sexta-feira, 11 de dezembro de 2009

Día internacional de las Montañas, 11 de Diciembre

La Asamblea General de las Naciones Unidas designó el 11 de diciembre, a partir de 2003, Día Internacional de las Montañas, hecho trascendente que alentó la formación de comités nacionales en 78 países y fortaleció alianzas mediante la promoción y la creación de la Alianza Internacional para el Desarrollo Sostenible en las Regiones de Montaña, conocida como Alianza para las Montañas, coalición de miembros voluntarios dedicados a elevar el nivel de vida de los pobladores y proteger los ecosistemas de montaña en todo el mundo.

Presentada en la Cumbre Mundial para el Desarrollo Sostenible llevada a cabo en el 2002, la Alianza para las Montañas aprovecha la abundancia y la diversidad de recursos, la información, el conocimiento y la pericia de sus miembros para ejercer un cambio positivo en las áreas de montaña.

Las montañas influyen en la vida de diferentes maneras. Además, por sus recursos forestales, minerales, agrícolas y de ocio, ejercen una sensible influencia sobre el clima, y determinan el curso de procesos históricos y económicos de la humanidad.

El proceso de la evaporación, regulación de la temperatura y de las lluvias, amortiguación de los vientos, regula igualmente la erosión de los suelos, sirve como reservorio para que las fuentes acuíferas sean permanentes y potables. En ésta se da a su vez, el fenómeno de captación de dióxido de carbono y liberación de oxígeno, se desarrollan en la misma, gran parte de la biodiversidad que conforma el planeta.

El Día Internacional de las Montañas 2009, cuyo lema es "Gestión de riesgos de desastres en las montañas" tiene como objetivo dirigir la atención hacia las prácticas sostenibles agrícolas, de pastoreo y forestales, como elementos clave de la reducción de riesgos, y de crear conciencia del gran número de peligros naturales que existen en las zonas montañosas y de la gran vulnerabilidad de las comunidades que las pueblan, que viven con la amenaza de que se produzcan sismos, erupciones volcánicas, aludes, deslizamientos de tierras e inundaciones..

En este mes, donde ya se encuentran reunidas en Copenhague autoridades normativas de alto nivel, en la 15ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, habrá una actividad paralela el sábado 12 de Diciembre denominado:
"Montañas del Mundo: abordar el cambio climático a través de Desarrollo Sostenible de las Montañas”

El evento está siendo organizado por la Secretaría de la Alianza para las Montañas, el Gobierno de Liechtenstein, la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación en nombre del Gobierno de Suiza y la Iniciativa de Investigación sobre las Montañas.

La sesión se centrará en la comprensión del impacto del cambio climático en las regiones montañosas del mundo, la sensibilización y el compromiso político, explorando el potencial de adaptación y desarrollo de estrategias, programas y proyectos para mejorar la comprensión y la adaptación. Ofrecerá la oportunidad de escuchar a los miembros de las comunidades locales de montaña afectados por el cambio climático, así como representantes de gobiernos, sector privado, agencias de investigación y desarrollo.

Las montañas abarcan un 25% de la superficie terrestre y son el hogar de 12% de la población mundial. De acuerdo a un estudio que hizo la FAO, “aproximadamente 320 millones de personas viven en las montañas, y de éstos, del orden de un 75 por ciento son gente que vive en condiciones bastante pobres , muchos de ellos en una condición cercana al hambre".

“Los conocimientos sobre alimentos autóctonos están desapareciendo y la desnutrición está aumentando. A esto se atribuyen las mayores tasas de mortalidad infantil en esas zonas”.

La FAO enumeró una serie de prioridades para incrementar la seguridad alimentaria en las montañas. Entre ellas, destacó la necesidad de promover y ampliar los cultivos tradicionales, perfeccionar los programas de mejoramiento del ganado adaptado a esas zonas y mejorar su acceso al mercado.

Las montañas son la fuente de los ríos más grandes del mundo – al menos el 50% del agua dulce de superficie del mundo proviene de las montañas El curso superior de todos los ríos del mundo está en las montañas, que debido a su tamaño y forma logran condensar el agua que se encuentra en el aire. El agua proveniente de las montañas, además de aliviar la sed de más de la mitad de la población mundial, también produce alimentos, electricidad y otras cuestiones básicas para la supervivencia humana. En la actualidad debido al creciente desabastecimiento de agua potable en el mundo, es más necesario que nunca el hacer uso inteligente y cuidadoso de los recursos provenientes de las montañas, así como de cuidar el ecosistema montañoso.
Foto: Marcio Martins
Además, el cambio climático ha disminuido los glaciares de las montañas que son un importante almacén de agua dulce y que al derretirse provoca inundaciones y deslaves. Los pobladores de las montañas son los más interesados en proteger estas zonas pero también son los más pobres y con menor influencia, por lo que se ven obligados a explotar de forma insostenible los recursos de las montañas.

Para asegurar la conservación del agua dulce de las montañas, el primer paso es romper el ciclo de pobreza y hacer participar a los pobladores de las montañas en los procesos de toma de decisiones.

Asimismo los ecosistemas de las montañas, gracias al aislamiento y la dificultad para acceder a las montañas son hogar de gran parte de la biodiversidad más importante y amenazada del mundo, ricos en especies únicas tales como venados, las águilas, llamas, variedades silvestres de mostaza, cardamomo, grosellas y calabaza etc. encontrándose muchas otras especies en peligro.
Pero la amenaza no radica solo en la destrucción de los entornos naturales, sino también en:
  • La siembra y crianza de plantas y animales que no son originarios de las montañas
  • La destrucción de extensas zonas montañosas para dar espacio a nuevas especies animales y vegetales
  • La explotación de recursos forestales.
  • La mega explotación minera que utiliza y contamina enormes cantidades de agua, además del impacto en el medio ambiente y sanitario en la población. Allí no puede haber desarrollo minero ambientalmente sustentable y socialmente sostenible, porque no han significado un mejoramiento del nivel de vida de las mayorías, siendo solo rentable para las empresas internacionales.
El comercio de especies consideradas exóticas, provenientes de las montañas

El turismo que no respeta las zonas ecológicas. El turismo, la industria más grande del mundo, ha pasado a ser una importante fuente de ingresos para muchas zonas montañosas, incluso en el mundo en desarrollo. Proporciona efectivo a corto plazo, aspecto interesante dado que los pobladores de las montañas son de los más pobres y que más hambre pasan. Con todo, a largo plazo el turismo puede causar daños irreparables al medio ambiente, y los ingresos que produce a menudo no benefician a las comunidades de las montañas. En cambio el turismo sostenible se esfuerza por producir pocos efectos en el medio ambiente y la cultura local, a la vez que ayuda a generar ingresos y a crear empleos para las comunidades locales. En este aspecto se relaciona con los Objetivos de Desarrollo del Milenio concerniente a erradicar el hambre y la pobreza extrema.

Muchos de los factores mencionados son causados por presiones económicas que obligan a quienes viven en las montañas a cambiar sus prácticas agropecuarias tradicionales por otras que tengan mayor rendimiento, pero que ponen en peligro los ecosistemas montañosos. La deforestación de las montañas también es favorecida por el crecimiento demográfico y por la falta de instituciones sólidas y estables. El desarrollo sin sostenibilidad es una de las causas de la desaparición de estos característicos ecosistemas forestales ya que no existe la preocupación de reducir los efectos negativos de ese desarrollo.

El Día Internacional de las Montañas es una ocasión para incrementar la conciencia de la importancia que tienen las montañas para la vida, de señalar las oportunidades y las limitaciones que afronta el desarrollo de las zonas montañosas. Es el momento de dejar de resguardar, promover y garantizar solo las inversiones privadas privatizando las ganancias y socializando las pérdidas, y de crear alianzas que produzcan un cambio positivo en las montañas y las tierras altas del mundo.

Fuente: Diario Tucumán

Por: M.Marques
miltonmarques@meridies.com.ar