en dirección al campo 2, nosotros por nuestra parte nos tomamos nuestro tiempo para desayunar abundantemente y a eso de las 4 de la mañana arrancamos con nuestras botas triples, abrigo de duvet, crampones, piquetas, arneses y demás objetos que nos permitan alcanzar nuestro objetivo de la jornada. El frío arrecia y asusta, el aire escasea y la combinación de ambos castiga la garganta hasta hacernos toser convulsivamente.
Arrancamos todos juntos a un ritmo cansino, poniendo a prueba nuestros pulmones y nuestro corazón; lentamente y con un esfuerzo regulado vamos ganando altura en la tortuosa cascada, sherpas de otras expediciones van entremezclándose entre nosotros y el grupo va disgregándose, a medida que se sube y nos acercamos al amanecer los dedos se van entumeciendo cada vez más a la espera del ansiado sol. Las dificultades parecen desaparecer en el tramo más empinado de la cascada; las escaleras más largas y estremecedoras llegan a una esperada planicie, aunque nada más lejos del deseo de que se termine lo técnico. La inclinación del terreno disminuye pero no terminan las dificultades, seguimos avanzando por un mar de grietas, los seracs se hacen cada vez más esporádicos pero el riesgo no desaparece. Finalmente el sol hace acto de presencia y el ánimo cambia lo mismo que cambia el terreno, comienza a aplanarse paulatinamente y después de media hora de caracolear por el plano vemos las carpas del campo 1. Durante la espera del disgregado grupo aprovechamos a probar los jet-boil, calentadores de alto rendimiento, que no parecen sentir los más de 6000 msnm y que en escasos momentos llevan el agua a la temperatura justa para los primeros mates de este campamento. La vista se llena de montañas nuevamente, la arista norte del Nupse destaca a nuestra derecha, al fondo del valle glacial en el que estamos vemos pronunciado el Lhotse y asoma tras un filo a nuestra izquierda el tan ansiado Everest. El sol calienta los cuerpos y el espíritu, y lentamente el grupo se reúne en el plano de acumulación del glaciar del Khumbu. Filmaciones, fotos, mates y conversaciones sirven para pasar las horas que sabemos nos ayudarán a la hora de aclimatar antes de bajar nuevamente al base. La violencia del sol y los paradójicos más de 30º de temperatura hacen que temamos lo peor en cuanto a la seguridad de la cascada y aceleramos el ritmo de bajada con lo que cada uno hace de su camino hacia abajo una carrera por no verse enredado en ningún incómodo evento, a mitad de camino nos encontramos con los “Doctores de la cascada” que están trazando una sección nueva ya que en el transcurso de la mañana se han desmoronado más de 300 mts del camino original, por suerte sin víctimas que lamentar. El base nos recibe con el pico de máximo calor, el cansancio es generalizado y la tarde nos permite unas horas de relajo antes de que la temperatura se zambulla al atardecer trayendo una nueva nevada. La actividad social de la tarde es una presentación de fotografías comparativas sobre el retroceso de los glaciares en el Himalaya a causa del calentamiento global presentada por David Breashears de la Asian Society . Las horas van pasando y las conversaciones hacen que olvidemos que nos hemos levantado hace más de 20 hs y ya pasados de vueltas nos vamos a dormir con la satisfacción subconsciente de haber alcanzado el campo 1 del Everest y haber vuelto sin mayores consecuencias.
El sol matutino en nuestra jornada de descanso es un premio sublime a las más de 11 hs de esfuerzo del día anterior en la cascada a 6000 mts. Tocan tareas del hogar y entre lavandería, y orden en la carpa comedor se van pasando los minutos; finalmente instalamos los paneles solares y los 12 voltios se van almacenando en las baterías, hasta que el ciclo habitual aquí en el valle del Khumbu hace presencia, la tarde se nubla y una ligera nevada cubre el Campo Base obligándonos a recluirnos en la carpa comedor, otra jornada más finaliza en la base del Chomolugma.
Fuente: Bariloche2000
Por: M.Marques
milton@mxb..com.br
REPORTE CAMPO BASE y CAMPAMENTO 1 – 6.150 MTS – (Días 26)
Periche parece el último bastión de la civilización en el valle del Khumbu, a partir de este pequeño pueblito las laderas de las montañas se van acercando paulatinamente unas a otras conformando lo que es un clásico valle glaciar en U. Los kilómetros van quedando atrás y los metros se van haciendo sentir en la respiración agitada, el proceso de aclimatación es una lenta transformación del cuerpo y del espíritu, nada se parece en la vida cotidiana a estar sometido a la carencia de oxigeno por tiempo prolongado, desde el más sencillo acto de agacharse para atarse los cordones se puede convertir en una tarea opresiva para los pulmones y vacilante para la cabeza, con lo que la concentración es una más de las consignas a tener en cuenta durante el acercamiento.
Acometemos la ladera este de lo que ya representa el macizo del Everest y después de un par de horas de ascenso llegamos al caserío de Dhukla en donde tras una hidratación dilatada nos enfrentamos a una cuesta morrènica de unos 200 mts de desnivel, la primer muestra concreta del tamaño de este gran coloso que es el Chomolugma, la morrena frontal no sólo es descomunal sino que también presenta piedras del tamaño de containers portuarios, sino más… La caravana, que a esta altura sigue compartiendo a las expediciones y a los grupos de trekking que van hasta el base, es interminable y bajo los rayos del torturante sol por momentos el acercamiento a Logbuche se hace costoso. La tarde avanza y con la caída del sol llega el frio profundo, solo combatible desde las plumas de las espesas bolsas de dormir, en los hostels la única calefacción es una estufa en el centro del comedor, donde posteriormente sherpas y porteadores armaran sus jergones para pasar la noche, mientras las habitaciones son gélidas estancias de piedra que ayudan a dar una idea de lo que serán las noches en el campo base y en los campamentos superiores.
La fresca mañana trae el escenario nuevo de cielos diáfanos y nuevas vertientes y aristas de gigantescas montañas que hasta ahora sólo reconocíamos en relatos himalayescos, en este caso es la arista sudeste del Nupse, cumbre inferior del macizo del Everest, que por pocos metros no se convierte en uno más de los ochomiles, la que atrae nuestras miradas y nuestras ilusiones; sabemos que del otro lado de esta inescalada cresta nos espera la tan famosa y temida cascada del Khumbu, escollo inevitable de la ruta por el collado sur a la cima del mundo.
Caminamos por escasas horas sobre la morrena lateral del Khumbu, que ya entre las piedras va mostrando sus primeros hielos, hasta llegar a nuestro nuevo destino y último antes de llagar al base, el caserío de Gorak Shep en la base del Pumori a 5200 msnm. La comodidad de los alojamientos previos ya muestra la incomodidad de vivir y de construir a esta altura del valle. Escaso confort pero como siempre con muchísima hospitalidad nos reciben a nosotros y a otras alrededor de 50 personas, almuerzo liviano y sin dilación actividad de aclimatación subiendo al mirador del Khalapathar, hombro a 5600 msnm camino al campo uno de la arista sur del imponente Pumori. El viento arrecia y con él el frio que en esta latitudes puede convertirse en un odioso enemigo que junto con la carencia de oxigeno hace de un placentero paseo un agónico calvario. Fotos de rigor, filmaciones para mostrar en casa que seguimos enteros y adelante y entre mate y mate hacemos pasar las horas antes de irnos a dormir con la excitación de la llegada al base en la próxima jornada.
Los últimos kms son intrincados y complejos, el sendero es angosto y los cuellos de botella se suceden entre caminantes, porteadores y yaks. Ya desde lejos se van viendo los vivos colores de las decenas de carpas que atestan el campo base; habíamos tenido la oportunidad de observar desde el Khalapathar la pequeña ciudad de aluminio y tela que se desperdiga en la margen occidental del glaciar del Khumbu, por lo que llegar a ella no resultó tan impactante aunque no deja de ser impresionante. Decenas de carpas y tiendas cocina y comedor se desparraman entre espolones de hielo, lagunas congeladas y arroyos sumidero del glaciar. Una pequeña ciudad estacional que ebulle durante los 3 meses previos al monzón y que desaparece año tras año dejando atrás algo de basura, centenares de plataformas talladas por el hombre que con el avance del hielo desaparecerán hasta la nueva arremetida, y por sobre todo deja en este angosto valle las esperanzas y las alegrías de cientos de escaladores que lo dejan todo por llegar a la cima del mundo.
Callejuelas talladas en el hielo entre plataformas y tiendas nos van llevando al pie de la cascada Khumbu, donde se encuentra nuestro campamento, bien al fondo del base. El idioma de rigor es el ingles y abundan los saludos de cortesía, desconocemos el lugar de origen del resto de las expediciones, de seguro que tendremos tiempo de sobra de sociabilizar. Desensillar se hace más fácil de lo esperado ya que los sherpas han instalado ya nuestras carpas, por lo que sòlo nos queda ayudar en la instalación de los baños y el mejoramiento de los caminitos dentro del campamento. Todos damos la espalda a la inquietante cascada, necesitamos tiempo para sobreponernos a su impactante presencia, durante las primeras horas espero ansioso, a modo de test, que alguno de los chicos haga algún comentario al respecto, el silencio es de tumba, se lo atribuyo a la aclimatación no sólo a la altura sino a la presencia del coloso, del sueño, del ansiado objetivo desde hace casi dos años, con su principal escollo, los seracs del Khumbu.
Las jornadas se suceden entre reinstalaciones en el campamento, tensión de sobretechos, electrónica de paneles solares, cables, movimiento de piedras, comidas opíparas y largas charlas sobre lo que se viene en los próximos días. No hay forma de abstraerse de la presencia del Everest, aunque no podamos ver la cumbre, tanto las avalanchas de nieve como de hielo y piedras se suceden con el paso de las horas recordando que los riesgos son reales y que de nuestra estrategia y de nuestra agilidad a la hora de superar la cascada de seracs va a depender buena parte del éxito de la expedición.
A la caída del sol nada hay que hacer respecto del violento frío, se zambulle de los más que soportables 10º C a los torturantes -15 que escarchan hasta el té dentro de los termos en el interior de las carpas. Los rituales a la hora de irse a dormir dentro de la tienda de campaña distan bastante de los habituales en nuestra lejana Patagonia, meterse en la bolsa de dormir demora unos minutos, levantar la temperatura es crucial y entramos todos vestidos hasta que el plumón de la bolsa toma temperatura y podemos comenzar a sacarnos capas. Durante el día el sol es atesorado minuto a minuto, rara vez se sufre de calor pero se disfruta.
El 12de abril nos encuentra bastante instalados y a la espera de la Puja, una ceremonia budista por la que ya pasamos en Pangboche, en este caso con un lama distinto y con tintes más festivos, en la que se bendice el material de escalada, a los sherpas y a todos aquellos que pretendan ir a la cumbre, sin esta ceremonia nadie de nuestra expedición debe salir hacia el campamento 1, los dioses no lo aprueban, lo que podría traer mala suerte a todo el campamento. Frente a la cascada el lama entona canticos, el tambor retumba, el Té nepalí circula y las horas pasan, llega el mediodía y al finalizar la ceremonia comienza el festejo junto con los sherpas, la cerveza corre y finalmente los bailes tradicionales nos unen en un solo canto aderezado con un brebaje local llamado CHA, altamente alcohólico, mezcla de fermento de harina de trigo con fermento de arroz; el dolor de cabeza y el malestar no se hacen esperar y la tarde nos encuentra cansados y en algunos casos hasta descompuestos. Sin embargo el intercambio cultural y de tradiciones dejan un sabor dulce y el agregado de tener la venia de los Dioses para encarar la siguiente etapa de la expedición, subir a los campamentos superiores, aporta tranquilidad al grupo, principalmente a los lugareños.
Las prácticas en la parte inferior de la cascada son acotadas pero sumamente útiles, sabemos que la aclimatación se mezclará con el apremio de superar los 700 mts de desnivel y de riesgo de caída de seracs, por lo que maniobrar con agilidad en las cuerdas fijas y las escaleras de aluminio es crucial. Los doctores de la cascada, experimentados sherpas, definen una línea que atraviesa los peligros de este afamado glaciar del Khumbu, sorteando grietas y verticales paredones con rudimentos de cuerdas y escaleras de aluminio.
Finalmente el día 14 planeamos nuestro primer asalto a la cascada de seracs, el horario elegido es a las 4 de la mañana, el clima lo impide y como en la noche anterior un manto de nieve fresca cubre el campamento, acompañado de un arreciante viento que hace que posterguemos la partida para las 9 de la mañana, con la intención de comenzar el reconocimiento de la ruta, a sabiendas que se nos hará imposible superar la cascada en toda su extensión. Pasamos largas horas caracoleando por entre gigantescos y amenazantes bloques de hielo, recorremos un tercio de la distancia que nos separa del campo 1 y justo antes del comienzo de una zona más escabrosa detenemos la marcha, hidratamos y picoteamos algo y emprendemos el regreso al campamento. Si el clima lo permite encararemos nuevamente a eso de las 4 de la mañana del día siguiente la ruta hacia al campo 1. Tarde de descanso y de planificación. La noche nos encuentra viendo una película en una de las computadoras, un placer de sibaritas que forma parte de una expedición de 2 meses en la que el presupuesto permite portear objetos que por momentos parecen banales en la montaña pero que en ésta en particular están permitidos.
Madrugamos nuevamente y en esta ocasión los cortantes -18º nos reciben con un despejado cielo que indica que en una hora más hemos de partir hacia los 6150msnm del campo 1. Ya se ven las luces de las linternas de los sherpas, incansables trabajadores del Khumbu, que transitan la cascada en dirección al campo 2, nosotros por nuestra parte nos tomamos nuestro tiempo para desayunar abundantemente y a eso de las 4 de la mañana arrancamos con nuestras botas triples, abrigo de duvet, crampones, piquetas, arneses y demás objetos que nos permitan alcanzar nuestro objetivo de la jornada. El frío arrecia y asusta, el aire escasea y la combinación de ambos castiga la garganta hasta hacernos toser convulsivamente.
Arrancamos todos juntos a un ritmo cansino, poniendo a prueba nuestros pulmones y nuestro corazón; lentamente y con un esfuerzo regulado vamos ganando altura en la tortuosa cascada, sherpas de otras expediciones van entremezclándose entre nosotros y el grupo va disgregándose, a medida que se sube y nos acercamos al amanecer los dedos se van entumeciendo cada vez más a la espera del ansiado sol. Las dificultades parecen desaparecer en el tramo más empinado de la cascada; las escaleras más largas y estremecedoras llegan a una esperada planicie, aunque nada más lejos del deseo de que se termine lo técnico. La inclinación del terreno disminuye pero no terminan las dificultades, seguimos avanzando por un mar de grietas, los seracs se hacen cada vez más esporádicos pero el riesgo no desaparece. Finalmente el sol hace acto de presencia y el ánimo cambia lo mismo que cambia el terreno, comienza a aplanarse paulatinamente y después de media hora de caracolear por el plano vemos las carpas del campo 1. Durante la espera del disgregado grupo aprovechamos a probar los jet-boil, calentadores de alto rendimiento, que no parecen sentir los más de 6000 msnm y que en escasos momentos llevan el agua a la temperatura justa para los primeros mates de este campamento. La vista se llena de montañas nuevamente, la arista norte del Nupse destaca a nuestra derecha, al fondo del valle glacial en el que estamos vemos pronunciado el Lhotse y asoma tras un filo a nuestra izquierda el tan ansiado Everest. El sol calienta los cuerpos y el espíritu, y lentamente el grupo se reúne en el plano de acumulación del glaciar del Khumbu. Filmaciones, fotos, mates y conversaciones sirven para pasar las horas que sabemos nos ayudarán a la hora de aclimatar antes de bajar nuevamente al base. La violencia del sol y los paradójicos más de 30º de temperatura hacen que temamos lo peor en cuanto a la seguridad de la cascada y aceleramos el ritmo de bajada con lo que cada uno hace de su camino hacia abajo una carrera por no verse enredado en ningún incómodo evento, a mitad de camino nos encontramos con los “Doctores de la cascada” que están trazando una sección nueva ya que en el transcurso de la mañana se han desmoronado más de 300 mts del camino original, por suerte sin víctimas que lamentar. El base nos recibe con el pico de máximo calor, el cansancio es generalizado y la tarde nos permite unas horas de relajo antes de que la temperatura se zambulla al atardecer trayendo una nueva nevada. La actividad social de la tarde es una presentación de fotografías comparativas sobre el retroceso de los glaciares en el Himalaya a causa del calentamiento global presentada por David Breashears de la Asian Society . Las horas van pasando y las conversaciones hacen que olvidemos que nos hemos levantado hace más de 20 hs y ya pasados de vueltas nos vamos a dormir con la satisfacción subconsciente de haber alcanzado el campo 1 del Everest y haber vuelto sin mayores consecuencias.
El sol matutino en nuestra jornada de descanso es un premio sublime a las más de 11 hs de esfuerzo del día anterior en la cascada a 6000 mts. Tocan tareas del hogar y entre lavandería, y orden en la carpa comedor se van pasando los minutos; finalmente instalamos los paneles solares y los 12 voltios se van almacenando en las baterías, hasta que el ciclo habitual aquí en el valle del Khumbu hace presencia, la tarde se nubla y una ligera nevada cubre el Campo Base obligándonos a recluirnos en la carpa comedor, otra jornada más finaliza en la base del Chomolugma.
Fuente: Bariloche2000
Por: M.Marques
milton@mxb..com.br
terça-feira, 20 de abril de 2010
Congelamiento
El congelamiento es la condición médica donde la piel y otros tejidos son dañados a causa de frío extremo. A o debajo 0º C (32ºF) los vasos sanguíneos comienzan a estrecharse. Esto ayuda a preservar la temperatura corporal. En frío extremo o cuando el cuerpo es expuesto al frío por elongados periodos, esta estrategia protectiva puede reducir el flujo sanguíneo en algunas áreas del cuerpo a niveles peligrosamente bajos. Las áreas donde esto ocurre se congelarán. La combinación de frías temperaturas y bajo flujo sanguíneo pueden causar lesiones severas a los tejidos al congelarlos.
Montañas o grandes altitudes con nieve son las más peligrosas de causar congelaciones. En caso de que el congelamiento no se trate inmediatamente, entonces los daños serán permanentes. Daños en los nervios ocurrirán porque el oxígeno no llega a las zonas. Las zonas congeladas se tornarán descoloridas , primero de color púrpura, y luego de color negro. Luego de esto el daño nervioso se torna tan grande que las áreas afectadas por el congelamiento se adormecerán. También pueden surgir ampollas. Si la sensación en la zona dañada se pierde, es vital que revise por cortaduras y rompimientos en la piel. Piel abierta por cortaduras puede infectarse, esto puede causar gangrena y amputación del miembro puede ser necesaria.
Cuando uno se encuentra en contacto con bajas temperaturas se corre el riesgo de que alguna parte de nuestro cuerpo se congele. El tejido congelado es tejido muerto, ya que sabemos que nuestro cuerpo contiene un alto porcentaje de agua, el agua al congelarce produce unos cristales semejantes a espinas muy pequeñas, estas rompen las celulas de nuestro cuerpo (las que contienen agua en su interior)lo que produce la muerte celular de la zona congelada, así que es un asunto muy serio que puede llevar a complicaciones varias como la gangrena ( tejido podrido), infecciones, amputación de algún miembro e incluso la muerte. En la mayor parte de los casos solamente la piel se congela pero en casos extremos el tejido interno sufre las consecuencias de un frío prolongado y esta situación debe ser manejada muy delicadamente. Los casos severos de congelamiento requieren atención médica inmediata.
Cómo tratar el congelamiento:
Por: M.Marques
miltonmarques@meridies.com.ar
Montañas o grandes altitudes con nieve son las más peligrosas de causar congelaciones. En caso de que el congelamiento no se trate inmediatamente, entonces los daños serán permanentes. Daños en los nervios ocurrirán porque el oxígeno no llega a las zonas. Las zonas congeladas se tornarán descoloridas , primero de color púrpura, y luego de color negro. Luego de esto el daño nervioso se torna tan grande que las áreas afectadas por el congelamiento se adormecerán. También pueden surgir ampollas. Si la sensación en la zona dañada se pierde, es vital que revise por cortaduras y rompimientos en la piel. Piel abierta por cortaduras puede infectarse, esto puede causar gangrena y amputación del miembro puede ser necesaria.
Cuando uno se encuentra en contacto con bajas temperaturas se corre el riesgo de que alguna parte de nuestro cuerpo se congele. El tejido congelado es tejido muerto, ya que sabemos que nuestro cuerpo contiene un alto porcentaje de agua, el agua al congelarce produce unos cristales semejantes a espinas muy pequeñas, estas rompen las celulas de nuestro cuerpo (las que contienen agua en su interior)lo que produce la muerte celular de la zona congelada, así que es un asunto muy serio que puede llevar a complicaciones varias como la gangrena ( tejido podrido), infecciones, amputación de algún miembro e incluso la muerte. En la mayor parte de los casos solamente la piel se congela pero en casos extremos el tejido interno sufre las consecuencias de un frío prolongado y esta situación debe ser manejada muy delicadamente. Los casos severos de congelamiento requieren atención médica inmediata.
Cómo tratar el congelamiento:
- Enfrenta a la hipotermia. La hipotermia se refiere a una baja general de la temperatura interna del cuerpo hasta niveles peligrosos. La hipotermia debe ser tratada siempre antes que cualquier parte congelada.
- Identifica las señales de congelamiento. Las áreas congeladas usualmente se ven brillosas y con un desagradable color blanco o morado. La sensación en las manos es muy escasa o inexistente y es posible que duela un poco. También podrás notar que la piel no se blanquea cuando hacer presión sobre ella. Cualquier parte del cuerpo puede ser suceptible de congelamiento, sin embargo las partes más comunes son los dedos de las manos y de los pies, las orejas y la nariz, donde la circulación de la sangre no es de las mejores. Los primeros síntomas de congelamiento son pinchazos y la sensación de ser pinchado con agujas acompañado de entumecimiento.
- Localiza un lugar tibio y abrigado para empezar a tratar el congelamiento. Sin embargo, si existe la posibilidad que el área afectada pueda volver a congelarse, no trates de descongelarla. El congelar, calentar y recongelar alguna parte del cuerpo acarreará un daño permanente a las partes afectadas. Caliente el cuerpo entero, envuelve al paciente y las áreas afectadas con mantas.
- Retira cualquier ropa o elemento mojado y reemplaza con ropas secas y cómodas. Si existe ayuda médica profesional disponible, envuelve las áreas afectadas y mantén caliente al paciente. No frotes ningun parte afectada pues esto puede producir un daño adicional. Espera por la ayuda.
- Sumerge las áreas afectadas en agua tibia (37.7 a 40.5 Cº; 100 - 105 Fº). Nunca uses agua que esté arriba de los 42.2 Cº o 108 Fº o dañarás el tejido. Alternativamente, si no hay agua disponible, presiona el área con algo caliente como las manos de otra persona, la axila, la entrepierna, por espacio de 30 minutos. Este proceso debe ser mantenido hasa que la piel esté suave y la sensación retorne. No uses calor seco, como algún secados, fuego o calentadores eléctricos.
- Toma algo para reducir el dolor como la aspirina o ibuprofeno. A medida que las áreas afectadas vayan calentándose tendrás severos dolores y la sensación de quemaduras sobre tu piel, la piel cambiará de color y es posible que se formen ampollas. No trates de curar las ampollas.
- Cubre con una tela o gasa esterilizada'las áreas afectadas y manténlas tan inmóviles como sea posible. Recuerda envolver cada dedo individualmente, usa bolitas de algodón u otro espaciador para evitar que los dedos se toquen.
- Busca ayuda profesional.
- Envuelve cada dedo afectado individualmente para que no se toquen entre ellos.
- Nunca esquies sin compañíaUsa mitones en vez de guantes.
- Usa varias capas delgadas en vez de solo unas pocas gruesas. Así, el calor se mantiene más fácilmente.
- Siempre avisa a alguien que estás llevando a cabo alguna actividad peligrosa antes de hacerla.
- Asegúrate de abrigar bien a tus niños con diferentes ropas abrigadas y llevarlos adentro del refugio de rato en rato para que se calienten. Esto se hace pues los niños son más suceptibles al congelamiento debido a su tamaño, ellos pierden calor más rápido que los adultos.
- La hidratación es muy importante. Un estado de deshidratación puede incrementar las posibilidades de congelamiento y de hipotermia.
- Come bien, especialmente come carbohidratos. Tu cuerpo puede convertir fácilmente los carbohidratos en calor.
- No calientes las áreas afectadas directamente con calor seco, con fuego, botellas de agua caliente o algo caliente.
- No calientes las áreas que pueden volver a congelarse, esto solo empeorará las cosas.
- No trates de calentar las partes congeladas frotándolas.
- Las manos paralizadas no sentirán cuán caliente está el agua, así que asegúrate que alguien revise la temperatura del agua por tí para evitar quemaduras.
- No fumes ni bebas alcohol mientres estés en recuperación, ambos interfieren con la circulación.
- Si tú eres de una región templada o calurosa, el riesgo de congelamiento esmucho mayor que si fueras de una región fría.
- Evita llevar ropas apretadas que pudiesen afectar la normal circulación de sangre en tu cuerpo.
- Agua tibia.
- Mantas.
- Algún aliviante del dolor.
Por: M.Marques
miltonmarques@meridies.com.ar
segunda-feira, 19 de abril de 2010
domingo, 18 de abril de 2010
MAL DE MONTAÑA CRÓNICO
Un Montañista que esta expuesto a grandes alturas presentara los siguientes efectos:
En realidad, tanto el edema cerebral como el edema pulmonar de altura, mas que dos entidades bien diferenciadas, son dos formas clínicas de presentación de un mismo proceso de inadaptacion a la falta de oxigeno del ambiente al cual el Montañista se somete.
EDEMA PULMONAR DE ALTURA:
La mayoría de las muertes han sido producidas o favorecidas por el hecho de no haber detectado el caso a tiempo, por no haber descendido una vez instaurado el problema o bien por no haber llevado oxigeno como suplemento de emergencia.
Tratamiento:
La primera norma que debe aplicarse ante cualquier problema derivado de la altura, es el Descenso, a cotas inferiores. Es la mas importante y eficaz de las medidas a tomar. La segunda medida es administrar Oxigeno a través de mascarilla, a una cantidad de 3 a 5 litros por minuto y a una concentración no inferior al 40%. La mayoría de las veces, la practica de estas dos elementales medidas es mas que suficiente para solucionar gran parte de los casos. De no resolverse o apreciarse mejoría con estas medidas, o cuando el descenso deba aplazarse durante unas horas por motivos de fuerza mayor, la persona que acompaña al Montañista que presenta tal gravedad, no deberá utilizar medidas de uso estrictamente reservado al personal medico por ser su mala o incorrecta utilización, potencialmente peligrosas, e incluso mortales.
EDEMA CEREBRAL DE ALTURA:
Cualquier aumento del volumen del cerebro debido al edema, se ve conflictivamente limitado por la rigidez craneal, lo cual provoca síntomas neurológicos con mucha mayor rapidez y gravedad que el proceso pulmonar anteriomente descrito. El Montañista afectado, rápidamente puede llegar al coma y debe preveerse la administración de oxigeno y el descenso a cotas inferiores, así como el de tomar medidas de tipo medico cuanto antes.
Tratamiento:
La primera norma que debe aplicarse ante cualquier problema derivado de la altura, es el Descenso, a cotas inferiores. Es la mas importante y eficaz de las medidas a tomar. La segunda medida es administrar Oxigeno a través de mascarilla, a una cantidad de 3 a 5 litros por minuto y a una concentración no inferior al 40%. La mayoría de las veces, la practica de estas dos elementales medidas es mas que suficiente para solucionar gran parte de los casos.
Hemorragia Retiniana de Altura
Trombosis
Es precisamente, en estas circunstancias cuando el Montañista debe cuidar al máximo la ingesta de líquidos y practicar movimientos corporales frecuentes, aunque sea en el reducido espacio de su tienda de altura.
DETERIORO ORGANICO DE ALTURA
Como hemos apuntado anteriormente, a partir de los 5000 metros no es posible la vida de una manera continuada, por tiempo indefinido,. debido precisamente al hecho de que a partir de esta zona, los procesos de aclimatación están ya tan limitados por la gran disminución del oxigeno ambiental , que el metabolismo del organismo tiende a perder en rendimiento en vez de ganarlo, como es habitual para poder realizar una actividad física adecuada. Se pierde peso de una manera lenta y continuada - por disminución de la grasa corporal y del volumen muscular- y también el apetito. Por esta razón, se aconseja, para evitar los problemas de la altura a largo plazo, que la permanencia en zonas montañosas situadas a grandes cotas se reduzca al mínimo tiempo eficaz posible para cumplir el objetivo propuesto.
Por un lado, se debe dar un tiempo prudencial de aclimatación, pero por otro - que depende del deterioro sufrido a largo plazo la permanencia no se debe prolongar en exceso. Este hecho es bien conocido por los alpinistas expertos que ferecuentan la zona andina o himalayana. los cuales evitan las estancias prologadas a gran altura e intentan cumpilr su objetivo alpinistico en el mínimo tiempo posible.
ASPECTOS PSICOLÓGICOS
Durante la ascensión a picos situados a grandes alturas, el cansancio extremo y la relativa falta de oxigeno del ambiente pueden alterar los delicados mecanismos psicológicos del alpinista. El momento mas peligroso para este tipo de alteraciones es la jornada del asalto final, cuando la menor disposición de oxìgeno ambiental se asocia al cansancio extremo, al cercano agotamiento de sus reservas físicas y a la gran tensión emocional derivada de la dificultas del recorrido y de la responsabilidad que asume el alpinista al pesar en sus espaldas la clave del éxito definitivo de una empresa colectiva.
La lucha por la victoria pone a prueba su inteligencia, su capacidad física, su disposición al sufrimiento y su tenacidad frente a las constantes dificultades del difícil recorrido final. Es en el límite de sus capacidades para avanzar, cuando pueden aparecer los peligrosos trastornos psicológicos en forma de: alucinaciones visuales y auditivas, alteraciones en la percepción de la realidad, indiferencia hacia lo que le rodea, falta de sensación de peligro y deseo constante e invencible de abandonar la lucha, de echarse al suelo, sobre la nieve para dormir, completamente insensible al riesgo que comporta su decisión. Las alucinaciones se han descrito con relativa frecuencia, y en general se manifiestan en forma del llamado fenómeno del compañero imaginario, veamos dos casos muy demostrativos:
· El mismo cansancio nos hace ver visiones, y es curioso, los tres notamos la presencia de una cuarta persona inexistente por descontado que nos acompaña
· Vivimos en un mundo de fantasías: ¿que hace aquel campamento de pieles rojas allí arriba? ¿Por que no salieron a saludarnos cuando subimos? Probablemente a estas horas deben estar ya durmiendo...*
· Es curioso, pero el mismo color de las rocas o bien la dificultad que supone el hecho de evitarles hacen que me den la impresión de ser autos aparcados en nuestro camino*. Hacia 25 horas que el equipo de tres alpinistas habían salido del último campamento en dirección a la cima de 8026m del Annapurna Este.
Seis años mas tarde Reinhold Messner, el conocido alpinista que consiguió subir en solitario y sin oxigeno suplementario al Everest, describe también fenómenos similares;
¿Hay alguien hablando por aquí cerca? ¿Hay alguien ahí? Y de nuevo vuelvo a escuchar solamente el soplo de mi respiración y el latido de ni corazón. Pero, ¿ otra vez están ahí? En medio de este silencio, cualquier ruido, cualquier sonido mas intenso que el rumor del aire se traduce en una palabra. Me asusto a menudo porque me parece escuchar por aquí cerca unas voces: serán las de Mallory y de Irvine?* . *...aquellas voces de nuevo: las había oído hace 2 años en el Nanga Parbat...Mi fuerza de voluntad su debilita; cuanto más ando menos importante me parece llegar hasta la cima y me siento más indiferente hacia mi mismo.
La atención ha disminuido y mi memoria se ha ido debilitando. Noto que el agotamiento psicológico es aun mucho más intenso que el agotamiento físico: seria tan agradable sentarse por aquí cerca, y sin hacer absolutamente nada. pero.. ¡por eso mismo tan peligroso! Entonces, la muerte por agotamiento debe ser como la de la congelación, bastante agradable..*
Dejando aparte las alteraciones psicológicas aparcadas en situaciones extremas, recordaremos las que se han recogido por la simple exposición a la altura de 5000 msnm, durante un tiempo prolongado:
Importante aumento de los sentimientos paranoicos y de las actitudes obsesivo - convulsivas. Preocupación por pequeños detalles, dificultad para recordar hechos dificultad para tomar decisiones, preocupación para que los demás no le quiten el lugar en la cordada de ataque a la cima, sentimiento de que los demás lo van a abandonar si afloja el paso, de soledad, de falta de solidaridad de los demás.
- Depresión.
- Deterioro general de las funciones mentales intelectivas en un 50%, retardo psicomotor y disminución de la capacidad de reconocimiento.
- Sentimientos de angustia y de agresividad, pero en menor grado de lo que cabría esperar: se ha interpretado que el alpinista sublima sus tensiones a favor del buen funcionamiento del grupo, del cual en el fondo dependen el mismo y el èxito de la empresa que le ha motivado participar en ella.
El conocimiento de estos fenómenos psicológicos es de gran importancia no solo para el médico de una expedición, sino para el propio líder, el cual, en su rol de jefe. deberá calibrar y matizar expresiones y conductas aparentemente fuera de tono de los compañeros situados a gran altura, para así interpretarlas en su justo punto. Los mismo montañistas durante la expedición reconocen, en el corto margen de unos días, que su conducta, que su actitud de lucha y de solidaridad, varia según estén en el campamento base o luchando a gran altura para abrir la brecha que les llevará hacia un nuevo campamento o hasta la cima.
Aparte de los trastornos psicológicos descritos, debemos señalar un factor de gran trascendencia en la supervivencia del Montañista: la tenacidad, la voluntad de alcanzar su objetivo. Si no fuera por este sentimiento , por esta profunda capacidad mental del hombre, ninguna de las grandes conquistas Montañistas, ninguna de las más arriesgadas exploraciones a los más recónditos puntos de nuestro planeta se habría realizado jamas.
Esta misma ambición esta misma fuerza de voluntad, a caballo entre la curiosidad por lo desconocido y el anhelo de someterse personalmente a prueba frente a las dificultades mas arriesgadas, es la misma que ha mantenido en este hombre la fuerza suficiente para seguir adelante contra todo pronóstico hasta conseguir su propia salvación y la de los demás en las más difíciles condiciones de supervivencia durante un accidente.
Esta virtud, esta tenacidad, esta voluntad de luchar frente a cualquier adversidad es la que debe prevalecer en los jóvenes que acuden a las escuelas de montaña, guías o equipos de salvamento y socorrismo. Este espíritu es el que en condiciones extremas ha representado la diferencia entre el rescate o el fracaso, entre la vida o la muerte.
PREVENCION Y TRATAMIENTO DEL MAL DE ALTURA
Parece ser que la dieta hiperglucìdica, rica en hidratos de carbono, fèculas, azùcares que favorecen la aclimatación y tiene un efecto comparable al descenso de la altura fisiológica en unos 700 m. representa que a 4000 m. , siguiendo este tipo de dieta, para el cuerpo sólo estaríamos a 3.300 m. Durante las fase de reposo en los campos inferiores se debe reequilibran la dieta a base de proteína y grasa.
PREVENCION DEL MAL DE ALTURA
El reposo, una buena hidratación y una dieta hiperglucìdica bastan para tratar los casos leves, que se resuelven en el plazo de 24-48 horas. Debe prohibirse el ascenso a personas que padecen síntomas de mal de altura -aunque sean leves- por ser potencialmente muy peligrosa su evolución en personas mal aclimatadas y que continúan ascendiendo , pese a presentar síntomas de mal de altura.
Si los síntomas empeoran en el curso de las próximas horas debe organizarse el descenso del afectado, siempre acompañado y, a ser posible, por debajo de los 400 m. de la cota donde se hallen situados previamente.
Para tratar sintomáticamente el dolor de cabeza, una vez se han seguido las instrucciones precedentes pueden utilizarse los analgésicos comunes- ASA, paracetamol- y si el dolor es muy intenso, asociaciones analgésicas con codeína, cafeína o ergotamina. Se ha propuesto también la práctica de hiperventilaciones forzadas dad 10 a 15 minutos, y el masaje de las arterias temporales.
En manos expertas se puede utilizar la terapèutica acupuntural o de reflejoterapia, la cual ha sido de utilidad. Puede también utilizarse la coca- Eritroxylon Coca, la planta divina de los incas- en forma de hojas masticada, tintura madre o bien en disoluciones dinamitadas -homeopàtica- más seguras, al evitarse sus efectos secundarios o de sobredosis.
Aparte de la coca, que tradicional e históricamente en conocida por su eficacia en el mal de altura-puna o soroche para los indios-; la acetazolamida se ha demostrado eficaz para el tratamiento de sus síntomas, así como del fenómeno de la respiración periódica, que puede producir insomnio. La dosis oscila entre 250 y 500 mg. Entre sus efectos, destacan: aumento del flujo sanguíneo cerebral, disminución de la formaciòn y de la presión de LCR (liquido cefalorraquideo), mejoría de la función renal con disminución de la proteinuria, de la hipoxia y, el más importante, la acidificaciòn metabòlica, que actúa como estimulante respiratorio y secundariamente como promotor de una mejor oxigenación tisular. Tiene un moderado efecto diurètico.
En cuanto al insomnio de altura, sobre todo si es provocado por las pausas de la respiración periódica, debe tratarse con acetazolamida, pero nunca con hipnòticos o sedantes, que pueden empeoran aún más el crítico desequilibrio en la oxigenación, al deprimir la respiración. Se el Montañista está bien aclimatado y el insomnio se debe a motivos de tensión emocional, pueden usarse sedante o ansiolìticos pero a dosis bajas - por regla general la mitad de la dosis habitual- y del tipo de acción rápida y vida medio corta - pro ejemplo, triazolam- que a las ocho horas ya han dejado de actuar y no interferirán en la actividad posterior.
Sìntomas Graves
Por: M.Marques
miltonmarques@meridies.com.ar
- La masa de glóbulos rojos y el valor del Hematocrito se vuelven excepcionalmente alto;
- El ventrículo derecho sufre un aumento de tamaño;
- La presión arterial periférica comienza a caer;
- Sobreviene una insuficiencia cardiaca congestiva y la muerte puede ser frecuente, a menos que el Montañista descienda a menor altura.
FORMAS GRAVES DEL MAL DE ALTURA
- EDEMA CEREBRAL Y EDEMA PULMONAR DE ALTURA
En realidad, tanto el edema cerebral como el edema pulmonar de altura, mas que dos entidades bien diferenciadas, son dos formas clínicas de presentación de un mismo proceso de inadaptacion a la falta de oxigeno del ambiente al cual el Montañista se somete.
EDEMA PULMONAR DE ALTURA:
La mayoría de las muertes han sido producidas o favorecidas por el hecho de no haber detectado el caso a tiempo, por no haber descendido una vez instaurado el problema o bien por no haber llevado oxigeno como suplemento de emergencia.
Se cree que es producido de la siguiente manera:
La hipoxia grave hace que las arteriolas pulmonares entren en un potente estado de vasoconstricción, que es mucho mayor en unas regiones que en otras, de modo que se hace fluir una mayor cantidad de sangre a través de un numero cada vez menor de vasos sanguíneos pulmonares, que aun no han entrado en constricción. Como resultado, la presión capilar en esa parte de los pulmones se hace particularmente elevada y sobreviene el edema local. A continuación la extensión del proceso hace que cada vez sean mas las áreas de los pulmones que sufren disfuncion grave e incluso, a veces, mortal. Sin embargo, al hacer que el Montañista respire oxigeno se invertirá el proceso en el plazo de unas pocas horas.
Clínicamente, el edema pulmonar se presenta con un clásico cuadro de ahogo, dolor torácico, dolor de cabeza, tos seca con esporádica expectoración sanguinolenta, nauseas, y fiebre en algunos casos superior a los 38ºC. La piel puede adquirir una coloración azulada (cianosis) y la conciencia aunque bien conservada puede mostrar un cierto grado de indiferencia en la conducta. La hipoxia grave hace que las arteriolas pulmonares entren en un potente estado de vasoconstricción, que es mucho mayor en unas regiones que en otras, de modo que se hace fluir una mayor cantidad de sangre a través de un numero cada vez menor de vasos sanguíneos pulmonares, que aun no han entrado en constricción. Como resultado, la presión capilar en esa parte de los pulmones se hace particularmente elevada y sobreviene el edema local. A continuación la extensión del proceso hace que cada vez sean mas las áreas de los pulmones que sufren disfuncion grave e incluso, a veces, mortal. Sin embargo, al hacer que el Montañista respire oxigeno se invertirá el proceso en el plazo de unas pocas horas.
Tratamiento:
La primera norma que debe aplicarse ante cualquier problema derivado de la altura, es el Descenso, a cotas inferiores. Es la mas importante y eficaz de las medidas a tomar. La segunda medida es administrar Oxigeno a través de mascarilla, a una cantidad de 3 a 5 litros por minuto y a una concentración no inferior al 40%. La mayoría de las veces, la practica de estas dos elementales medidas es mas que suficiente para solucionar gran parte de los casos. De no resolverse o apreciarse mejoría con estas medidas, o cuando el descenso deba aplazarse durante unas horas por motivos de fuerza mayor, la persona que acompaña al Montañista que presenta tal gravedad, no deberá utilizar medidas de uso estrictamente reservado al personal medico por ser su mala o incorrecta utilización, potencialmente peligrosas, e incluso mortales.
EDEMA CEREBRAL DE ALTURA:
Esta es la forma de presentación mas grave y rápida del mal de altura. Debido a su especial situación anatómica, el cerebro se encuentra protegido y a la vez rígidamente situado en el interior de la caja craneal.
El edema cerebral agudo parece ser el resultado de la vasodilatacion local de los vasos sanguíneos cerebrales a causa de la hipoxia. La dilatación de las arteriolas aumenta la presión capilar, y a su vez produce fuga de liquido hacia los tejidos cerebrales. A continuación, el edema cerebral puede producir desorientación grave y otros efectos relacionados con la disyunción cerebral. Cualquier aumento del volumen del cerebro debido al edema, se ve conflictivamente limitado por la rigidez craneal, lo cual provoca síntomas neurológicos con mucha mayor rapidez y gravedad que el proceso pulmonar anteriomente descrito. El Montañista afectado, rápidamente puede llegar al coma y debe preveerse la administración de oxigeno y el descenso a cotas inferiores, así como el de tomar medidas de tipo medico cuanto antes.
Tratamiento:
La primera norma que debe aplicarse ante cualquier problema derivado de la altura, es el Descenso, a cotas inferiores. Es la mas importante y eficaz de las medidas a tomar. La segunda medida es administrar Oxigeno a través de mascarilla, a una cantidad de 3 a 5 litros por minuto y a una concentración no inferior al 40%. La mayoría de las veces, la practica de estas dos elementales medidas es mas que suficiente para solucionar gran parte de los casos.
OTROS EFECTOS DE LA ALTURA SOBRE EL ORGANISMO
Hemorragia Retiniana de Altura
La ascensión a alturas superiores a los 5.000 msnm, puede producir, en el 50% de los Montañistas, hemorragias retinianas asintomaticas. Su aparición puede ser precipitada por el ejercicio extenuaste y el ascenso rápido de grandes desniveles en un solo día. Entre los afectados, un pequeño numero de Montañistas presenta hemorragias muy numerosas y próximas a la zona de visión (mácula óptica), lo cual provoca defectos en la visión (escotomas), que pueden ser mas o menos amplios e importantes en consonancia con la zona afectada.
Estas lesiones son normalmente reversibles y no dejan secuelas, pero en algunos casos pueden dejar lesiones permanentes. Ante cualquier defecto de visión aparecido en el curso de la ascensión, la medida mas importante y eficaz sigue siendo el descenso a cotas inferiores como mínimo a 3.000 msnm para tener efecto curativo. El Montañista que sufre una perdida parcial de la visión no deberá ascender de nuevo o por lo menos durante los dos meses siguientes a la aparición del problema. Trombosis
La aparición de trombosis cerebrales o pulmonares en el curso de una ascensión a gran altura es una entidad de rara presentación pero que reviste una gran gravedad. Los factores predisponentes para que se produzca una trombosis en el Montañista situado a gran altura son la deshidratación, la inmovilidad prolongada y la inevitable poliglobulina que se produce invariablemente en todo Montañista que permanece varias semanas en cotas muy elevadas. Todo ello lleva a la situación de un aumento limite de la viscosidad sanguínea y conduce a las condiciones ideales para producir el estancamiento sanguíneo y el coágulo. Para evitar esta situación, deben tenerse siempre presentes dos medidas elementales :
Mantener una buena hidratación, un buen aporte de líquidos -pese al dificultad que esta operación representa en el entorno de la alta montaña- y luchar contra la inmovilidad y el sedentarismo, a base de movimientos de flexión , extensión e isometricos, sobre todo de las piernas. Esta situación se da con mayor frecuencia cuando la cordada de ataque se ve bloqueada a gran altura y con escasez de espacio y de medios en el interior de su tienda por una larga tormenta que les imposibilita cualquier intento de movimiento o descenso. Es precisamente, en estas circunstancias cuando el Montañista debe cuidar al máximo la ingesta de líquidos y practicar movimientos corporales frecuentes, aunque sea en el reducido espacio de su tienda de altura.
DETERIORO ORGANICO DE ALTURA
Como hemos apuntado anteriormente, a partir de los 5000 metros no es posible la vida de una manera continuada, por tiempo indefinido,. debido precisamente al hecho de que a partir de esta zona, los procesos de aclimatación están ya tan limitados por la gran disminución del oxigeno ambiental , que el metabolismo del organismo tiende a perder en rendimiento en vez de ganarlo, como es habitual para poder realizar una actividad física adecuada. Se pierde peso de una manera lenta y continuada - por disminución de la grasa corporal y del volumen muscular- y también el apetito. Por esta razón, se aconseja, para evitar los problemas de la altura a largo plazo, que la permanencia en zonas montañosas situadas a grandes cotas se reduzca al mínimo tiempo eficaz posible para cumplir el objetivo propuesto.
Por un lado, se debe dar un tiempo prudencial de aclimatación, pero por otro - que depende del deterioro sufrido a largo plazo la permanencia no se debe prolongar en exceso. Este hecho es bien conocido por los alpinistas expertos que ferecuentan la zona andina o himalayana. los cuales evitan las estancias prologadas a gran altura e intentan cumpilr su objetivo alpinistico en el mínimo tiempo posible.
ASPECTOS PSICOLÓGICOS
Durante la ascensión a picos situados a grandes alturas, el cansancio extremo y la relativa falta de oxigeno del ambiente pueden alterar los delicados mecanismos psicológicos del alpinista. El momento mas peligroso para este tipo de alteraciones es la jornada del asalto final, cuando la menor disposición de oxìgeno ambiental se asocia al cansancio extremo, al cercano agotamiento de sus reservas físicas y a la gran tensión emocional derivada de la dificultas del recorrido y de la responsabilidad que asume el alpinista al pesar en sus espaldas la clave del éxito definitivo de una empresa colectiva.
La lucha por la victoria pone a prueba su inteligencia, su capacidad física, su disposición al sufrimiento y su tenacidad frente a las constantes dificultades del difícil recorrido final. Es en el límite de sus capacidades para avanzar, cuando pueden aparecer los peligrosos trastornos psicológicos en forma de: alucinaciones visuales y auditivas, alteraciones en la percepción de la realidad, indiferencia hacia lo que le rodea, falta de sensación de peligro y deseo constante e invencible de abandonar la lucha, de echarse al suelo, sobre la nieve para dormir, completamente insensible al riesgo que comporta su decisión. Las alucinaciones se han descrito con relativa frecuencia, y en general se manifiestan en forma del llamado fenómeno del compañero imaginario, veamos dos casos muy demostrativos:
· El mismo cansancio nos hace ver visiones, y es curioso, los tres notamos la presencia de una cuarta persona inexistente por descontado que nos acompaña
· Vivimos en un mundo de fantasías: ¿que hace aquel campamento de pieles rojas allí arriba? ¿Por que no salieron a saludarnos cuando subimos? Probablemente a estas horas deben estar ya durmiendo...*
· Es curioso, pero el mismo color de las rocas o bien la dificultad que supone el hecho de evitarles hacen que me den la impresión de ser autos aparcados en nuestro camino*. Hacia 25 horas que el equipo de tres alpinistas habían salido del último campamento en dirección a la cima de 8026m del Annapurna Este.
Seis años mas tarde Reinhold Messner, el conocido alpinista que consiguió subir en solitario y sin oxigeno suplementario al Everest, describe también fenómenos similares;
¿Hay alguien hablando por aquí cerca? ¿Hay alguien ahí? Y de nuevo vuelvo a escuchar solamente el soplo de mi respiración y el latido de ni corazón. Pero, ¿ otra vez están ahí? En medio de este silencio, cualquier ruido, cualquier sonido mas intenso que el rumor del aire se traduce en una palabra. Me asusto a menudo porque me parece escuchar por aquí cerca unas voces: serán las de Mallory y de Irvine?* . *...aquellas voces de nuevo: las había oído hace 2 años en el Nanga Parbat...Mi fuerza de voluntad su debilita; cuanto más ando menos importante me parece llegar hasta la cima y me siento más indiferente hacia mi mismo.
La atención ha disminuido y mi memoria se ha ido debilitando. Noto que el agotamiento psicológico es aun mucho más intenso que el agotamiento físico: seria tan agradable sentarse por aquí cerca, y sin hacer absolutamente nada. pero.. ¡por eso mismo tan peligroso! Entonces, la muerte por agotamiento debe ser como la de la congelación, bastante agradable..*
Dejando aparte las alteraciones psicológicas aparcadas en situaciones extremas, recordaremos las que se han recogido por la simple exposición a la altura de 5000 msnm, durante un tiempo prolongado:
Importante aumento de los sentimientos paranoicos y de las actitudes obsesivo - convulsivas. Preocupación por pequeños detalles, dificultad para recordar hechos dificultad para tomar decisiones, preocupación para que los demás no le quiten el lugar en la cordada de ataque a la cima, sentimiento de que los demás lo van a abandonar si afloja el paso, de soledad, de falta de solidaridad de los demás.
- Depresión.
- Deterioro general de las funciones mentales intelectivas en un 50%, retardo psicomotor y disminución de la capacidad de reconocimiento.
- Sentimientos de angustia y de agresividad, pero en menor grado de lo que cabría esperar: se ha interpretado que el alpinista sublima sus tensiones a favor del buen funcionamiento del grupo, del cual en el fondo dependen el mismo y el èxito de la empresa que le ha motivado participar en ella.
El conocimiento de estos fenómenos psicológicos es de gran importancia no solo para el médico de una expedición, sino para el propio líder, el cual, en su rol de jefe. deberá calibrar y matizar expresiones y conductas aparentemente fuera de tono de los compañeros situados a gran altura, para así interpretarlas en su justo punto. Los mismo montañistas durante la expedición reconocen, en el corto margen de unos días, que su conducta, que su actitud de lucha y de solidaridad, varia según estén en el campamento base o luchando a gran altura para abrir la brecha que les llevará hacia un nuevo campamento o hasta la cima.
Aparte de los trastornos psicológicos descritos, debemos señalar un factor de gran trascendencia en la supervivencia del Montañista: la tenacidad, la voluntad de alcanzar su objetivo. Si no fuera por este sentimiento , por esta profunda capacidad mental del hombre, ninguna de las grandes conquistas Montañistas, ninguna de las más arriesgadas exploraciones a los más recónditos puntos de nuestro planeta se habría realizado jamas.
Esta misma ambición esta misma fuerza de voluntad, a caballo entre la curiosidad por lo desconocido y el anhelo de someterse personalmente a prueba frente a las dificultades mas arriesgadas, es la misma que ha mantenido en este hombre la fuerza suficiente para seguir adelante contra todo pronóstico hasta conseguir su propia salvación y la de los demás en las más difíciles condiciones de supervivencia durante un accidente.
Esta virtud, esta tenacidad, esta voluntad de luchar frente a cualquier adversidad es la que debe prevalecer en los jóvenes que acuden a las escuelas de montaña, guías o equipos de salvamento y socorrismo. Este espíritu es el que en condiciones extremas ha representado la diferencia entre el rescate o el fracaso, entre la vida o la muerte.
PREVENCION Y TRATAMIENTO DEL MAL DE ALTURA
La reflexión sobre los accidentes ocurridos en la montaña puede sernos de gran utilidad para evitar los errores cometidos en aquellos casos. La primera norma a seguir para la para la prevención del mal de altura es la ascensión lenta, para dar tiempo al organismo a aclimatarse.
Las pautas de ascensión diaria señaladas anteriormente pueden ser de gran utilidad práctica. Si durante la ascensión aparecen síntomas leves del mal de altura, reposar durante 24-48 h. puede ser suficiente. Si los síntomas no desaparecen o se agravan, es descenso es imperativo y debe realizarse siempre acompañado. Se descenderá , como mínimo, unos 400 metros permaneciendo en reposo en la cota inferior al menos durante dos días. Parece ser que la dieta hiperglucìdica, rica en hidratos de carbono, fèculas, azùcares que favorecen la aclimatación y tiene un efecto comparable al descenso de la altura fisiológica en unos 700 m. representa que a 4000 m. , siguiendo este tipo de dieta, para el cuerpo sólo estaríamos a 3.300 m. Durante las fase de reposo en los campos inferiores se debe reequilibran la dieta a base de proteína y grasa.
PREVENCION DEL MAL DE ALTURA
- Ascensiòn Lenta: no superar los 400 m./ dìa de desnivel, a partir de los 3.500 m.
- Planificar jornadas de descanso: dormir a la misma altura dos noches consecutivas
- Dieta hiperglucìdica: rica en azùcares, fèculas.
- Sìntomas leves: no continuar la ascenciòn hasta no haberse recuperado.
- Sintomas màs intensos: descenso inmediato, siempre acompañado.
El reposo, una buena hidratación y una dieta hiperglucìdica bastan para tratar los casos leves, que se resuelven en el plazo de 24-48 horas. Debe prohibirse el ascenso a personas que padecen síntomas de mal de altura -aunque sean leves- por ser potencialmente muy peligrosa su evolución en personas mal aclimatadas y que continúan ascendiendo , pese a presentar síntomas de mal de altura.
Si los síntomas empeoran en el curso de las próximas horas debe organizarse el descenso del afectado, siempre acompañado y, a ser posible, por debajo de los 400 m. de la cota donde se hallen situados previamente.
Para tratar sintomáticamente el dolor de cabeza, una vez se han seguido las instrucciones precedentes pueden utilizarse los analgésicos comunes- ASA, paracetamol- y si el dolor es muy intenso, asociaciones analgésicas con codeína, cafeína o ergotamina. Se ha propuesto también la práctica de hiperventilaciones forzadas dad 10 a 15 minutos, y el masaje de las arterias temporales.
En manos expertas se puede utilizar la terapèutica acupuntural o de reflejoterapia, la cual ha sido de utilidad. Puede también utilizarse la coca- Eritroxylon Coca, la planta divina de los incas- en forma de hojas masticada, tintura madre o bien en disoluciones dinamitadas -homeopàtica- más seguras, al evitarse sus efectos secundarios o de sobredosis.
Aparte de la coca, que tradicional e históricamente en conocida por su eficacia en el mal de altura-puna o soroche para los indios-; la acetazolamida se ha demostrado eficaz para el tratamiento de sus síntomas, así como del fenómeno de la respiración periódica, que puede producir insomnio. La dosis oscila entre 250 y 500 mg. Entre sus efectos, destacan: aumento del flujo sanguíneo cerebral, disminución de la formaciòn y de la presión de LCR (liquido cefalorraquideo), mejoría de la función renal con disminución de la proteinuria, de la hipoxia y, el más importante, la acidificaciòn metabòlica, que actúa como estimulante respiratorio y secundariamente como promotor de una mejor oxigenación tisular. Tiene un moderado efecto diurètico.
En cuanto al insomnio de altura, sobre todo si es provocado por las pausas de la respiración periódica, debe tratarse con acetazolamida, pero nunca con hipnòticos o sedantes, que pueden empeoran aún más el crítico desequilibrio en la oxigenación, al deprimir la respiración. Se el Montañista está bien aclimatado y el insomnio se debe a motivos de tensión emocional, pueden usarse sedante o ansiolìticos pero a dosis bajas - por regla general la mitad de la dosis habitual- y del tipo de acción rápida y vida medio corta - pro ejemplo, triazolam- que a las ocho horas ya han dejado de actuar y no interferirán en la actividad posterior.
Sìntomas Graves
- No retardar el descenso iniciarlo de noche si es preciso.
- No esperar a la llegada del helicòptero o grupo de rescate Iniciar el descenso de inmediato.
- Debe acompañarse siempre al Paciente.
- El paciente puede no ser capaz de tomar decisiones correctas: debe insistirse, aunque sea contra su voluntad, debe descender.
- La medicaciòn no subtituye al descenso. Si hay mèdico disponible podrà administrar medicinas y oxigeno.
- El paciente debe descender aunque se se le haya administrado tratamiento mèdico.
Por: M.Marques
miltonmarques@meridies.com.ar
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